Liliana Hendel en entrevista: Detalles, dificultades, programas y proyectos

En agosto del 2020 se creó, en plena pandemia, la nueva extensión del municipio de La Matanza: la Secretaría de Mujeres, Políticas de género y Diversidades. A casi un año del comienzo de su gestión, la secretaria Liliana Hendel dialogó con DesdeMatanza. Contó detalles personales de su elección, dificultades del trabajo diario, programas y proyectos.  

¿Cómo te sentís a un año de estar al frente de la Secretaría de Mujeres, políticas de género y diversidad?

Lo primero que siento es una profunda emoción. Me siento muy emocionada. Con cada reunión que vamos teniendo en estos días, tomamos mucha conciencia de que estamos llegando al año. Lo que sentimos es mucha emoción, mucha alegría y un enorme compromiso renovado. Hemos avanzado en muchas cosas y tenemos más conciencia que cuando asumimos de todo lo que nos falta

¿Cuál es tu historia en el territorio matancero que motivó a Fernando (Espinoza) a elegirte?

Esa es una pregunta para Fernando (risas). Yo tengo un vínculo histórico con el municipio porque he participado, cuando Verónica era intendenta, de muchas de las actividades. Además, he participado con Silvia Francese de la feria del libro. En la última, estuvimos con Dora Barrancos y la escritora Araceli Bellota en una actividad hermosa que coordinó la periodista Teté Custarot… Mi vínculo es un vínculo de afecto con el municipio y con las mujeres del municipio.

 

¿Cuál era tu relación con Fernando Espinoza previo a la asunción? ¿Cómo es ahora?

Con Fernando, la verdad es que yo no tenía un vínculo personal más allá de estos eventos en los cuales él siempre estuvo presente. Cuando Verónica era intendenta, él siempre estuvo presente. Por supuesto en la feria del libro y en otras actividades públicas. Pero hubo un circuito entre ellos mismos como para que tomaran la decisión de convocarme. Fernando, además, insistió mucho en que sea yo la secretaria de género. A mí me elogia y me halaga cuando nos encontramos y hacemos actividades compartidas. Siempre es un placer. Creo que es un placer para los dos porque también a él se lo ve muy feliz y distendido de las cosas que vamos haciendo en el municipio.

¿Cuál crees que fue el motivo de tu elección para estar a la cabeza de la Secretaría?

Creo que seguramente debe haber tenido que ver, por un lado, por mi trayectoria como periodista y mi compromiso con los temas feministas y los temas de género. Y por otro lado porque La matanza es un municipio enorme con mucha militancia, muchos grupos militantes que responden a diferentes organismos, organizaciones e incluso de diferentes partidos políticos o de diferentes áreas de los mismos partidos… Y elegir a alguien que viene de afuera pero que, digamos, tiene compromiso feminista es salir del laberinto por encima, ¿no? Es una forma de no meterse en la selección de alguien que podría herir susceptibilidades con las otras personas si hubiera privilegiado a un grupo por sobre otro. Esta es una hipótesis. Pienso que Fernando buscó elegir a alguien con un compromiso feminista que aglutine y que convoque a todos los grupos que trabajan los diferentes temas dentro del territorio. Fue una apuesta grande que él hizo. Fue una apuesta de riesgo, además, porque yo soy una persona con una militancia de alto perfil. No soy una persona de perfil bajo. 

¿Sería algo así como la elección de un feminismo sin fronteras ni territorios?

Para los feminismos no hay fronteras. Lo sabemos por muchos temas que trabajamos a lo largo de todos estos años. No solo haber llegado a la legalización del aborto. La verdad es que la agenda común transciende las fronteras, tanto municipales como provinciales. En ese sentido creo que cualquier feminista con compromiso puede asumir el rol de gestionar, coordinar y de llevar adelante una Secretaría, aunque no sea del lugar o autóctona. 

Antes de asumir, ¿cómo imaginabas que sería coordinar una Secretaría de Mujeres, Políticas de género y Diversidades?

La verdad es que tengo la permeabilidad que creo que me ha ayudado mucho en la vida y, en este caso, en la gestión para estar muy atenta a lo que sucede e ir respondiendo a las necesidades a medida que surgen. Por supuesto, teníamos un esquema de lo que queríamos hacer y ese esquema fue lo que generó también la elección de cada una de las direcciones que integran la Secretaría, justamente porque antes, no teníamos. Y siempre me pareció muy importante la noción de la justicia en relación con todo aquello que tenga que ver con las violencias. 

