El ministro de Gobierno bonaerense afirmó que la deuda del Gobierno nacional con la Provincia de Buenos Aires asciende a $17,8 billones y advirtió sobre el impacto de la caída de la recaudación en el contexto de la crisis económica.
El ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, sostuvo que el desfinanciamiento generado por el Gobierno nacional hacia el distrito bonaerense alcanzó los $26.7 billones, al sumar las deudas reclamadas por la administración provincial y la caída de los recursos tributarios.
Según explicó el funcionario, la deuda total que el Gobierno nacional mantiene con la provincia de Buenos Aires ascendió a $17,8 billones. A esa cifra se agregan otros dos factores que afectan las cuentas provinciales: una disminución de $5,7 billones en la recaudación de origen nacional y una caída de $3,2 billones en los ingresos tributarios de origen provincial, ambas vinculadas al contexto de retracción económica.
De acuerdo con el planteo realizado por Bianco, la combinación de estos elementos eleva el impacto financiero total a $26,7 billones, una cifra que la administración bonaerense considera determinante para explicar las dificultades presupuestarias que enfrenta el distrito más poblado del país.
El reclamo por los recursos adeudados por la Nación se ha convertido en uno de los principales ejes de confrontación entre el gobierno de Axel Kicillof y la gestión del presidente Javier Milei. En distintas conferencias de prensa realizadas durante los últimos meses, Bianco fue actualizando el monto reclamado por la Provincia, señalando que la deuda nacional se compone de transferencias pendientes, obras públicas paralizadas y programas nacionales discontinuados o demorados.
La Provincia ya impulsó diversas presentaciones judiciales ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación con el objetivo de recuperar los fondos que considera adeudados.
En anteriores exposiciones, el Gobierno bonaerense sostuvo que los recortes y la interrupción de programas nacionales generaron un fuerte impacto sobre áreas sensibles como infraestructura, educación, salud y asistencia social.
Desde la administración provincial sostienen que la caída de la actividad económica también redujo significativamente la recaudación tributaria, afectando tanto los recursos coparticipables enviados por la Nación como los ingresos propios de la Provincia. Según la evaluación oficial, este escenario profundiza las dificultades financieras y limita la capacidad de inversión estatal.
La discusión por el financiamiento provincial se mantiene como uno de los principales focos de tensión entre la Casa Rosada y la administración bonaerense, en medio de un contexto económico marcado por la desaceleración de la actividad y la disputa por la distribución de recursos entre Nación y provincias.
Escrito por Desde Matanza