San Benito: Los detalles de su historia

Benito de Nursia fue un monje cristiano nacido aproximadamente en los años 480 y murió el 21 de marzo de 547. Es considerado iniciador de la vida monástica en Occidente y venerado como santo por las Iglesias católica, Iglesia ortodoxa y luterana. San Benito historia

A lo largo de los siglos se crearon cientos de biografías del santo, algunas comprobadas y otras no. Sin embargo, la más conocida fue la que escribió el ex Papa San Gregorio Magno.

En esta se relata que Benito era hijo de un noble romano de Nursia, Umbria, y de Abbondanza Claudia de la familia de los Reguardati de Norcia y una hermana melliza. Es en los años 500 donde él decide abandonar sus estudios y abandonar su hogar para seguir su camino. 

Vivió durante tres años como ermitaño, las pocas comunicaciones que tenía eran con Román, un monje que vivía en la zona del Valle de Subiaco. En ese tiempo, Benito maduró tanto de mente como de carácter, en conocimiento de sí mismo y de su prójimo y se aseguró el respeto de los que le rodeaban. Por lo que, el fue el primero en la lista para ser “abad”, quien acepto, pese a que, según Benito, “no conocía la vida y la disciplina del monasterio”.

Tiempo después, en su puesto de abad, sufrió de en diversos intentos de asesinato. Por un lado, Florencio, un modelo, lo intento matar, en dos ocasiones, con veneno en una copa de vino y en una barra de pan.  Como consecuencia de estos sucesos, el santo decide abandonar el lugar y regresa a su hogar en Subiaco. Allí se dedico a predicar “La palabra de Dios”.

Finalmente, en los años 530 se mudó a una colina entre Roma y Nápoles, donde, posteriormente, se fundaría el Monasterio de Monte Cassino. Luego se crearían doce monasterios cerca de Subiaco, con doce monjes y su propio abad. Mientras que San Benito era como un guía espiritual de los monasterios.

Luego de su fallecimiento, sus reliquias se conservaron en la cripta de la abadía de Saint-Benoît-sur-Loire. Además, el cráneo de Benito fue llevado a Monreal del Llano en Cuenca (España).

Actualmente, se considera al santo como patrono de los agricultores, ingenieros, curtidores y granjeros. También algunos creyentes invocan a Benito para protegerse contra las picaduras de las ortigas, el veneno, la erisipela, la fiebre y las tentaciones.

 

La “Santa regla” y la medalla en honor al santo católico San Benito historia

La “Santa regla” trata sobre un modelo de vida colectiva, escrita por San Benito para sus monjes. La cual, posteriormente, sirvió de inspiración para otras comunidades religiosas.

Actualmente, alrededor de 700 monasterios y casas religiosas femeninas, ubicada en los cinco continentes, ponen en práctica la Regla de san Benito.

En cambio, la medalla de San Benito es una medalla sacramental cristiana que contiene iconografía que hace referencia a san Benito de Nursia. Los creyentes católicos, anglicanos, algunas comunidades de luteranas, los metodistas y ortodoxos de occidentes son los que utilizan esta medalla. Según la tradición, quienes portan la medalla “tienen el poder contra el mar”. 

El anverso de la medalla presenta una imagen de Benito de Nursia. El reverso tiene iniciales de la frase Vade retro satana y una fórmula católica de origen medieval que deriva de una frase que el Evangelio de Marcos (8:33) pone en labios de Jesús de Nazaret.

 

Los milagros de San Benito  historia

A través de una de las biografías hechas sobre el monje se enmarcan algunos de los milagros más importantes que le son atribuidos. En este caso, fue el Papa San Gregorio Magno quien escribió los siguientes hechos milagrosos.

  • Rompió un vaso lleno de veneno al bendecirlo con la Señal de la Cruz

Según relata el Papa Gregorio, Benito recibió una bebida envenenada por parte de unos monjes cuando se encontraba en el puesto de abad en un monasterio. Sin embargo, el santo al hacer la señal de la cruz para bendecir la copa de vino, inmediatamente, se rompe.

  • Salvó a un hombre de ahogarse al convertirse brevemente en otra persona

En este milagro, se cuenta que un hombre tomaba agua de un lago cuando es llevado por la corriente. Es en ese instante que Benito, quien paseaba por ahí, envía a uno de sus monjes para que lo socorra. Finalmente, este salva al hombre. Aunque, este último, luego de ser rescatado, afirmara que su salvador vestía la ropa de San Benito.

  • Leía de la mente de sus monjes. 

En este caso, Benito interroga a sus monjes, que habían salido a una misión, para saber si habían comido, a lo que le responden que no. Sin embargo, el santo les nombra cada una de las cosas que habían comido y tomado. Tal hecho hizo que estos se arrodillaran y confesaran.

  • Resucitó a un niño.

Benito con solo orar revivió a un niño, que habia muerto luego de que una pared callera sobre él. El niño volvió a la vida sano y salvo, según relata el Papa Magno.

  • Movió una enorme piedra con su oración. 

Cuando unos monjes trabajaban en una construcción, se cruzaron en el camino con una piedra grande. Ante este obstáculo llamaron a San Benito, quien realizo una oración y le dio fuerzas para que los monjes puedan moverla.

  • Exorcizó a un demonio obstinado. 

Un hombre de un pueblo cercano estaba poseído por un demonio y su obispo local no pudo exorcizarlo. Luego el obispo llamó a Benito, quien invocó a Nuestro Señor Jesucristo en una oración e inmediatamente liberó al hombre del demonio.

Escrito por Ailén Andrada

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