El Ministerio de Salud de la Nación anunció la apertura de nuevos procesos de licitaciones en el Hospital Garrahan para los servicios de seguridad, limpieza y alimentación, en el marco de una estrategia que apunta a la optimización de recursos y a una mayor transparencia en la contratación. La viceministra de Salud, Cecilia Loccisano, fue la encargada de informar la medida y afirmó: “Se terminan los curros”.
Durante la presentación, Loccisano detalló que la iniciativa proyecta “una eficiencia de más de $1.000 millones para este semestre”, y aseguró que los fondos recuperados “ya tienen destino: mejores salarios para quienes trabajan, nuevas obras y equipamiento para modernizar el hospital”.
En cuanto al área de seguridad, se confirmó que desde 2017 la Cooperativa de Trabajo Solucionar Ltda. venía prestando el servicio de manera continua, pese a que su plantilla superaba los requerimientos reales. Un relevamiento oficial indicó que los trabajadores no estaban bajo relación de dependencia y cobraban $8.076 por hora, la mitad del valor habitual en el mercado. En la nueva licitación, se rediseñó el servicio con un uso intensivo de tecnología, lo que permitió reducir un 25% el personal estimado. También se estableció que todos los trabajadores deben estar registrados formalmente y se modificó el requisito del certificado de libre deuda sindical: ahora podrá ser emitido por un contador público matriculado.
La licitación para el servicio de limpieza también se sometió a revisión.
Floor Clean SA, que venía operando desde hace 21 años, mantenía una dotación de 489 empleados. Con la reevaluación, se ajustó la cifra a 356, en línea con lo que se observa en hospitales de características similares. En este caso, la convocatoria se amplió de dos a nueve empresas, lo que, según autoridades, mejora tanto el precio como la calidad del servicio. El ahorro estimado en este rubro alcanza los $387 millones para el semestre.
En cuanto al servicio de alimentación, que estaba a cargo de Luis Gómez SA y Sano y Bueno Catering SA desde 2013 y 2016 respectivamente, se rediseñaron los criterios técnicos e incluyeron estándares nutricionales y controles de calidad. La plantilla también se ajustó, pasando de 114 a 67 trabajadores. Se estima que este nuevo esquema permitirá ahorrar $212 millones en el semestre, según los valores de referencia.
La cartera sanitaria enmarca estas acciones dentro del Programa de Eficiencia de Hospitales, que impulsa mejoras en la gestión de recursos esenciales. “Logramos abrir las licitaciones de tres servicios de forma transparente”, señaló Loccisano. “En el hospital nos encontramos con sindicatos que ponían las reglas de los contratos, cantidad de personal sobredimensionada y condiciones de trabajo irregulares”.
Los tres procesos licitatorios comparten criterios orientados a mejorar la competitividad, reducir costos y regularizar las condiciones laborales de los trabajadores. Con estas reformas, el Gobierno apunta a fortalecer el funcionamiento del Garrahan con criterios de eficiencia y control.