Pasó poco más de un mes del hallazgo del cuerpo sin vida de la enfermera Elizabeth Di Legge en González Catán, en el partido de La Matanza. La causa solo tenia un imputado, el marido de la víctima, Silvio Espíndola. Sin embargo, en las últimas horas el hombre recuperó su libertad por decisión de la Justicia, bajo el motivo de “falta de mérito”.
La jueza de Garantías N°6 del Departamento Judicial de La Matanza, Carina Andrijasevich, tomó la decisión. La autoridad rechazó el pedido de prisión preventiva para Espíndola efectuado por el fiscal Medone, quien lo había imputado por el delito de “Homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género”, el cual prevé la prisión perpetua.
En la indagatoria realizada Espíndola negó el crimen y hasta lloró frente al fiscal. Según declaró, la noche anterior a la muerte de la enfermera él y su esposa tuvieron una acalorada discusión porque la mujer le dijo a que a veces “la sacaba de quicio”. Más tarde negó haberla matado y dejó entrever la hipótesis del suicidio.
Declaraciones controversiales
En ese sentido, para el fiscal Medone, las declaraciones de Espíndola tenían muchas incongruencias. Una de las principales era que aunque este negó ser violento con su pareja, ella le había denunciado ante el Juzgado de Familia N°8 de La Matanza para pedir una protección contra la violencia familiar. Otra es que en su declaración sostuvo que, al momento de la desaparición de la enfermera, él estaba trabajando en el Hospital Churruca. Sin embargo, desde el hospital aseguraron que en ese momento no estaba allí. Por estas inconsistencias había quedado detenido hasta este fin de semana.
La muerte de la enfermera
El cuerpo de la enfermera fue encontrado el 1 de agosto en un galpón de su casa ubicada en las inmediaciones de las calles Larre y Conde. La enfermera yacía muerta sentada en una silla y tenia puesta una vía intravenosa conectada a un suero y una jeringa en la sonda.
Además, en el lugar, efectivos de la policía de la Provincia de Buenos Aires encontraron varias ampollas de propofol (anestésico), atracuario (relajante), fentanilo (opioide) y midazolam (ansiolítico).
Nota por Ayelén Cabrera
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