Las empresas de Silicon Valley tomaron cartas en el asunto, luego de los dichos de Trump y decidieron suspender las cuentas de redes sociales del actual presidente estadounidense, esto nos invita a reflexionar sobre su rol en la democracia.
Mark Zuckerberg inició el bloqueo del Presidente en Instagram y Facebook el jueves, y Twitter el viernes. A pesar de que dan el espacio a discursos políticos “radicales”, pusieron el límite cuando Trump usó las plataformas para “incentivar la violencia insurrecta contra el gobierno electo y así evitar la provocación de mayor violencia”. Fue luego de violar los términos y condiciones de uso con tweets que lejos de condenar, apoyaban la actitud de sus simpatizantes cuando Twitter extendió la suspensión de la cuenta @realDonaldTrump indefinidamente.
Esta decisión por parte de las empresas generó polémica en el mundo. Incluso Michelle Obama, la ex primera dama de los Estados Unidos, publicó en un comunicado en su Twitter. “Ahora es el tiempo para las compañías de Silicon Valley (área en el sur de San Francisco donde están las sedes de empresas como Google y Facebook) de dejar seguir habilitando este monstruoso comportamiento, e ir incluso más lejos y banear permanentemente a este hombre (Donald Trump) de sus plataformas y poner en lugar políticas para prevenir que los líderes de la nación usen sus tecnologías para incentivar la insurrección”. ¿Cuál es el rol de los líderes políticos en las redes? ¿Aplaudir posturas diferentes, por muy radicales que sean?
Los tweets que arden
El pasado miércoles 06 de enero inició el asalto al Capitolio por parte de simpatizantes del actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Denunciaban fraude electoral y pedían la suspensión de la certificación de la victoria electoral del nuevo presidente, Joe Biden. Trump había pedido en sus redes que no hubiera violencia entre los manifestantes pero siguió denunciando el fraude electoral.
Debido a esto, Twitter etiquetó las publicaciones de Trump como incitadoras de violencia, por lo que decidió suspender su cuenta. No es la primera vez que el mandatario publicaba mensajes con connotaciones violentas o con desinformación. Este comportamiento represento un accionar constante durante los últimos cuatro años de su gestión. La red nunca había adoptado otra postura más que borrar tweets debido a la política de interés público. Explicaban que los comentarios de los líderes del mundo deben estar disponibles para la difusión y el escrutinio público.
Una mayor responsabilidad
Los usuarios tenemos el derecho de expresar nuestras opiniones pero todos estamos sujetos a las normas de conducta de la red, incluso las figuras públicas. ¿Puede una figura política usar las redes sociales como un usuario normal o está sujeto a otras normas? El politólogo Gustavo Marangoni respondió: “No, aunque esa fuese su pretensión siempre quienes lo leen lo van a mirar con ojos de que quien dice eso es una persona que ostenta una responsabilidad, y lo contestara o lo tomará en calidad de tal”.
Sin embargo, eso es a lo que apuntan también las campañas y los usuarios políticos en redes. Al menos ese es el caso del presidente de los Estados Unidos. “Las afirmaciones que un liderazgo como el de Trump lleva adelante en redes no buscan ser afirmadas por datos o ser el fruto de una discusión que haga inteligible algo, afirma y genera apoyos o rechazos de manera inmediata”, comentó Marangoni.
La efectividad de las redes para difundir y hacer viral un tema contribuyen a la agenda pública y al debate diario de la sociedad. Más allá de las dificultades que ya de por sí sufre la sociedad en la vida real. Según Marangoni, las redes aportan a la dificultad de gobernar porque premian determinado tipo de comportamientos que están más orientados al rechazo, que buscan adhesiones en virtud de conductas más emotivas y menos racionales.
Quienes ejercen la función pública tienen responsabilidades particulares como usuarios de una red social. El sociólogo Mario Toer comenta que debe haber una figura que ponga un límite cual alguien falsea la realidad, o una convocatoria a generar conductas que dañan a terceros o generan riesgos que merecen ser evitados. “Pero son esbozos que controlan lo que puede decirse o hacerse en los otros medios; son totalmente insuficientes y esa es la clave de la posibilidad de la democracia”, concluyó Toer.
Privado por privados
La acción de las compañías de Silicon Valley es un hecho insólito: una empresa privada suspende la difusión de la opinión del Presidente de los Estados Unidos. Y según el politólogo Edgardo Mocca, el problema de las redes esta vinculado con la presencia de una red corporativa, transnacional y poderosa con múltiples formas de interacción que están “tratando de controlar” el bien más preciado de la sociedad que es la “mente”. No la información ni la comunicación, sino del modo de pensar de miles de millones de seres humanos.
“Estamos ante una intromisión de poderes fácticos en la red de poder mundial, poderes que no han sido validados por ninguna elección. Que han sido instalados a fuerza por el flujo de capitales y de la concentración del capital. Facebook, Google, Amazon y todos esos nuevos mitos modernos no son estrategias o tecnologías de comunicación, sino que son herramientas e instrumentos de poderes corporativos muy bien coordinados a nivel global”, explica Mocca.
Toer opina que el problema de las redes se incluye dentro de lo que es la comunicación en general: “La comunicación está extremadamente mal distribuida por el poder que tiene el dinero, quienes manejan ´el cuarto poder´ no son los electores sino quienes tienen las divisas”. Sin embargo, las redes no incitan problemas “nuevos” sino que encienden discusiones que ya existían en la sociedad. “Cualquiera que sea el perfil, de quien quiera expresarse, recurrir a las redes es más que legítimo. Pero la desmesura se origina más allá de las redes”, explica.
Que sea una compañía quienes acallen al presidente pone el foco del debate en quién debería juzgar en las redes que se dice y que no se dice. Además, quien puede determinar qué puede decir un presidente o no en una red social. ¿Jack Dorsey, Mark Zuckerberg o la Corte Suprema de los Estados Unidos?
Escrito por Melany Lima Capitão
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