El lado B de las consecuencias de la guerra

La disputa entre Rusia y Ucrania despertó voces en todo el mundo que se oponían por distintos motivos al combate. Sin embargo, hay un afectado al que muy poca gente salió a defender, el medioamente. (tema: consecuencias de la guerra)

La guerra que se está desatando en Europa despertó en todo el mundo un estado general de preocupación y tristeza, por todos los fallecidos y las dolorosas historias que circulan. Pero hay un gran perjudicado del que no muchos dan cuenta y que podría afectar a todo el mundo. Es que, de la mano con la guerra, el ecocidio que ésta deja a su paso es notorio. No solo por la destrucción del ecosistema, sino por el uso de material nuclear. Nuestra salud depende de la del medioambiente y según esta se vea afectada, se reflejará en la nuestra.

Los problemas a futuro y el daño al mundo que se está provocando es incalculable. No se trata de un inconveniente únicamente para Rusia o Ucrania, protagonistas de esta guerra. Los efectos van a verse reflejados progresivamente en todo el mundo, independientemente de la zona.

En el caso de Ucrania, antes del conflicto bélico contaba con muchas zonas verdes. Allí se podían ver mucho humedales, bosques y una extensa franja de estepa. Sin embargo, con el comienzo del conflicto, ya se realizaron diversas operaciones militares en más de un tercio de dichas áreas naturales.

Esas operaciones armadas, por lo general no constan únicamente del enfrentamiento armado entre ambos bandos. También incluye material nuclear, y ahí es donde más perjudicado se verá el mundo.

Desde Greenpeace apuntaron contra los protocolos de seguridad nuclear e indicaron que “no sirven para nada”. En primer lugar sugirieron reemplazar la energía nuclear por otras energías renovables, como la eólica o la solar. En segundo lugar, explicaron que los proyectiles utilizados emiten carcinógenos, cemento, amianto y metales pesados. Estos materiales contaminan y “dejan un legado a largo plazo”.

También hablaron de una región ucraniana, Donbass, en la que hay túneles que se están inundando. Esto arrastraría un torrente de “sustancias químicas nocivas” por toda la cuenca y generaría otro medio a través del que viaja la contaminación.

Distintas guerras, repetidos efectos (tema: consecuencias de la guerra)

Son incontables las acciones que ponen en peligro la biodiversidad. Una práctica muy usual en las guerras es la quema de cosechas o la tala de árboles para debilitar al enemigo. En un mundo en el que, cada vez es mayor la explotación de recursos por parte de grandes empresarios, esto no ayuda. La contaminación del agua, el envenenamiento del suelo y la contaminación del aire son algunos de los efectos reflejados en el medio ambiente.

Otra ejemplo común es el hundimiento del armamento en el mar para evitar su reutilización por el bando enemigo. Esto fue un factor común en las dos primeras guerras mundiales y supuso uno de los efectos medioambientales más graves y que todavía se mantiene. Aproximadamente, hay cerca de 1,6 millones de toneladas de municiones en los mares del Norte y Báltico.

Durante la Guerra de Vietnam se utilizaron productos químicos para disminuir la densidad de la selva y así abrir el paso para las tropas. La destrucción de los bosques del país fue inminente, además de la pérdida de muchas especies animales del lugar. De la mano, llegó la erosión del suelo y un preocupante cambio climático, producido por las emisiones de gases de efecto invernadero.

Afganistán también es un claro ejemplo de la destrucción que provocan estos conflictos. El país asiático fue deforestado hasta en un 95% en algunas áreas. El motivo se debe a métodos de supervivencia de la población y décadas de disputas entre países. Avalanchas, inundaciones, y deslizamientos de tierra, son solo algunos de los graves problemas provocados.

Con todo esto no se debe perder de vista que las guerras también provocan muchas pérdidas humanas. La cantidad de motivos para evitarlas, son incontables. Se deben evitar a todo costo, nunca son buenas para ningún país ni para ninguna persona. El costo de “resultar victorioso” puede ser muy algo. La solución a un problema nunca debe ser la violencia. 

Escrito por Nicolás Segura