El movimiento Ni Una Menos convocó a parar y movilizar en distintos puntos del país en el marco del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, que se conmemoró el 8 de marzo. La convocatoria propuso rechazar “el ajuste y la política de hambre” del Gobierno y formó parte de una jornada de protestas que también incluyó marchas en varios países.
En la Ciudad de Buenos Aires, la movilización principal se realizó desde el Congreso de la Nación hasta Plaza de Mayo. La convocatoria comenzó a partir de las 16.30, con la participación de organizaciones feministas, sociales, sindicales y políticas que se sumaron a la jornada de protesta.
La Secretaría de Género de la CGT, encabezada por Carla Gaudensi, realizó además una conferencia de prensa junto a otras centrales sindicales y participó de la movilización desde el Congreso. Las organizaciones sindicales acompañaron la convocatoria en el marco de las actividades vinculadas al 8 de marzo.
En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) algunos gremios docentes se plegaron al paro convocado en la jornada, sumándose a las movilizaciones y acciones impulsadas por organizaciones feministas.
Las manifestaciones también se replicaron en distintas ciudades del país.
En Rosario y Salta, por ejemplo, se realizaron marchas durante la tarde, impulsadas por organizaciones locales que se sumaron a la convocatoria nacional.
En Misiones, el gobernador Hugo Passalacqua trasladó para ese día el asueto administrativo para mujeres, medida que se enmarca en las actividades vinculadas al Día Internacional de la Mujer Trabajadora.
También, en paralelo dentro de la jornada de movilizaciones, hubo una marcha hacia San José 1111, donde se reclamó la libertad de Cristina Fernández.
Las protestas convocadas por Ni Una Menos se inscriben en las acciones que cada año acompañan al 8 de marzo, una fecha en la que se realizan marchas y manifestaciones en distintos países para visibilizar reclamos vinculados a los derechos de las mujeres.