El incendio forestal que se desató el lunes pasado en la provincia de Chubut continúa activo y ya consumió una superficie equivalente a la mitad de la Ciudad de Buenos Aires ya que según las estimaciones oficiales, el fuego arrasó más de 12 mil hectáreas, mientras los equipos de emergencia siguen trabajando para contener los focos que permanecen activos.
Desde el Gobierno nacional informaron que “22 de los 32 incendios se encuentran completamente extinguidos”. Aunque advirtieron que la situación aún es crítica en algunas zonas gracias a las condiciones climáticas y a la complejidad del terreno. En ese contexto, la prioridad continúa siendo el control total de los focos activos y la protección de las áreas pobladas y naturales.
Durante las tareas de combate del fuego, se confirmó que dos brigadistas resultaron heridos de gravedad. Ambos fueron asistidos por los servicios de emergencia, mientras el resto de los equipos continúa desplegado en distintos puntos de la región afectada. En paralelo, la Justicia sigue recabando pruebas para determinar si el inicio del incendio fue intencional, una hipótesis que permanece bajo investigación.
Un alivio parcial llegó en las últimas horas con las primeras lluvias registradas en las localidades de Epuyén y El Hoyo, donde las precipitaciones ayudaron a disminuir la intensidad de algunos focos y a mejorar las condiciones de trabajo para los brigadistas. Sin embargo, las autoridades aclararon que las lluvias no fueron suficientes para considerar el fin de la emergencia.
El vocero presidencial, Manuel Adorni, informó que actualmente se encuentran operativos 295 brigadistas nacionales y 15 medios aéreos.
A ese despliegue se suman refuerzos enviados por distintas provincias, lo que eleva el número total de personas afectadas al operativo a casi 500. Los recursos se distribuyen en función de la evolución del fuego y de las zonas consideradas de mayor riesgo.
Mientras tanto, trabajadores del sector continúan reclamando mejores condiciones laborales, salarios dignos y mayor estabilidad para quienes integran los equipos de combate de incendios, una demanda que volvió a cobrar visibilidad en medio de la emergencia y del desgaste físico y emocional que implica enfrentar este tipo de siniestros.
En las últimas horas, la difusión de un video del fotógrafo Maxi Jonas, que muestra a brigadistas llorando sobre la Ruta 40 ante el avance del fuego, generó un fuerte impacto en redes sociales y volvió a poner en primer plano la dimensión humana de la tragedia. Tras esa situación, se habilitó nuevamente la circulación por un tramo de la Ruta 40 dentro del Parque Nacional Los Alerces, aunque las autoridades recomendaron extremar las precauciones debido a la persistencia del humo en la zona.
El operativo continúa y las autoridades mantienen el alerta, a la espera de mejores condiciones climáticas que permitan avanzar hacia la extinción total de los incendios.