Apenas dictada su sentencia por “homicidio con exceso en el cumplimiento de un deber”, Luis Oscar Chocobar fue recibido con un abrazo por la exministra de Seguridad Patricia Bullrich. El Tribunal Oral de Menores 2 condenó el viernes pasado al policía, pero no irá a la cárcel: los jueces dictaron dos años de prisión en suspenso, fallo discutido tanto por la querella como por la defensa. Una cosa es clara: para la oposición y parte de la opinión pública, Chocobar debería “ser condecorado”.
Fue un “día triste” según el expresidente de la Nación Mauricio Macri, quien defiende a Chocobar desde que asesinó a Juan Pablo Kukoc, de 18 años, en La Boca allá por 2017. El joven huía junto a su cómplice tras robarle y apuñalar entre nueve y doce veces a un turista estadounidense. Entonces el policía, de civil camino a su trabajo, comenzó a perseguirlo. Al alcanzarlo le disparó siete balas, todas por la espalda y a metros de distancia. Dos rebotaron en el suelo e impactaron en Kukoc. Falleció en minutos.
En febrero de 2018, Macri y Bullrich, entonces presidente y ministra de Seguridad respectivamente, mantuvieron una reunión oficial con Chocobar en Casa Rosada. Respaldaron al asesino en representación del Estado, desde nada menos que la Casa de Gobierno. Más de tres años después, aún le brindan su apoyo: para la líder de la oposición, el asesino “actuó como un buen policía”. Parte de la ciudadanía está de acuerdo: organizaron una colecta para ayudar a Chocobar que ya superó los dos millones de pesos.
Mitos y verdades sobre el caso
Una cruda filmación de seguridad que publicó Infobae poco después del crimen resulta sumamente esclarecedora para el caso. El video muestra sin tapujos el momento en que Chocobar balea a Kukoc, quien queda tendido en el asfalto. Las imágenes comprueban que los argumentos de la defensa del policía fueron falsos y contradicen algunos de los puntos que los referentes de la oposición expresaron cuando se conoció la condena la semana pasada.
No hubo nada parecido a un enfrentamiento (“frontem” es el latín de “frente”): Chocobar disparó por la espalda mientras el ladrón huía. La filmación también evidencia que Kukoc no se giró ni amenazó con atacar al policía, como sostenía la defensa. E incluso si era él quien llevaba el cuchillo con el que el turista fue apuñalado, aun así no significaba una amenaza para Chocobar, quien abrió fuego a varios metros de distancia y cuando el joven ni siquiera lo estaba mirando.
Aunque para la fiscalía, Chocobar no tuvo intención de matar a Kukoc -por eso el bote en el suelo de los disparos-, “no menos cierto es que las balas ingresaron al cuerpo por detrás” mientras él “corría de espaldas”, indicó ya en 2019 el fiscal de instrucción Marcelo Martínez Burgos. Pero advirtió: “Chocobar no adoptó los recaudos que, incluso en esa situación, le eran exigibles”. “Su reacción luce desproporcionada”, concluyó el fiscal en su dictamen, continuado por el tribunal oral.
Oposición: crítica a la condena Sentencia a Chocobar
Aun así, Bullrich, la presidenta de Propuesta Republicana (PRO), consideró que el asesino “hizo su trabajo”. “Podía haber mirado para otro lado, y sin embargo miró el problema y fue capaz de entender que esos delincuentes no podían seguir así”, argumentó. Macri estuvo de acuerdo: “La Justicia argentina [condenó a Chocobar] por cumplir con su tarea de proteger a los ciudadanos”.
Los voceros de la oposición coincidieron en afirmar que el policía hizo lo que debía, a pesar de que eso sea, para la justicia, haber asesinado por la espalda a un ladrón. Pero Bullrich lamentó: es “una condena que le arruina la carrera” a Chocobar, y “un mal precedente” para las fuerzas. Y agregó, en Twitter: “El relato pudo más que la verdad”.
El dictamen final califica a Chocobar como autor de un “homicidio agravado por el uso de arma de fuego cometido en exceso del cumplimiento de un deber”. El policía tendrá que cumplir dos años de prisión en suspenso y será inhabilitado por cinco para desempeñarse como oficial armado. Los jueces Fernando Pisano, Jorge Apolo y Adolfo Calvete firmaron el veredicto; y sus argumentos se conocerán el 10 de agosto.
La sentencia no cumple con las expectativas ni de la querella ni de la defensa, y no conlleva pena de cárcel ya que no es de cumplimiento efectivo. Los abogados de la víctima buscaban prisión perpetua para Chocobar, mientras que sus defensores esperaban la absolución. Por ello, ambas partes adelantaron que recurrirán el dictamen.
Una discusión política Sentencia a Chocobar
Que el gobierno de Macri haya recibido en Casa Rosada al policía ahora condenado como criminal no es un detalle. Para el expresidente y su partido, Chocobar solo “cumplió su tarea”, “hizo su trabajo” y “protegió a los ciudadanos”. Ello a pesar de la sentencia, las consideraciones sobre una “reacción desproporcionada” expuestas por la fiscalía y el video del asesinato que publicó Infobae.
En las calles, en las redes y en la política el debate es otro: se habla de la dimensión moral del caso, el “deber” y lo “correcto”. Basta con repasar las declaraciones de Macri o de Bullrich desde el 2017 hasta ahora, o con revisar la intención detrás de la recaudación de dinero para Chocobar. La colecta surgió en Twitter sin justificación más que juntar fondos para el policía y en pocos días superó los dos millones de pesos.
Firmada la sentencia, el legado que deja el caso Chocobar se ve más sólido en lo político que en lo judicial, más aún porque se queda a medio camino entre las expectativas de la querella y de la defensa. En este marco, la actual oposición política parece haberse embanderado una causa moral, aunque ello signifique dejar de lado lo judicial: para sus referentes, Chocobar “debería ser condecorado”.
#PolíticaDeManual: La columna de Manuel Román
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