¿Tuvieron algunas dificultades al comienzo? Liliana Hendel 

Algunas cosas fueron menos dificultosas de lo que yo pensé que iban a ser. Por ejemplo, el vínculo con el sistema judicial. La justicia siempre es un enemigo de los derechos de las mujeres. El vínculo judicial siempre esconde sentencias patriarcales complejas. A medida que nosotras fuimos avanzando en el territorio, fuimos posicionándonos con los equipos de Acceso a Justicia y establecimos un vínculo con el sistema judicial y otro muy adecuado con los Tribunales de familia y Fiscalías. También fue sencillo el tema de salud sexual, salud reproductiva, placer sexual, acceso a métodos anticonceptivos y acceso al misoprostol. La Matanza tiene una larga trayectoria de la Red de Profesionales de la Salud por el Derecho a Decidir, que trabajaban muy bien antes de que llegáramos. Entonces fue facilitador. Lo más facilitador de todo fue que se aprobó la ley del aborto. De eso no hay ninguna duda. En líneas generales, podría decirles que la experiencia está siendo satisfactoria a pesar de los muchos problemas que hay.

 

Retomando el tema judicial, ¿crees que es el problema más grande para las mujeres? Liliana Hendel 

En La Matanza, no. Es uno de los problemas más importantes en el mundo. Ustedes fíjense que el inicio del recorrido de una mujer es en la policía, que no es parte del sistema judicial, es parte de la ruta crítica que debe recorrer una mujer porque tiene que ir a hacer la denuncia. Ahí es donde tenemos el primer problema. Las denuncias no se toman como corresponde. Las mujeres y disidencias denuncian que no se cumple en tiempo y forma. Si quienes denuncian, además, son chicas trans, travas y travestis, peor todavía. Sienten que no tienen respaldo, que no les dan bolilla, muchas veces no tienen sus propios papeles en orden, algo que… Seguramente, con la Ley de Cupo Trans, las cosas empiecen a cambiar, pero por ahora la situación es altamente compleja. 

¿Qué es lo que pasa luego de la denuncia? Liliana Hendel 

Y dentro del sistema judicial, las mujeres tienen un laberinto largo, complejo, caro y lento, sobre todo lento. Hay una mujer que está siendo hostigada, que la están castigando físicamente, que tiene una situación de violencia económica, que tiene una situación de ataque contra sus propios hijos, hijas… Y no encuentra en el sistema judicial las respuestas que corresponden. Así que efectivamente creo que uno de los mayores problemas que tenemos es el sistema judicial y el sistema policial, no solo dentro de La Matanza.

¿Cómo se asiste a quienes no son atendidas correctamente en el sistema policial y Judicial?

Se le da respuesta a las mujeres que se acercan a la Secretaría, no a las que se acercan a hacer la denuncia. Nos llegan los casos que llaman al 0800 o bien que se acercan a contarnos lo que les está pasando en cualquiera de las vertientes de nuestras direcciones. Por supuesto, tratamos siempre de dar las respuestas necesarias que van para el lado de la justicia. La verdad es que lo que una mujer necesita en una situación de tanto maltrato es justicia y sanciones efectivas para quien la está acosando. 

¿Hay, además, otro tipo de acompañamiento desde la Secretaría? Liliana Hendel 

También está todo aquello que tiene que ver con que en algunos casos se requiere algún tipo de asistencia del orden de la subjetividad. Un acompañamiento psicoterapéutico o la inclusión en algunos grupos de ayuda recíproca entre mujeres que atraviesan situaciones de violencia y que encuentran en esos grupos un amparo, una posibilidad de contar lo que les pasa y de escuchar a otras a las que les pasa cosas parecidas… Eso, por supuesto, es parte de las funciones que ofrece la secretaría. En cumplimiento de las leyes, además. No hacemos nada que esté por fuera de lo que ya está escrito. Si todo el mundo cumpliera con la ley, todo funcionaria mejor.
Continúa en la parte dos de la entrevista.

La gestión de la Secretaría de Mujeres, Políticas de Género y Diversidades no es tarea fácil en un partido de gran densidad poblacional. Es por eso que se implementan diferentes programas para hacer frente a las problemáticas de género. ¿Cuáles son esas políticas? ¿Qué resultados vienen teniendo? ¿Representan un cambio en la política matancera en materia de género? En la segunda parte de la entrevista, Liliana Hendel respondió a estas y otras preguntas relacionadas. 

Entrevista por Luciana Prachas

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