Los precios mayoristas aumentaron 2.4% en diciembre de 2025 respecto del mes previo

Los precios mayoristas aumentaron 2.4% en diciembre de 2025 respecto del mes previo, impulsados principalmente por las subas en los precios del petróleo y sus derivados, y cerraron el año con una inflación acumulada de 26,2%, la más baja desde 2017.

Los datos corresponden al Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) y los publicó ayer el INDEC. El indicador mostró una variación menor a la registrada por el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que en 2025 acumuló un aumento del 31,5%.

De este modo, los precios mayoristas volvieron a ubicarse por debajo de la inflación minorista, una dinámica que se consolidó durante los últimos meses del año y que marca una desaceleración en la evolución de los costos a nivel de producción y comercialización. La diferencia entre ambos índices refleja que, al menos en términos agregados, los aumentos de precios en la etapa mayorista fueron más moderados que los trasladados al consumo final.

El incremento mensual del IPIM en diciembre estuvo explicado principalmente por las subas en los precios del petróleo crudo y los productos derivados, un rubro clave dentro de la estructura de costos de múltiples sectores productivos. Estos aumentos impactan de manera transversal en la economía, dado que los combustibles y la energía son insumos centrales tanto para la industria como para el transporte y la logística.

A pesar de este impulso puntual, la variación anual del 26,2% marca el registro más bajo de los últimos ocho años, consolidando una tendencia de desaceleración que se fue profundizando a lo largo de 2025. El dato contrasta con los niveles de inflación mayorista observados en períodos previos, cuando las subas acumuladas superaban ampliamente ese umbral.

El IPIM mide la evolución de los precios de los productos nacionales e importados en la primera etapa de comercialización, es decir, antes de que lleguen al consumidor final.

Por ese motivo, suele ser un indicador seguido de cerca para anticipar posibles presiones inflacionarias futuras, ya que los aumentos en los costos mayoristas pueden trasladarse, total o parcialmente, a los precios al consumidor.

En este caso, el hecho de que el índice mayorista haya quedado por debajo del IPC anual sugiere que ese traslado se limitó durante 2025. El IPC, que cerró el año con una inflación del 31,5%, reflejó un ritmo de aumentos mayor en los bienes y servicios que componen la canasta de consumo de los hogares.

Con estos números, el cierre de 2025 deja un escenario en el que tanto la inflación mayorista como la minorista muestran valores significativamente más bajos en comparación con años anteriores, aunque con dinámicas distintas entre los precios de producción y los precios finales al consumidor.

Escrito por Desde Matanza

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