Cáritas advierte que la falta de trabajo y la ausencia del Estado abren camino al narcotráfico

La directora ejecutiva de Cáritas Argentina, Sofía Zadara, alertó sobre el avance de las economías ilegales en barrios populares ante la falta de oportunidades laborales. También expresó preocupación por las adicciones, la salud mental y la situación de los jóvenes.

Más de cinco millones de personas viven en alrededor de 6.400 barrios populares de la Argentina y cerca de 1,7 millones son niños, niñas y adolescentes. En ese contexto, Cáritas Argentina advirtió sobre las dificultades para acceder al trabajo, la falta de servicios básicos y el avance del narcotráfico y otras economías ilegales.

La directora ejecutiva de Cáritas Argentina, Sofía Zadara, describió la situación durante una entrevista con la Agencia Noticias Argentinas y reclamó una mayor intervención estatal. Además, manifestó su preocupación por la paralización de las obras de integración socio-urbana.

Según explicó, actualmente existen 600 obras paralizadas y muchas de ellas habían alcanzado entre un 50% y un 60% de ejecución. Ante ese escenario, Cáritas y otras organizaciones impulsan un proyecto de Emergencia en Barrios Populares.

“Estamos a contrarreloj en esta situación”, advirtió Zadara.

Falta de trabajo y avance del narcotráfico

Uno de los puntos centrales planteados por la referente de Cáritas fue la relación entre la pérdida de oportunidades laborales y la expansión de las economías ilegales en los barrios.

“La falta de trabajo hace que se desordene todo e inclusive que en algunos barrios haya otro tipo de oferta como el narcotráfico”, afirmó.

Según su diagnóstico, el problema no se limita a la captación de adolescentes y jóvenes para las redes de comercialización de drogas. Las organizaciones vinculadas al narcotráfico también pueden ofrecer empleos aparentemente formales y mejores ingresos ante la ausencia de otras alternativas.

Zadara coincidió así con la preocupación manifestada por el obispo de San Justo, Eduardo García, sobre el espacio que puede ocupar el narcotráfico cuando disminuye la presencia estatal.

En este marco, sostuvo que los municipios muchas veces carecen de los recursos necesarios para afrontar estas problemáticas y planteó la necesidad de recuperar políticas nacionales de intervención territorial.

Las condiciones de vida en los barrios populares

Zadara señaló que el 90% de los barrios populares carece de acceso al agua potable. A esto se suman el hacinamiento, las dificultades habitacionales y los problemas de infraestructura que condicionan actividades cotidianas como asistir a la escuela.

La pérdida de poder adquisitivo también repercute directamente sobre la alimentación de las familias.

“En la actualidad está costando que la mayoría de las familias tengan las cuatro comidas básicas y no estoy hablando de lo nutricional, estoy hablando de la alimentación básica”, señaló.

Sin embargo, la directora ejecutiva de Cáritas remarcó que estos barrios también concentran trabajadores con diferentes oficios, emprendedores y redes comunitarias. Albañiles, cuidadoras y trabajadoras de casas particulares forman parte de una población que enfrenta dificultades crecientes para conseguir ingresos suficientes.

“Son personas que tienen un oficio y que están pidiendo a gritos trabajar”, afirmó.

Preocupación por la salud mental y las adicciones

La situación de adolescentes y jóvenes de entre 14 y 24 años representa otro de los principales motivos de preocupación para Cáritas. La organización observa problemas relacionados con consumos problemáticos, salud mental y dificultades para construir proyectos personales.

“Lo que nosotros vemos es que hay desesperación, falta de un proyecto de vida: a dónde voy, qué hago, con qué me sostengo”, describió Zadara.

También alertó sobre los intentos de suicidio que no quedan registrados y las dificultades para detectar tempranamente estas situaciones.

Ante esta realidad, Cáritas trabaja para transformar capillas, parroquias y centros comunitarios en espacios de escucha y acompañamiento, con el objetivo de reconocer señales de alerta y facilitar intervenciones preventivas.

