La Selección Argentina venció por 3 a 0 a Italia en Wembley con goles de Lautaro Martínez, Ángel Di María y Paulo Dybala en un partido donde dio un show total de fútbol siendo superior al campeón de Europa.
El conjunto dirigido por Lionel Scaloni goleó por 3 a 0 a la selección italiana y se quedó con su segundo título oficial. En un partido que en principio se tornó parejo luego en el segundo tiempo dominó completamente a los europeos y en la última pelota del partido cerró con el tercer gol para coronar una final más ganada junto con el partido número 34 sin perder.
La scaloneta golpea 2 veces
El partido empezó con un partido que tenía al seleccionado argentino como protagonista. El equipo dirigido por Lionel Scaloni salió a presionar a los italianos cuando no tenía la pelota con Lautaro Martínez, Ángel Di Maria y Giovanni Lo Celso principalmente. Por parte de Italia no tenía el problemas en ceder el protagonismo y esperar a un contragolpe. Esto también se daba porque la mitad de cancha intentaba taparle el pase a Jorginho que era la salida clara para la azzurra. Lo mismo pasaba con Argentina cuando tenía la pelota. Se tapaba a Lo Celso y De Paul. Por eso, Guido Rodriguez se hacía cargo de la salida. En el principio del encuentro se vieron varias sociedades por derecha entre De Paul y Di Maria que no inquietaban a Donnarumma.
A los 18 de la primera etapa Italia empezó a inquietar a Argentina. Jorginho jugaba liberado y trasladaba cómodamente por mitad de cancha hasta llegar al arco argentino. Las primeras ocasiones fueron para los europeos. Sin embargo, el equipo argentino estaba enchufadisimo. Lionel Messi con cada intervención inquietaba a la defensa. Tuvo un remate cercano al área que atrapó Donnarumma y ahí el equipo marcó presencia en el área rival.
La cara de la alegría
Así como dijimos que Argentina estaba muy bien, fue quien puso el primer gol. Todo empezó con una recuperación en campo rival, la pelota le llegó a Messi cerca del área por izquierda. Este la protegió y giró sacándose al defensor de encima, entró al área rival para darle un pase al medio a Lautaro Martínez que empujó la pelota.
El estadio estalló con el gol argentino, fue una fiesta total. A partir de acá Argentina volvió a tener mayor control del partido aunque los italianos seguían preocupando un poco. Sin embargo, al momento de tener el balón el equipo jugaba tocaba y era peligroso. y así sucedió cuando estaba por finalizar el primer tiempo, después de un pelotazo de “dibu” Martínez, Lautaro la aguantó y giró contra Bonucci que lo dejó pagando.
Por derecha picó al espacio Di María, el 9 se la dió y el 11 definió como él sabe, picándola ante la salida de Donnaruma. 2 a 0 se iba a los vestuarios el seleccionado argentino que golpeaba la mesa. Los futbolistas pudieron controlar el tramo donde Italia se hizo superior ajustando las marcas y poniendo a Lo Celso pegado con Jorginho. Eso fue clave para bajar las aguas. Luego llegaron los goles que le dieron la autoridad al campeón de América.
Segundo tiempo para un cuadro
La segunda etapa amenazó con tener a Italia como protagonista en protagonista. El equipo argentino se replegó y le entregó la responsabilidad a los europeos. Estos solían jugar mucho por los laterales con Emerson por izquierda que estaba haciendo un buen partido. Pero fue fundamental el apoyo de Dí María en la recuperación junto con Lo Celso, Martínez y también los cierres de Cristian “cuti” Romero y Otamendi. También Guido Rodriguez como volante central siempre estaba bien ubicado en la marca y distribuía de forma correcta el balón. Los primeros minutos parecía que Italia iba a poner peligro. Pero con el transcurrir del partido Argentina fue agarrando la mano, teniendo la pelota y saliendo muchas veces de contra generando un gran peligro.
