No viajes si sos una X

¡Buenas tardes a todas, todos, todes y a vos! ¡Buen comienzo de semana! Comenzó agosto. El mejor mes del año (te confieso que es el mes de mi cumpleaños). Quizás no estés de acuerdo con la afirmación. Pero si hay algo en lo que estamos de acuerdo es en el frío inaguantable que estamos atravesando.  Estados Unidos pasaporte x

Pero hay algo más frío que el clima y es la deslegitimación de una decisión inclusiva y necesaria. ¿Te acordás del DNI no binarie del que hablamos la semana pasada? Sí, ese logro tremendo que nos tiene como precursores latinoamericanos en materia de derechos. Bueno, hay un país de aparente gran desarrollo económico que no lo tolera. 

Hace unos días se conoció la decisión de Estados Unidos de no permitir a los nuevos DNI la solicitud de la VISA. Esto quiere decir que, para ingresar al país del norte, el trámite de la gestión de la VISA de ingreso debe realizarse con un DNI femenino o masculino. 

¿En qué siglo estamos? ¿Qué pasó con esa colonización pedagógica de que todo lo norteamericano es mejor? Empecemos a reflexionar al respecto.

Del plástico al aeropuerto

Desde un primer momento, cualquiera podría pensar que llevar un DNI es completamente insignificante. Que es una decisión de Estados administrados por gobiernos que llevan a cabo el control de los ciudadanes. El problema aparece cuando es un simple plástico el que no deja conformes a sus dueñes. 

De aquí surge la iniciativa del reconocimiento a la población no binarie. El objetivo del Decreto 476/2021 es otorgar DNI y pasaporte con la inicial “X”. Esta viene a reemplazar la tradicional “F” o “M” de femenino o masculino, es decir, el sexo genético de nacimiento. 

Hace pocos días, distintos portales de noticias consultaron a la Embajada de Estados Unidos en nuestro país acerca de esto. Las autoridades habrían aseverado que, por el momento, no aceptarían solicitantes con género X en sus documentos de identidad. Esto quiere decir, que la representación de país norteamericano en el nuestro no permitiría que personas que no sean de sexo femenino o masculino pidan su VISA. 

Esto tiene estrecha relación con el documento de ingreso a Estados Unidos. En la VISA no está permitido el reemplazo de “F” o “M” por una “X”, al igual que tampoco lo está en la gran mayoría de los Estados del país. Tan sólo algunos distritos lo permiten, como California, donde se firmó una ley de “Identidad de género: mujer, hombre o ‘no binario'”, que se comenzó a aplicar en el certificado de nacimiento y en el carné de conducir. 

Y es que ese aparente lugar que ofrece el sueño americano tan difundido por las películas de Hollywood tiene, bajo su manga, una colonización pedagógica. El mismo país que se jacta de ofrecer el espacio para que los latinoamericanos se “desarrollen” impone condiciones para los viajeros. El aeropuerto no parece ser tan internacional.

¿De qué se trata esta colonización? Y, ¿cómo se manifiesta en las limitaciones a las diversidades? 

La cultura que lastima Estados Unidos pasaporte x

El escritor argentino, Arturo Jauretche dedicó gran parte de su carrera al abordaje de un concepto clave para la comprensión cultural, política y económica de nuestro país. En tiempos de imperialismo liberal, en los años 50, el ensayista hablaba de “colonización pedagógica” como método de promover adhesiones al modelo de vida estadounidense. 

“Falsificar la historia, achicar la extensión, dividir ideológicamente con planteos ajenos a la realidad, crear intereses vinculados a la dependencia y dotarlos de un pensamiento acorde, controlar el periodismo y todos los medios de información, elaborar o destruir los prestigios políticos o intelectuales o morales, y orientar toda la enseñanza, disminuir la fe en el país y proponer modelos, son las variadas técnicas de esa colonización para que la semicolonia no se independice y construya su economía en razón de sus verdaderas posibilidades que la llevan a la liberación”, escribió en una de sus zonceras en el “Manual de Zonceras Argentinas”.

Y es que, por medio de tantas herramientas, entre ellas la cultura, el país del norte logró introducir la idea de un modelo ideal y ejemplar de sociedad. A través de esto motiva la instalación de dirigentes políticos en los gobiernos que instalen medidas que beneficien los intereses del país “Primermundista”. Para mencionar algunas, leyes de disminución de gasto público, leyes laborales para beneficiar empresarios extranjeros, privatizaciones, y un sinfín de etcéteras. 

Pero acabo de escribir “Primermundista” entre comillas porque, ¿qué tanto podríamos considerarlo primer mundo si no reconoce los géneros de sus habitantes y extranjeros? Seguramente, conocedores de la materia económica, refutarán con que, en términos de desarrollo industrial y actividad económica, son ejemplares. 

Al respecto, los típicos apasionados del ámbito social repreguntaremos, ¿qué queda de un desarrollo industrial y de la actividad si sus trabajadores y trabajadoras no se sienten partidarios de un país que esperan que los incluya?

Dime qué órgano reproductor tienes y te diré si puedes viajar Estados Unidos pasaporte x

Todo indica que Estados Unidos, sólo va a permitir ciudadanos y ciudadanas con un sexto biológico definido. Se recomienda a las parteras y parteros que estén atentas y atentos para evitar malos entendidos. Nada de dar lugar a grises. En el capitalismo imperial no existe. Y el sueño americano sólo se alcanza si sos hombre o mujer. ¿Quedó claro?

¡Qué zoncera!, diría Jauretche. Lo mismo le diría a ese amigue tuyo que considera que todo lo externo a nuestro país es mejor y que en Argentina no se progresa. Esta idea consiste en trasplantar toda nuestra cultura por una “Primermundista”. Pero en nuestro país tenemos otra gente, otra construcción cultural que nos saca adelante (por otro sendero). 

“Toda cultura, en realidad, no es otra cosa que la victoria del hombre sobre el medio y esta victoria no se logra contra el medio sino en él, adaptándolo y superándolo”, expresó el escritor en una entrevista. ¿No te parece que nosotres, Argentina (sí, Argentina), nos adaptamos a los cambios? 

Ahora pensá. El sueño americano, ¿no será el sueño argentino? Contamos con documentos de identidad no binaries. Esto es un logro latinoamericano que otres, “primermundistas”, no conocen. Los avances en materia de derechos molestan porque producen cambios desconsiderados hasta el momento, pero necesarios. Jauretche tenía razón al abrirnos los ojos. 

Dejamos buenas ideas para pensar en la semana. Para la próxima, prometemos más. 

¡Gracias por haber llegado hasta acá! Sé que tu tiempo es importante. 

Que tengas una semana diversa, de género feliz y de amor genuino por dar y recibir. Te mando un abrazo. 

#GéneroBajoLupa: La columna de Luciana Prachas

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