Concluida la etapa de preparación para el 14 de noviembre, el oficialismo ensaya un viraje al plano económico más allá de la votación mientras Juntos por el Cambio piensa en 2023. Cierres de campaña elecciones
Es viernes y se baja el telón de la propaganda electoral, con los principales partidos políticos ultimando detalles para el domingo. No queda tiempo ya para la persuasión: la veda marca el fin de la etapa proselitista que comenzó la noche en que Juntos por el Cambio selló su triunfo sobre el Frente de Todos en las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Consumados los cierres de campaña, ¿qué cambió entre el 12 de septiembre y el 14 de noviembre?
Los actos del gobierno y de Juntos este jueves significan la conclusión de la recorrida electoral para las dos mayores fuerzas del país. El presidente Alberto Fernández encabezó la ceremonia del oficialismo en Merlo, donde también asistieron la vicepresidenta Cristina Kirchner y los referentes más importantes del espacio. Por su parte, la oposición bonaerense presentó en La Plata a sus primeros tres candidatos a diputados: Diego Santilli, Graciela Ocaña y Facundo Manes.
La jornada muestra colores distintos a los que pintaron la campaña previa a las PASO. A diferencia de la importancia que tenía hacia septiembre la cuestión sanitaria debido al Coronavirus, la salida de la pandemia le cedió el escenario político a temas como la economía y la inseguridad, en boga desde el domingo tras el homicidio del kiosquero Roberto Sabo en Ramos Mejía. Junto a ello surge, incierta, la pregunta por el lunes 15: ¿qué pasará luego de las elecciones? Cierres de campaña Elecciones
El gobierno y la misión de estrechar la diferencia Cierres de campaña elecciones
De repetirse el resultado de las primarias, el bloque oficialista perdería el quórum en ambas cámaras del Congreso a manos de la oposición. Por ello, inmediatamente después del cimbronazo del 12 de septiembre, el gobierno se reorganizó: diversos ministros del kirchnerismo duro pusieron su renuncia a disposición, al tiempo que la vicepresidenta publicaba una carta donde alentaba cambios urgentes en el rumbo de la gestión. Al final, Alberto Fernández anunció la incorporación de cinco miembros a su gabinete.
El Frente de Todos no abandona la posibilidad de estrechar la diferencia en las generales. “El domingo les pido que me ayuden a construir el sueño de vivir en la Argentina que queremos”, encomendaba ayer el jefe de Estado. La presentación en Merlo logró reunir a los mayores líderes del espacio para darle un último impulso a la campaña. Lo acompañaron, como oradores, Kicillof, el titular de la cámara baja Sergio Massa y la candidata a diputada por Buenos Aires Victoria Tolosa Paz.
Al lado de Fernández se sentó Cristina Kirchner. Por más que la exmandataria no haya tomado la palabra, su irremplazable participación en el cierre reluce: apenas recuperada de una cirugía programada la semana pasada -que obligó a la postulación del acto para asegurar su asistencia-, la referente oficialista debía aparecer en la foto que congregara la unidad del bloque después de las rispideces y antes de la votación.
El nuevo temario de la campaña oficialista Cierres de campaña elecciones
A su vez, el gobierno alteró discursivamente su temario en comparación al de las PASO. La primera reacción tras la derrota fue determinar una amplia batería de medidas económicas destinadas a la reactivación y de tinte pospandémico. Donde antes trataba de pesar la gestión sanitaria, hoy el bolsillo es inexcusable: el Ejecutivo ya sabe bien que es un área electoralmente sensible.
Es por ello que la voluntad de “escuchar” surgió de tantos referentes entre septiembre y noviembre. En ese sentido, ayer Fernández sostuvo: “Fui escuchando y dándome cuenta de que todo ese progreso que efectivamente ocurre todavía no les había llegado”. El ingreso implica un notorio viraje con respecto a la postura previa, cuando el presidente sintetizaba: “La mejor política económica que tuvimos fue la vacuna contra el Coronavirus”.
Por otro lado, la mirada del Frente de Todos apunta ahora un poco más allá de las elecciones legislativas. Ante la difícil tarea de dar vuelta el saldo de las primarias, la coalición también se enfoca en respaldar la conducción hacia 2023. Así, Fernández indicó: “En los dos años que quedan voy a dejar todo de mí para seguir mirando a los ojos a cada argentino”.
En la práctica, la mitad posterior del mandato será más compleja si este domingo se ratifica la pérdida de legisladores oficialistas en el Congreso; lo que, a falta de quórum, forzaría al presidente a tener que negociar sus proyectos de ley con la oposición durante los veinticuatro meses restantes.
Con el reojo en 2023, la oposición espera otro triunfo
Por el contrario, en la otra vereda se respira un aire prometedor. Si las generales continúan el camino de las PASO, Juntos por el Cambio obtendrá la victoria en 15 de las 24 provincias. En este marco, si bien parecen ya lejanas las fieras internas que enfrentaron directamente a las alas dura y blanda del espacio temprano en el año, la batalla todavía se resiente en ocasiones, en especial en vistas de las posibilidades que da 2023.
Así lo evidencian los cierres de campaña que el bloque organizó antes de las elecciones. En contraste con el evento del oficialismo, el cuadro opositor cedió el protagonismo a sus candidatos más destacados en la Provincia y la Ciudad. Por ello encabezaron las presentaciones el trinomio de Santilli, Ocaña y Manes en suelo bonaerense, y la exgobernadora María Eugenia Vidal, en el porteño.
Además, las fuerzas que complementan al PRO en la coalición celebraron sus propios actos recientemente por separado. Con Manes como principal orador, el radicalismo reunió a sus referentes nacionales en un importante acto hace 15 días. Por su parte, el liberalismo cambiemita festejó su cierre la semana pasada, donde resaltó el candidato porteño Ricardo López Murphy.
Cruces en la oposición sobre el lugar de Javier Milei
Tal despliegue intrapartidario responde a la intención de las filas de Juntos por el Cambio de establecer firmemente su lugar en el bloque. Ello es importante por dos cuestiones: primero, por la ineludible ventaja con la que correrá el espacio hacia 2023 de consumarse su victoria electoral. Segundo, porque le hace frente al decidido crecimiento de Javier Milei, quien hizo pública la posibilidad de escindir la coalición y unirse al macrismo.
La tentativa de combinar fuerzas opositoras para armar un frente que venza al kirchnerismo en 2023 surgió poco antes de las generales. Tanto el expresidente Mauricio Macri como la titular del PRO Patricia Bullrich apoyaron la idea de sumar al economista, y Milei devolvió el gesto. Sin embargo, los demás partidos dentro de Juntos por el Cambio no compartieron el mismo entusiasmo del ala dura.
Además del rechazo del sector blando que comanda el jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta y el liberalismo, fue el radicalismo el que asentó su repudio cuando, en pleno acto de cierre de campaña porteña, entonó: “Con Milei no se habla…”. Signo de la dinámica de estas elecciones, las principales fuerzas políticas parecen cruzar su vista: un ojo en 2021, otro en 2023.
#PolíticaDeManual: La columna de Manuel Román
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