La variante del Amazonas, que ya circula en el país, tiene capacidad de reinfectar a quienes ya fueron victimas del coronavirus, y tiene un poder duplicado en cuando a su capacidad de contagio. La cepa, según estudios científicos todavía no revisados, resistió a la vacuna china CoronaVac en ocho pacientes. Para agravar la situación, la variante originada en la ciudad de Manaos se dispersó por todo Brasil gracias a los vuelos comerciales. La urbe tiene solo una ruta terrestre, por lo que casi todo el transporte para llegar allí es aéreo y fluvial. cepa manaos argentina
En enero, el sistema sanitario de la ciudad colapsó por un brote que provocó la falta de oxígeno. Por ese motivo, el Gobierno nacional de Jair Bolsonaro es investigado en la Corte Suprema porque supuestamente el Ministerio de Salud hizo caso omiso a las alertas de las autoridades sanitarias de Amazonas. “En solo siete semanas, P.1. (cepa de Manaos) se convirtió en la cepa más prevalente de SARS-CoV-2 en la región”, destacó a principios de marzo la Fundación de Ayuda a la Pesquisa del estado de San Pablo. El grupo de investigación del Cadde fue coordinado por Esther Sabino, de la Universidad de Sao Paulo, y Nuno Faria, de la Universidad de Oxford, de Reino Unido.
Mayor peligro cepa manaos argentina
Sabino explicó que “La nueva cepa es más transmisible y puede infectar incluso a quienes ya tienen anticuerpos contra el nuevo coronavirus. Esto es lo que pasó en Manaos. La mayoría de la población ya tenía inmunidad e incluso entonces hubo una gran epidemia”. Además, la carga viral en el cuerpo puede ser hasta diez veces mayor. La variante tuvo “un período de rápida evolución molecular” y se desconocen las razones.
Se cree que la diseminación por todo Brasil se debe a que desde Manaos hacia otras regiones del país viajaron 92 mil personas, un tercio a San Pablo, la mayor ciudad del país. Desde allí, la movilidad aumenta y la dispersó por todo el gigante sudamericano. Ya llego a la Argentina y se están tomando medidas para evitar su diseminación. Una de ellas es el cierre de fronteras terrestres. Se suma el control en los aeropuertos, cuyos infectados son derivados a hoteles, y si tienen una variante nueva, como la de Río de Janeiro, Manaos, Reino Unido o California, se quedan allí. Si tienen la variante que azota hace un año al mundo, la cuarentena la hacen desde sus casas.