Según un artículo de Blomberg, Activision podría haber retrasado el título que saldría el siguiente año debido a ventas decepcionantes del anterior. (Tema: Call of Duty 2023)
Todos conocen Call of Duty, incluso si no son gamers al menos están relativamente relacionados con el nombre de esta saga increíblemente popular de First Person Shooters.
Y una de sus características principales, más allá de elementos que se pueda decir de ciertos títulos, fue su calendario anual, debido a que, desde Call of Duty 2 en 2005 para la Xbox 360 y PC, no pasó un año sin que haya salido un título principal, con el último siendo Call of Duty Vanguard en 2021 para PS4, PS5, Xbox Series S y X, Xbox One y PC.
Este modelo, claro, fue muy criticado, tanto por sus fanáticos como por los medios en general, debido no en menor parte a una verdadera sensación de fatiga por la comunidad gaming. Sí, la saga tuvo un momento de luna de miel, con el boom de Call of Duty 4 en 2007, el cual volvió a la saga la más popular de los First Person Shooters de esa generación, quitándole el puesto a Halo. Y por unos años, siguió con una buena racha comercial y de recepción, con títulos como World at War (2008), Modern Warfare 2 (2009) y Black Ops (2010).
Sin embargo, 2011 fue el año que empiezo a cambiar la recepción, con Modern Warfare 3, el cual fue percibido como muy parecido a su precuela. Desde entonces, la reputación de esta saga declinó progresivamente, con ocasionales títulos decentemente recibidos (con el más destacado con diferencia siendo Black Ops II en 2012), pero no una gran trayectoria en general.
Aunque, 2019 fue el año del gran cambio, con Modern Warfare (2019), el cual trajo el cambio que la saga necesitaba. No obstante, esta percepción no duró mucho, con entregas como Black Ops Cold War (2020) y Vanguard (2021) siguiéndoles demasiado los pasos al éxito de Infinity Ward hasta el hartazgo.

¿A qué se podría deber el retraso? (Tema: Call of Duty 2023)
Recordemos que esto sigue siendo un reporte/rumor, por lo que podría ser negado eventualmente, más considerando que hablamos de eventos muy futuros. Con eso dicho, ¿qué podría justificar esta decisión de Activision? Bueno, el artículo reportó que Call of Duty Vanguard se vinculó con esta decisión, debido a su desempeño comercial decepcionante. Estamos conscientes de que Activision Blizzard como editora no se ve particularmente preocupaba por la recepción de gamers de sus videojuegos, especialmente en periodo de lanzamiento. Pero cuando nos metemos con sus ganancias, ahí hay un verdadero problema para ellos.
El artículo también detalló que esta decisión no se vincula en absoluto con el anuncio de la futura compra de Microsoft ya que, para este momento, la compra todavía no se realizó y las negociaciones no finalizarán hasta al menos 2023.
Pero, se preguntarán, ¿por qué directamente no optaron por retrasar el de este año entonces? Bueno, a partir de acá es pura especulación, pero es bastante seguro decir que se debe a que, 2022 está proyectado a ser un año grande para Call of Duty, en general.
Esto se debe a que este año podríamos tener la secuela del inmensamente exitoso Modern Warfare, así como Warzone 2, sucesor del Battle Royales Free to Play Warzone, que fue muy popular en la escena de streaming.
Por ende, de un lado financiero esto tiene sentido, pero ¿qué hay de la respuesta de los gamers?
¡Qué novedad! Felicidad genuina por un retraso (Tema: Call of Duty 2023)
Ante la sorpresa de pocos, este rumor levanto positividad en la comunidad gaming. No en menor parte por la sensación de fatiga ya explicada. Esto sin mencionar los beneficios de un retraso más allá de eso. Tales como un producto final más cuidado y de calidad. Así como una rutina de trabajo que podría evitar el Crunch.
Personalmente, generalmente defiendo la práctica de retrasar un videojuego, para que sea de mejor calidad, y por los infames escenarios de Crunch. Así como lanzamientos técnicamente desastrosos de títulos.
No es ningún secreto que 2021 apuntó con mira laser a Activision. Esto por la revelación de sus tóxicas y horripilantes políticas de trabajo. Así como abusos de todo tipo, agregado a que su CEO, Bobby Kotick, estuvo consciente de todas estas prácticas y no hizo nada al respecto. Es más, en algunos sentidos los perpetuó aun más.
No solo se sintió innecesario
Ante esto, la decisión de lanzar un nuevo Call of Duty ese año no solo se sintió innecesario. Sino que también bastante desconsiderado. Y la editora sabía esto, por lo que, en su trailer de anuncio, no mostró el nombre de Activision para evitar levantar más controversia. En vez de eso diciendo “Call of Duty presenta…”. Pero fue una táctica cuestionable hecha en vano, ya que básicamente todos estaban conscientes de esto.
Dada la reputación infame de los ejecutivos de Activision, es difícil determinar si este supuesto retraso se traducirá a un ambiente de menos Crunch (así como menos abusos). O si Activision encontrará una forma de perpetuar esto.
Aunque vale recordar algo: 2023 también es el año en el que se finalizaría la compra de Activision por Microsoft. Por lo que, quizás Modern Warfare 2 y Warzone 2 podrían ser los últimos títulos principales de CoD en los que los viejos ejecutivos de Activision formen parte de toda su producción.