El avance de los intendentes provinciales sobre el armado de Axel Kicillof se llevaría por delante al ministro de Seguridad, quien tuvo una fuerte discusión con Máximo Kirchner por las PASO. Berni gabinete
Los cambios urgentes que acarreó el resultado desfavorable obtenido por el Frente de Todos en las elecciones se multiplicaron en los gabinetes del presidente Alberto Fernández y del gobernador de Buenos Aires Axel Kicillof. Fruto de la crisis interna que enfrenta el bloque, el terremoto político y sus réplicas consolidaron el poder del kirchnerismo y de los intendentes de la Provincia. Marginado por ambas fuerzas, el próximo a dejar su sensible cargo sería el ministro de Seguridad bonaerense Sergio Berni.
Pese a que el médico y militar manifestó en incontables oportunidades sus diferencias con el presidente, su nombre no circulaba entre las potenciales renuncias. Sin embargo, hace días, el periodista Carlos Pagni aseguró en La Nación que Berni “tuvo un altercado” con el diputado nacional Máximo Kirchner, hijo de la vicepresidenta Cristina Fernández, en el que “lo agarró del cuello”. El ministro negó el hecho, pero reveló que ambos tuvieron una “discusión fuerte” por las elecciones, en diálogo con A24.
Luego de la pelea, Clarín anticipó que renunciaría pasadas las elecciones generales del 14 de noviembre. “Hasta acá llegué, el Frente de Todos es un cachivache”, sentenció el funcionario provincial según la versión del diario. Cuando, en diálogo con A24 ayer, le preguntaron sobre sus palabras, no las desmintió. En cambio, el ministro se limitó a mencionar: “Tengo una responsabilidad. Después de las elecciones hablamos”.
Para peor, esta ha sido una convulsionada semana para el gobierno de Buenos Aires. Las protestas por la inseguridad crecieron tras el asesinato de Lucas, un adolescente de 17 años que iba rumbo a su escuela en Quilmes. En este marco, Kicillof se mostró en público junto a Berni, durante un acto oficial en Tapalqué este jueves. El respaldo del gobernador no calmó los rumores.
Internas en los gobiernos nacional y provincial
En perspectiva, la discusión entre Berni y Máximo Kirchner evidencia otra grieta más en el armado del oficialismo. Ya habían despertado rispideces los reemplazos que siguieron a las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), tanto en Provincia como en Nación. Y el área de Seguridad parece propensa al cambio: lo propio sucedió con la antropóloga Sabina Frederic, quien dejó la titularidad del ministerio nacional al exjefe de Gabinete Aníbal Fernández.
Las primeras diferencias en el gobierno bonaerense surgieron cuando asumió como jefe de Gabinete el intendente de Lomas de Zamora Martín Insaurralde, representante del poder de los jefes comunales, en lugar de Carlos Bianco. Lo mismo sucedió con el ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos, donde Leonardo Nardini, líder del partido de Malvinas Argentinas, sustituyó a Agustín Simone. A ello se suma la salida del importante titular de Salud Daniel Gollán, quien dejó el cargo para ser candidato a diputado.
Los cambios no cayeron bien en el gabinete de Kicillof, quien se habría opuesto a la designación de Insaurralde como su mano derecha. Pero la mayor distancia quizás se halle entre Berni y los intendentes, que vienen tomando fuerza en los gabinetes provincial y nacional hace tiempo. Los jefes de los distritos bonaerenses no dejan de cuestionar al ministro de Seguridad por su gestión y sus diferencias con Alberto Fernández.
Intendentes por doquier Berni gabinete
Los retoques que tuvieron lugar recientemente en el poder ejecutivo comprueban que en verdad no ha de desestimarse el poder de los intendentes bonaerenses. En los cambios que realizó hasta ahora el presidente en su gabinete, tres ministros llegaron de conducir municipios en la Provincia. Es el caso de Juan Zabaleta (Desarrollo Social), proveniente de Hurlingham; Jorge Ferraresi (Desarrollo Territorial), de Avellaneda; y Alexis Guerrera (Transporte), de General Pinto.
No será ninguna sorpresa, entonces, que los candidatos a suplantar a Berni en el ministerio de Seguridad bonaerense sean… Intendentes. Los dos jefes distritales que corren con ventaja son Mariano Cascallares, de Almirante Brown, y Alejandro Granados, de Ezeiza. Si se produce el reemplazo, el elegido se sumará a los exintendentes Insaurralde y Nardini en puestos vitales del gabinete provincial.
Cristinismo, kirchnerismo, albertismo
Los exintendentes Zabaleta y Ferraresi fueron elegidos por Alberto Fernández a dedo para dirigir ministerios nacionales. Corren con ventaja contra Berni, quien llegó a decirle al presidente que “gobierne el país con la seriedad que el asunto merece”, en ocasión del escándalo por Olivos Gate. Por su parte, el camino al kirchnerismo también está obstaculizado luego de la pelea con Máximo Kirchner, sobre quien admitió a A24: “Tengo diferencias, obviamente, hace más de un año y medio”.
Sea como sea, estas diferencias, nacidas de disidencias ideológicas más profundas o menos, parecen marginar al actual ministro de Seguridad de Kicillof. Alejado del albertismo y peleado con el kirchnerismo, el único espacio que le queda a Berni es en el cristinismo. Por eso contestó a A24: “Yo tengo una jefa que es Cristina”. Queda por verse si el cristinismo y el kirchnerismo son cosas distintas: ¿perderá Berni el apoyo de la vicepresidenta tras discutir con su hijo?
El importante ministerio de Seguridad
Por último, quedan líneas para describir por qué es importante el ministerio de Seguridad. Más allá de la mediática y controversial, al menos para el Frente de Todos, figura de Berni, su puesta en duda al frente del área significa además que la inseguridad es una problemática que el gobierno no logra resolver. Ello explica los cambios en las carteras provincial y nacional.
La posible renuncia se encuadra en la serie de modificaciones que el frente está impulsando después de la dura derrota en las PASO. El análisis del oficialismo no solo refleja que la seguridad -o la inseguridad- juega un rol importante en los comicios. A su vez, la evaluación del partido es que debe realizar cambios reales en el armado de gobierno para encarar tanto las elecciones generales como los dos años restantes de gestión.
Frente a ello hay ganadores y hay perdedores. Entre los primeros, el kirchnerismo venció a la hora de retocar el gabinete nacional y logró imponer a sus postulantes. Asimismo, los intendentes bonaerenses triunfaron en la Provincia y lograron entrar al gobierno e imponerse sobre los funcionarios establecidos. Mientras tanto, Berni quedó aislado. Hoy resulta poco probable su continuidad al frente de uno de los ministerios más importantes de la Provincia de Buenos Aires.