Era miércoles por la noche y Mauro Enrique Prieto (28) manejaba su moto nueva comprada hace cinco días por la calle Ascasubi en el partido de Moreno cuando fue interceptado por dos delincuentes que le dispararon para robarle el vehículo. El joven recibió el impacto del proyectil en su hombro, perdió el control del rodado, cayó y se desnucó al dar su cabeza contra el suelo. Falleció en el acto.
Esposo y padre de familia, Mauro trabajaba en un salón de eventos. Hace una semana lo habían ascendido, por lo que ya no tendría que sumar horas los fines de semana para juntar dinero. La recompensa por su esfuerzo era una moto Gilera Smash color azul y negra: “Estoy de no aguantar las lágrimas… Me costó mucho tener lo que tanto quería. No doy más de la felicidad”, decía en sus redes cinco días antes del crimen, celebrando su nuevo logro.
Su pareja, Andrea, contó a TN entre lágrimas que “antes de salir la lavó. Estábamos contentos porque ya no iba a tener los fines de semana ocupados, e íbamos a poder salir a pasear los tres juntos con la moto que había podido comprarse”. El vehículo no fue arrebatado: tras el homicidio y el posterior accidente, los asaltantes abandonaron la escena sin efectuar el robo. Pero Mauro había perdido la vida.
El relato del crimen de Mauro
Esa noche Mauro tenía un torneo de fútbol. El partido comenzaba a las 23, pero él acostumbraba salir más temprano para reunirse con sus amigos antes. Su esposa no lo había podido acompañar: “Era muy tarde” y su hijo pequeño “iba temprano al jardín” al día siguiente. El hombre dejó la casa en la moto que había conseguido hace solo cinco días. “Me miró y me dijo ‘te amo’, le dio un beso en la cabeza a mi hijo y se fue”, recordó Andrea.
Circulaba minutos antes de las 22 por la calle Ascasubi casi esquina Larralde en el barrio Santa Julia, en cercanías del cementerio municipal de Moreno, cuando lo abordaron dos “motochorros” con fines de robo. El joven intentó evadirlos, pero uno de ellos le disparó en el hombro izquierdo. Como consecuencia de ello, Mauro perdió el control del vehículo, chocó y cayó al suelo. Se desnucó. Perdió la vida al instante.
Los delincuentes no lograron robar la moto y escaparon en dirección a la autopista del Oeste. Al llegar la Policía de la Comisaría 7° de La Reja, junto a un cuerpo de médicos forenses, se determinó que la víctima falleció desnucada al impactar contra la calle. Su esposa no se enteró hasta más tarde, cuando los vecinos la alertaron por mensaje de lo que había sucedido.
Moreno: La moto nueva y la investigación
“Hace ocho meses había arrancado en un nuevo trabajo y hace una semana lo habían ascendido. Él era empleado en un salón de eventos, donde trabajaba de lunes a lunes. Los fines de semana se la pasaba encerrado porque tenía eventos, así fue juntando su plata”, relató Andrea, viuda de Mauro, sobre el sacrificio que había hecho su marido para conseguir el vehículo.
“Era la moto que él quería. Mañana tenía turno en el registro, tenía todos los papeles, antes de salir la lavó”, mencionó la mujer. Ahora reclaman Justicia ante este nuevo hecho de inseguridad: “Lo único que pido es Justicia, y que si alguien vio algo que salga a hablar”.
En diálogo con la prensa, también la madre del joven lamentó el crimen. “Mauro es lo mejor que tenía, nunca le hizo daño a nadie, era luchador. Quería a su mujer, a su hijo, nos traía siempre una alegría. No voy a tener más esa mirada de mi hijo, no me va a dar más un abrazo. Yo quiero Justicia”, declaró.
La causa está caratulada como “homicidio”. Permanece a cargo de la fiscal Luisa Pontecorvo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 3 del Departamento Judicial de Moreno y General Rodríguez. También trabajan la Policía de La Reja y la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) del distrito. La municipalidad de Moreno aportó las imágenes de las cámaras de seguridad de la zona con el fin de colaborar con la investigación judicial.
Escrito por Manuel Román
Más notas en Sociedad
Isidro Casanova: Piden perpetua para dos acusados por el crimen del cajero del Banco Nación