Una joven de 20 años fue expulsada a la calle por el personal de seguridad del boliche Garden en Ramos Mejía este sábado, notablemente lastimada y con su ojo sangrando debido a un golpe que, denuncia, había recibido de parte de otra mujer que estaba tocando a su novio en sus zonas genitales. “Los patovicas se burlaban, ni siquiera me dieron algo para limpiarme”, reclamó la víctima.
Malena Aleón (20) es una estudiante de Psicología en la Universidad de Buenos Aires (UBA) que trabaja en el programa Envión Podés oriundo del partido de La Matanza y como niñera particular. En diálogo con Desde Matanza, la joven reveló que tras el incidente, el bar “se encargó de mandarle a todos los que publicaron la historia un mensaje hablando mal” de ella y su pareja.
¿Qué sucedió?
El hecho ocurrió en el boliche Garden, en Ramos Mejía, partido de La Matanza, cerca de las 5.30 de la madrugada. Según contó, la muchacha conocía el lugar, ya que asistió en varias oportunidades y en ninguna de ellas tuvo problemas de esta índole.
Lo que sucedió el fin de semana habría sido provocado por otra mujer que se propasó con su novio, a quien comenzó a tocar hasta llegar a sus zonas genitales. En ese momento, contó Malena, intentó hablarle a la joven, pero ella le propinó un fuerte golpe en la cara.
“Apenas le terminé de hablar, me pegó una piña con el puño cerrado directo al ojo”, argumentó la víctima. “Me enloquecí y la insulté pero no le pegué, ni la toqué. Allí mi pareja me entró a calmar y mis amigas me llevaron al baño”, agregó.
Sin embargo, la joven aseguró que al salir, con un ojo prácticamente destruido y mucha sangre, el personal de seguridad le indicó que se retire del lugar. La víctima le explicó la situación pero, de igual manera, los trabajadores la volvieron a expulsar del establecimiento.
“Ya afuera y muy enojada, no entendía porque me echaron a mí si la que provocó todo fue otra persona”, repudió Malena; y reclamó: “Le pateé la persiana con mucha bronca porque estaba toda lastimada y no fueron capaces de darme algo para limpiarme”.
Tras ello, su novio regresó al bar para buscar un poco de hielo para tratar las heridas de la joven. Pero al verlo, los patovicas se rieron y burlaron de la situación, denunció Malena, si bien a continuación le dieron lo pedido. Luego, la pareja se terminó yendo del boliche.
Al otro día, la mujer acudió a la guardia y allí le dieron unas gotas ya que se le generó una infección y también tenía un derrame en el ojo. Después se hizo una placa para descartar que no tenga desprendimiento de retina.
Finalmente, la muchacha realizó la denuncia en la comisaría y por el momento no se produjo ningún cambio en su situación. Según señaló, esperará unos días para que la Policía tome alguna determinación sobre su caso.
¿Cómo actuó el boliche?
Lejos de hacerse cargo de los cuidados de la joven, el personal del bar optó por expulsarla del establecimiento sin asistirla. Una vez fuera, la abandonaron junto a su pareja y con el ojo verdaderamente lastimado y ensangrentado.
A ello se suma el tratamiento posterior que hizo el bar de la situación. Según afirmó Malena, “se viralizó lo ocurrido y el boliche se encargó de mandarle a todos los que publicaron nuestra historia un mensaje hablando mal de mí y de mi novio. Nos trataron de violentos y se metieron en nuestra relación”.
Después de ello, el establecimiento se contactó con la joven y le pidió disculpas, aunque excusándose en varias oportunidades, contó Malena; y agregó que lo único que quería era ser atendida, pero que en ningún momento tuvieron las ganas de hacerlo.
Escrito por Lautaro Cantamessa
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