Salidas
Las salidas desde abajo eran muy buenas y sorteaban la presión de los azules. Tan buena era la tenencia de pelota que tenía Argentina que se podía ver como el equipo empezaba a toquetear y florearse como en el potrero. Fútbol total para el campeón de América que le ganaba 2 a 0 a Italia. Las llegadas se multiplicaban. Messi quería su gol y varias veces intentó lanzar al arco pero se encontraba con su compañero del PSG, Gianluigi Donnarumma. Luego una jugada desde el córner fabricada por Messi terminó en un remate de volea de Di María que tapó el arquero. Si hacía ese gol, era para cerrar completamente el estadio. Pasaba el tiempo y era todo de Argetina, Italia prácticamente no hacía nada mas allá de los cambios de su director técnico Mancini. Scaloni por su parte también hizo sus variantes. A los 75 Rodrigo De Paul, de gran partido también como todo el equipo, dejó la cancha por Exequiel Palacios.
Triunfos
Después a los 84 “cuti” Romero salió por una molestia y entró Germán Pezzella. También salió el goleador, Martínez por Julián Álvarez. Por último, a los 90 ingresaron Nicolás González y Paulo Dybala que iba a ser importante al final. Los que abandonaron el terreno Di María, una de las figuras y Gio Lo Celso. Todos los cambios fueron posición por posición, manteniendo el 4-3-3 del principio. Ningún jugador desentonó, debe ser el mejor partido de la era Scaloni.
En todas sus líneas tuvo rendimientos altos, la única vez que la pasó mal fue cuando Bernardeschi le ganó una vez la espalda a Tagliafico en el primer tiempo. Pero esa jugada terminó con un rechace de Cuti Romero. En el final con una contra comandada por Messi se veía una superioridad numérica de 4 atacantes contra 3 defensores. El 10 quiso hacer su gol pero a último momento decidió dejarle la pelota a Dybala que remató cruzado al palo derecho del arquero y cerró el partido de la Argentina campeona de la Finalissima.
Declaraciones de los protagonistas: La serenidad de Scaloni
Los jugadores saltaban, festejaban y levantaban a Messi por el aire. Sumado a esto, se copaban al canto de los 60.000 hinchas que estaban en Wembley alentando a la celeste y blanca. A su vez, mostraban su alegría a través de declaraciones a los medios.
El primero en hablar fue Lautaro Martínez que expresó estar muy contento por el presente del equipo y lo logrado. Recalcó el apoyo de la hinchada, “siempre nos sentimos cerca del público y eso nos ayuda porque es un plus”. A su vez, puso paños fríos y afirmó que todavía falta para el mundial y quedan cosas por corregir.
Luego se escuchó la palabra de otro goleador, Ángel Di María, el fideo también mostró su euforia y se lo dedicó a todos los argentinos. Además hizo énfasis en la final de la Copa América, “todo cambió después de la Copa América. Nos sacamos esa mochila y ahora jugamos disfrutando, pasándola bien y las cosas nos salen mucho más fáciles”. La última declaración de él fue para mostrar tranquilidad en relación al mundial, “debemos estar con los pies en la tierra.
Rodearse de argentinos
A todo esto, llegó la declaración del capitán Lionel Messi. Primero catalogó a la final como “hermosa” por la cantidad de argentinos presentes en el estadio. También dejó en claro que este plantel está para pelearle a cualquiera y calificó al encuentro como “una linda prueba”. El arquero Emiliano Martínez también pasó por los micrófonos y declaró que “salir campeón en el Maracaná y en Wembley es un sueño del que no sé si me voy a despertar”.
Rodrigo De Paul, fundamental en el equipo también se mostró contento por la cantidad de argentinos que fueron a alentar. Por último, el dueño del equipo, Lionel Scaloni, en la conferencia de prensa post partido se mostró con seriedad y solvencia. En primer lugar destacó el sacrificio y la garra de su plantel para competir también afirmó que quiere que la gente se sienta identificada con el equipo. Pero más con los pies en la tierra que nunca, remarcó que al estar todo tan bien, él debe alertar a los jugadores que nunca se “sientan invencibles”. Destacó que la prioridad es seguir compitiendo y que si se pierde “no pasa nada”, deben seguir luchando. El entrenador llegó a su partido número 32 como invicto en la selección a falta de 173 días para el Mundial de Qatar 2022.
Por Juan Pablo Carrasco
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