Trabaja como canillita en Villa Madero, pero además estafaba a grandes empresas en base de estudios matemáticos caseros y descubrió algoritmos para generar tarjetas de créditos.
A la antigua, con solo un par de libros y un cuadernillo, bastaron para que Fernando Falsetti encuentre un algoritmo que le permitiera crear números y códigos de tarjetas de crédito y así estafar a grandes empresas. El ahora celebre estafador de La Matanza, fue atrapado luego de haber efectuado cientos de estafas sin necesidad grandes equipamientos tecnológicos, ni hackear sistemas informáticos.
El hombre de 56 años, fue detenido luego de un allanamiento a la dirección IP del lugar en donde se realizaban las compras. En el allanamiento se puedo observar que el hombre escribía todo a mano en un cuaderno y en las hojas dejaba plasmado el algoritmo que había descubierto para crear número y códigos de seguridad.
Las fuentes sostienen que con este innovador sistema casero que implemento el canillita, este recaudo más de un millón de pesos. Falsetti fue acusado por la caratula de estafas reiteradas y será procesado fuera de cárcel, en espera de un juicio.
Captura de Falsetti
La investigación hacia el timador, comenzó tras una denuncia al Area de Control de Fraudes de una empresa de servicios satelitales de TV. Desde la institución desconocieron 169 operaciones de compra de cuentas prepagas y otros servicios que ofrece la compañía.
Según la causa liderada por el fiscal Alejandro Musso, Falsetti con los números de las tarjetas creaba algoritmos y compraba los servicios para revenderlos. Desde el equipo de investigadores quedaron impactados con la captura del hombre ya que se esperaban algo totalmente diferente a lo planteado.
“Esperábamos encontrarnos con un hacker parte de una banda sofisticada y nos encontramos con un ciudadano de muy bajo perfil, comerciante del rubro de venta de diarios y revistas. Un delincuente de guante blanco de la vieja escuela”, sostuvo un investigador.
Durante el allanamiento se encontró que el imputado tenía un cuadernillo anillado en donde explica como realizaba las operaciones y como descubría los códigos de cada tarjeta de crédito. Los damnificados ya son más de 169, y aun se registran otros que no realizaron la denuncia correspondiente.
Para no llamar la atención el estafador planteaba sacar montos menores de las tarjetas para que los titulares no puedan percatarse de los extraído.
Por Santiago Martínez
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