Cómo disminuir las alergias con los cambios bruscos de clima: consejos para aliviar los síntomas y prevenir las crisis 

Cómo disminuir las alergias con los cambios bruscos de clima: consejos para aliviar los síntomas y prevenir las crisis 

Los cambios de clima cada vez son más frecuentes y extremos. Pasar de una mañana fría a una tarde cálida, sumado al viento, la humedad o la lluvia, no solo resulta molesto, sino que también puede agravar los síntomas de las alergias respiratorias en miles de personas.

Aunque el cambio de temperatura por sí solo no provoca una alergia, sí favorece condiciones que aumentan la exposición a alérgenos como el polen, los ácaros del polvo y los hongos. Además, las variaciones climáticas pueden irritar las vías respiratorias y hacer que quienes ya padecen alergias o asma sufran episodios más intensos.

¿Por qué los cambios de clima empeoran las alergias?

Los especialistas explican que las alergias aparecen cuando el sistema inmunológico reacciona de manera exagerada frente a sustancias normalmente inofensivas, conocidas como alérgenos.

Durante los cambios bruscos de clima pueden ocurrir varios fenómenos que favorecen esa reacción:

  • Aumenta la circulación de polen debido al viento.
  • La humedad favorece la proliferación de moho y hongos.
  • Los cambios de temperatura irritan la mucosa nasal y las vías respiratorias.
  • Permanecer más tiempo en ambientes cerrados incrementa el contacto con ácaros del polvo.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades alérgicas afectan a cientos de millones de personas en todo el mundo y su prevalencia continúa en aumento, especialmente en enfermedades respiratorias como la rinitis alérgica y el asma.

Síntomas más frecuentes de las alergias respiratorias

Los síntomas pueden confundirse con un resfrío común, aunque generalmente aparecen de forma inmediata tras la exposición al alérgeno y no suelen estar acompañados de fiebre.

Entre los más habituales se encuentran:

  • Estornudos repetitivos.
  • Congestión nasal.
  • Secreción transparente.
  • Picazón en la nariz, garganta o paladar.
  • Ojos rojos, llorosos o con picazón.
  • Tos seca.
  • Dificultad para respirar en personas con asma.

Si los síntomas persisten durante varios días o se repiten cada vez que cambian las condiciones climáticas, es recomendable consultar a un médico para obtener un diagnóstico adecuado.

Cómo disminuir las alergias cuando cambia el clima

Si bien no siempre es posible evitar la exposición a los alérgenos, existen medidas que ayudan a reducir los síntomas y prevenir las crisis alérgicas.

1. Ventilar la casa en los horarios adecuados

Cuando la concentración de polen es elevada, especialmente durante la mañana o en días con mucho viento, conviene mantener las ventanas cerradas y ventilar durante períodos breves cuando las condiciones sean más favorables.

2. Mantener una buena limpieza del hogar

Los ácaros del polvo son uno de los principales desencadenantes de alergias.

Se recomienda:

  • Aspirar con frecuencia.
  • Limpiar superficies con paños húmedos.
  • Lavar la ropa de cama semanalmente con agua caliente.
  • Evitar la acumulación de alfombras, peluches y cortinas pesadas cuando sea posible.

3. Controlar la humedad

Los ambientes muy húmedos favorecen el crecimiento de moho.

Mantener la humedad del hogar entre el 30 % y el 50 % puede ayudar a disminuir la proliferación de hongos.

4. Cambiarse de ropa al regresar a casa

Durante los días con alta presencia de polen, este puede adherirse a la ropa, el cabello y el calzado.

Ducharse y cambiarse de ropa al volver del exterior ayuda a reducir la exposición dentro del hogar.

5. Evitar secar la ropa al aire libre

Aunque resulte práctico, en épocas con mucho polen la ropa puede acumular partículas que luego ingresan al hogar.

6. Mantener una buena hidratación

Beber suficiente agua favorece que las secreciones nasales sean menos espesas y ayuda a aliviar la irritación de las vías respiratorias.

7. No automedicarse

Los antihistamínicos y otros tratamientos deben ser indicados por un profesional de la salud según cada caso.

En personas con asma o alergias severas, la automedicación puede retrasar un tratamiento adecuado.

¿Qué diferencia hay entre una alergia y un resfrío?

Una de las dudas más frecuentes aparece cuando comienzan los estornudos y la congestión.

En general:

  • Las alergias producen picazón en ojos, nariz y garganta.
  • La secreción nasal suele ser transparente.
  • No provocan fiebre.
  • Los síntomas aparecen rápidamente tras la exposición al alérgeno.

En cambio, los resfríos suelen estar causados por virus, pueden incluir fiebre, dolor corporal y evolucionan durante varios días antes de mejorar.

¿Cuándo consultar al médico?

Es importante buscar atención médica cuando:

  • Los síntomas duran varias semanas.
  • Los medicamentos habituales dejan de hacer efecto.
  • Aparece dificultad para respirar.
  • Hay silbidos al respirar.
  • La congestión afecta el descanso o las actividades diarias.

Un diagnóstico oportuno permite identificar el alérgeno responsable y definir el tratamiento más adecuado.

El cambio climático también influye

Diversas investigaciones advierten que el cambio climático está modificando la duración e intensidad de las temporadas de polinización.

El aumento de las temperaturas y las modificaciones en los patrones de lluvia hacen que algunas plantas produzcan más polen durante períodos más prolongados, incrementando la exposición de la población y favoreciendo el aumento de las enfermedades alérgicas.

Por ese motivo, los especialistas recomiendan que las personas con antecedentes de alergias respiratorias adopten medidas preventivas durante todo el año y no únicamente en primavera.

Escrito por Desde Matanza

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