La Matanza se encuentra cubierta de sitios emblemáticos que con el paso de los años han cambiado su fisonomía con el fin de crear nuevos espacios para la comunidad. Una de ellas es la fábrica Danubio.
¿Cómo nació la fábrica Danubio?
La familia Diarbekirian eran provenientes de Rumania donde tenían una fábrica de tejidos e hilados debido a que el comunismo absorbió su empresa vinieron a Argentina. Una vez instalados, contactaron al ingeniero Ferri (fue el primer director de la empresa) que fue quien les recomendó instalar la industria ya que confiaban en el potencial que había en el partido matancero. La nombraron Danubio S.A en honor al río Danubio.
La fábrica Danubio se ubicaba en la localidad de Ramos Mejía y llegó a ser una textil líder del mercado en la década del 40. Fue una gran fuente de trabajo ya que albergó a más de 3500 obreros. Al mismo tiempo ha tenido un rol urbanizador ya que en sus inmediaciones nacieron barriadas populares donde residieron hombres y mujeres que venían de otras provincias y países.
Gran fomentador de la cultura
La empresa Danubio tuvo gran importancia en La Matanza ya que contaba con un gran fomento a las actividades recreativas para sus trabajadores. El lugar contaba con las instalaciones necesarias para realizar diferentes deportes: fútbol, básquetbol, atletismo, ajedrez, baile, entre otras. Además, brindaba un espacio para expresar diferentes manifestaciones culturales como poemas, chistes, recetas de cocina, etc. Tanto los resultados deportivos como los escritos se plasmaron en una revista que se les entregaba a cada uno de los trabajadores.
Sin embargo, en el predio de la textil Danubio fue a demolición y en su lugar se construyó el primer condominio de alta gama en el Oeste. Este condominio aporta un cuidado del diseño de Danubio ya que está acorde al entorno, con planta baja y dos pisos de altura.
Este proyecto tenía el repudio de los frentistas de la ex fábrica de Tejeduría, que meses antes habían implementado diversas medidas de fuerzas para obtener respuestas con el fin de evitar que se construyan dichos edificios.
Nota por Ayelén Cabrera
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