Las investigaciones por abuso sexual y trata de personas sumaron un nuevo episodio de operativos en la sede principal de la secta.
En el marco de una nueva serie de inspecciones en el templo de “Abba Krishna” ubicado en la localidad de 20 de junio, en La Matanza, efectivos de la División Trata de Personas de la PFA incautaron en el día de ayer escopetas, dos itakas, pistolas de alto calibre y un gran caudal de municiones. Además, se confiscaron alrededor de 500 mil pesos y uniformes bacteriológicos que se vendían a 8 mil dólares la unidad. También se encontraron una gran cantidad de medicamentos vencidos.
Para justificar la tenencia de este impresionante arsenal armamentístico, los integrantes de la secta “Abba Krishna” declararon que “se estaban preparando para el fin del mundo” y que “los fieles tenían que estar armados”. Además, la organización también está acusada de manipulación psicológica, estafas económicas y explotación laboral.
Por otra parte, la policía arrestó a una de las implicadas en la secta que se encontraba prófuga. La detenida se sumó a otros cinco apresados, incluido el líder del movimiento.
“Trata de personas con fines de reducción a la servidumbre, agravado por haber mediado engaño, abuso de una situación de vulnerabilidad y abuso sexual agravado” son los cargos por los que están acusados los detenidos.
La causa había iniciado en febrero pasado, a raíz de una denuncia realizada por la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex). La División de Trata de Personas de la Policía Federal Argentina decreto a través de una investigación que en el establecimiento se realizaban actividades relacionadas al funcionamiento de lo que se conoce como grupos sectarios con características coercitivas.
¿Qué se obtuvo en el primer allanamiento? SECTA trata de personas
Bajo la firma del juez Jorge Rodríguez –quien también llevo adelante el segundo operativo-, a cargo del Juzgado Federal 2 de Morón, en la primera semana de diciembre, la policía arrestó a cinco miembros de la secta “Abba Krishna”, entre ellos, el líder Aldo F., de 66 años.
Además, en el predio se allanaron 126 mil pesos y 500 dólares, junto a un teléfono para ser peritado. Por su parte, el líder de la organización se encontraba en una propiedad cerca del templo, en la calle Urien, lugar en donde la policía lo detuvo con más de 300 mil pesos. Por otra parte, también aprendieron a otros tres implicados en la zona de Pontevedra, en Merlo.
A su vez, el Programa Nacional de Rescate de Victimas entrevisto a 12 fieles que habían sido encontrados en el complejo. Los integrantes del grupo sectario están acusados de convertir en esclavos a sus fieles y de distanciarlos de sus familias.
¿Cómo operaba la secta Abba Krishna?
A partir de las investigaciones policiales, se conoció que la maniobra principal del grupo era la de ganarse la confianza de sus distintas víctimas. Posteriormente eran “sometidas a sus designios con una eminente connotación sexual” con la cobertura de presuntos aprendizajes religiosos y espirituales.
Según el relato de una de las damnificadas, la organización aplicaba una técnica que consistía en identificar a la persona y afectar su integridad psicológica. Según las declaraciones, el líder del movimiento utilizaba la seducción y el convencimiento para finalmente llegar a su objetivo: someter sexualmente a la víctima con variadas técnicas de persuasión coercitiva.
A raíz de una denuncia de una de las afectadas, se supo que la secta manipulaba a las personas vulnerables para que no puedan decidir libremente. Es decir, tenían un control absoluto de sus relaciones y de su economía.
La denunciante que fue víctima de violencia sexual por parte del jefe de la secta, llego a “Abba Krishna” a los 14 años. Llegó sumergida en una situación de vulnerabilidad, sumado a conflictos familiares. También, el líder del movimiento habría obligado a la adolescente a mantener encuentros con “clientes” en departamentos privados de La Matanza bajo el argumento de ganar mucho dinero.