Ola polar: cómo cuidarse del frío y prevenir la gripe, el resfrío y la neumonía
La llegada de una ola polar obliga a extremar los cuidados para proteger la salud, especialmente entre los niños pequeños, las personas mayores y quienes presentan factores de riesgo. Durante los períodos de bajas temperaturas también aumentan las consultas por enfermedades respiratorias, por lo que es importante conocer qué medidas ayudan a prevenir la gripe, los resfríos y cuadros más graves como la neumonía.
Una ola de frío se define cuando las temperaturas máximas y mínimas alcanzan o se encuentran por debajo de determinados valores durante al menos tres días consecutivos, de acuerdo con los criterios establecidos para cada localidad.
Ante este escenario, el Ministerio de Salud y organismos oficiales recomiendan adoptar medidas tanto para protegerse de las bajas temperaturas como para reducir el riesgo de transmisión de infecciones respiratorias.
Ola polar: cómo protegerse del frío
Una de las principales recomendaciones frente a una ola polar es evitar la exposición innecesaria al frío. Si existe una alerta vigente, se aconseja permanecer en lugares seguros y, en caso de tener que salir, utilizar varias capas de ropa.
Desde el Sistema Nacional para la Gestión Integral del Riesgo (SINAGIR) recomiendan utilizar prendas que permitan quitarse capas para evitar la transpiración y el posterior enfriamiento. También aconsejan que la ropa sea de tejido apretado e impermeable al agua, y que cuente con capucha para proteger parte del rostro y la boca del aire extremadamente frío.
Los cuidados deben ser todavía mayores durante la noche. Las autoridades recomiendan verificar la temperatura de las habitaciones donde duermen los adultos mayores y los niños, ya que mientras duermen pueden perder más temperatura corporal.
También es importante revisar previamente el estado de estufas y chimeneas y mantener los ambientes ventilados para evitar la inhalación de monóxido de carbono. En caso de utilizar braseros o estufas a leña, deben encenderse y apagarse fuera de la vivienda.
Otro punto fundamental es no utilizar el horno o las hornallas de la cocina como método para calefaccionar los ambientes. Además, no se deben arrojar al fuego plásticos, gomas o metales, ya que pueden liberar gases y vapores tóxicos.
Gripe y resfrío: cuáles son las medidas de prevención
Durante el invierno circulan diferentes virus que pueden provocar enfermedades respiratorias. Entre ellas se encuentran la gripe y otras infecciones respiratorias que pueden afectar las vías respiratorias superiores e inferiores.
La gripe es una infección respiratoria causada por virus influenza y se transmite con facilidad entre personas, principalmente cuando una persona infectada tose o estornuda. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran la aparición súbita de fiebre, tos, dolor de garganta, dolores musculares, dolor de cabeza, malestar y secreción nasal.
Para reducir el riesgo de contagio, el Ministerio de Salud recomienda lavarse frecuentemente las manos con agua y jabón o utilizar alcohol en gel. También es importante cubrirse la boca y la nariz al toser o estornudar, utilizando un pañuelo descartable o el pliegue del codo.
La ventilación de los ambientes también es una medida central, incluso durante los días fríos. Las autoridades recomiendan ventilar las viviendas diariamente y mantener una adecuada circulación de aire.
Además, se aconseja no compartir elementos personales como vasos, cubiertos, utensilios o el mate, y mantener limpias las superficies que se tocan con frecuencia.
La vacunación, una herramienta clave contra la gripe
La vacunación antigripal constituye una de las principales herramientas para prevenir la gripe y reducir sus complicaciones. La Organización Mundial de la Salud señala que la vacunación es la mejor manera de prevenir la enfermedad.
En Argentina, la vacunación antigripal está dirigida a los grupos definidos por el Calendario Nacional de Vacunación. Entre ellos se encuentran los niños de 6 a 24 meses, el personal de salud, las personas mayores de 65 años, las personas embarazadas y quienes presentan factores de riesgo.
También es importante mantener actualizado el Calendario Nacional de Vacunación, incluyendo las vacunas correspondientes para prevenir enfermedades respiratorias como la gripe y las infecciones causadas por neumococo.
Neumonía: qué tener en cuenta
La neumonía puede presentarse como una complicación de algunas infecciones respiratorias y también puede estar provocada por bacterias como el neumococo. Esta bacteria puede producir enfermedades leves, como otitis y sinusitis, pero también cuadros graves como neumonía, meningitis y sepsis.
Entre los síntomas que pueden aparecer en un cuadro de neumonía se encuentran la fiebre, la tos y el dolor en el tórax o pecho. La vacunación contra el neumococo protege frente a infecciones graves provocadas por esta bacteria y sus posibles complicaciones.
Por eso, durante una ola polar es importante prestar atención a la evolución de los síntomas respiratorios y consultar con un profesional de la salud cuando el cuadro empeora o persiste.
Qué hacer si aparecen síntomas respiratorios
Ante la aparición de síntomas de gripe u otra infección respiratoria, las autoridades sanitarias recomiendan permanecer en el hogar y evitar el contacto con otras personas hasta sentirse mejor y que hayan transcurrido al menos 24 horas desde la desaparición de la fiebre. También se aconseja extremar las medidas de cuidado frente a personas vulnerables.
El descanso y la hidratación forman parte de los cuidados indicados ante la gripe. La Organización Mundial de la Salud señala que la mayoría de las personas se recuperan sin tratamiento específico, aunque quienes tienen factores de riesgo o presentan síntomas graves deben buscar atención médica.
Otro punto fundamental es evitar la automedicación. El Ministerio de Salud recomienda no utilizar medicamentos ni remedios caseros por cuenta propia, ya que pueden dificultar un diagnóstico correcto, empeorar el cuadro o provocar una intoxicación, especialmente en menores de edad.
Cuándo consultar de manera urgente
No todos los cuadros respiratorios tienen la misma gravedad. En los niños pequeños, por ejemplo, es importante consultar de manera urgente si presentan dificultad para respirar. Entre los signos de alarma se encuentran la agitación, el movimiento de las alas de la nariz, el hundimiento de las costillas o la respiración con la panza.
En términos generales, si los síntomas empeoran o persisten, es necesario realizar una consulta médica. Las personas que forman parte de grupos de riesgo deben prestar especial atención ante la aparición de síntomas respiratorios.
Frente a una ola polar, protegerse del frío, ventilar los ambientes, mantener una correcta higiene de manos, evitar el contacto con personas enfermas, cumplir con las vacunas correspondientes y consultar ante síntomas de alarma son algunas de las principales medidas para atravesar el invierno con mayor seguridad.