Zadara también mencionó como factores relevantes las presiones económicas, las deudas de las familias, las redes sociales y la falta de espacios recreativos y educativos.

Endeudamiento para cubrir necesidades básicas

Otro fenómeno observado por Cáritas es el endeudamiento de las familias para afrontar gastos cotidianos. Según explicó Zadara, algunos hogares recurren a préstamos para comprar alimentos, medicamentos o atender otras necesidades inmediatas.

El acceso sencillo al crédito mediante billeteras virtuales puede profundizar el problema cuando los ingresos resultan insuficientes para pagar las obligaciones asumidas. En algunos casos, las familias terminan tomando nuevas deudas para cancelar las anteriores.

Para la organización, la recuperación del empleo aparece así como una condición fundamental para mejorar tanto la situación económica como el bienestar emocional de los hogares.

Cáritas reclama reactivar las obras en barrios populares

Zadara también cuestionó la interrupción de las políticas de integración socio-urbana y recordó el marco establecido por la Ley 27.453.

La norma, sancionada en 2018, declaró de interés público el Régimen de Integración Socio Urbana de los barrios identificados en el RENABAP. La legislación define la integración socio-urbana como un conjunto de acciones destinadas, entre otros objetivos, a mejorar la infraestructura, ampliar el acceso a servicios, fortalecer las actividades económicas familiares y avanzar en la regularización dominial.

“Hay 600 obras paradas al día de hoy que tenían entre un 50% y un 60% de desarrollo”, aseguró Zadara.

La dirigente sostuvo que detener esos proyectos implica no solo interrumpir las mejoras de infraestructura, sino también afectar puestos de trabajo y procesos de organización comunitaria asociados a las obras.

La legislación vigente establece, además, que al menos el 25% de las obras realizadas dentro de los proyectos de integración socio-urbana debe adjudicarse a cooperativas de trabajo u otros grupos asociativos de la economía popular, preferentemente integrados por habitantes de los propios barrios.

En este escenario, distintas organizaciones impulsan un proyecto de Emergencia en Barrios Populares para recuperar recursos destinados a las intervenciones pendientes. Zadara señaló que la iniciativa fue presentada ante las autoridades nacionales, aunque hasta el momento de la entrevista no habían obtenido una respuesta definitiva.

“Creemos que es válido auditar porque son fondos públicos, nosotros como organización contamos todo sobre lo que trabajamos, pero si no hay irregularidad y hay impacto positivo no se puede volver para atrás”, expresó.

La comunidad como red de contención

Más allá de las dificultades, Zadara destacó las capacidades existentes dentro de los barrios populares. Los comedores comunitarios, espacios de apoyo escolar, clubes, organizaciones barriales y redes entre vecinos funcionan como ámbitos de contención.

La referente también destacó especialmente el papel de las mujeres, que en numerosos casos sostienen sus hogares y participan al mismo tiempo en actividades comunitarias.

Una consulta institucional de Cáritas realizada en 1.320 comunidades identificó entre las principales necesidades el fortalecimiento de los espacios comunitarios, el acceso al trabajo, la atención de las adicciones y la salud mental y la respuesta frente a emergencias.

“Como pueblo argentino somos muy solidarios, cuando hay una emergencia se para el país y es emocionante. Lo que quizás no se conoce es el día a día de esa periferia donde también hay potencial y fuentes de trabajo”, reflexionó Zadara.

Para la directora ejecutiva de Cáritas, las políticas destinadas a los barrios populares no deberían concentrarse únicamente en la asistencia ante situaciones críticas, sino también generar herramientas que permitan modificar sus condiciones estructurales.

“La gente no quiere vivir así, las familias no quieren vivir bajo la pobreza, claramente buscan alternativas, pero necesitan del Estado y de instituciones como la Iglesia”, concluyó.

Fuentes: entrevista de Sofía Zadara con Agencia Noticias Argentinas; Ley 27.453 de Régimen de Regularización Dominial para la Integración Socio Urbana; información oficial del Estado nacional sobre integración socio-urbana y RENABAP.

Escrito por Desde Matanza

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