La llegada de Navidad suele implicar gastos en alimentos, regalos, decoración y traslados. Por eso, planificar con anticipación puede ayudar a evitar compras impulsivas y ordenar el presupuesto.
Los precios de los alimentos y otros productos cambian durante el año, por lo que comparar antes de comprar es especialmente importante.
Armar un presupuesto
El primer paso para ahorrar en Navidad es definir cuánto dinero se puede destinar a cada rubro.
Una posibilidad es separar los gastos en categorías: comida, regalos, decoración y transporte.
El INDEC dispone de información sobre el gasto de los hogares y una herramienta que permite analizar la estructura del consumo de alimentos y bebidas.
Comparar precios
El precio de un mismo producto puede variar entre comercios.
Por eso, antes de comprar conviene comparar diferentes opciones y verificar el precio final.
Desde el Gobierno se recuerda además que el precio exhibido debe coincidir con el que se cobra al consumidor, de acuerdo con las normas de defensa del consumidor.
Comprar lo necesario
Otra forma de ahorrar es calcular las cantidades necesarias de comida.
Comprar de más puede terminar generando desperdicio, especialmente con alimentos que necesitan refrigeración.
SENASA recomienda prestar especial atención a la conservación y manipulación de los alimentos durante las fiestas debido a las altas temperaturas.
Evitar que todo el gasto quede para diciembre
Si la planificación comienza con anticipación, es posible distribuir algunas compras en distintos momentos.
También puede ser útil definir previamente qué regalos se comprarán y establecer un límite de gasto para cada persona.
La decoración
La decoración navideña puede reutilizarse de un año para otro. El árbol, las guirnaldas, las luces y otros adornos no necesariamente deben renovarse cada temporada.
La tradición del árbol, además, tiene una historia que se remonta a Europa y que se desarrolló especialmente en territorios germanos desde el siglo XVI.
En definitiva, ahorrar en Navidad no significa dejar de celebrar, sino organizar con anticipación los gastos, comparar precios y evitar compras innecesarias.