Este miércoles 2 de octubre se llevará a cabo la segunda Marcha Federal Universitaria, organizada por el Frente Sindical, la Federación Universitaria Argentina y el Consejo Interuniversitario Nacional, con el apoyo de sindicatos y organizaciones sociales.
Rectorados, gremios universitarios, centrales sindicales, movimientos sociales, organismos de derechos humanos y miles de personas están listos para participar en una nueva movilización universitaria. Se espera que esta marcha tenga el mismo impacto que la de abril, que forzó al Gobierno de Javier Milei a reconocer los gastos operativos de las universidades.
Mientras tanto, el presidente continúa pidiendo auditorías para rastrear “alumnos inventados”, una afirmación que ya ha sido aclarada y que no afecta al presupuesto universitario, el cual se ha mantenido igual por décadas. Además, Milei ha difundido cifras polémicas, como la afirmación de que los docentes universitarios ganan millones de pesos, apoyado por estimaciones de José Luis Espert.
“más del 60 por ciento de los trabajadores universitarios están por debajo de la línea de pobreza”
En un contexto de creciente tensión, Milei aumentó la presión desde su cuenta de Twitter, donde retuiteó mensajes que atacaban a las universidades y exigían más auditorías. Uno de sus mensajes llevaba el título: “DESENMASCARANDO MENTIROSOS”, basado en un tweet de Espert que detallaba sueldos inflados para docentes y no docentes.
Por su parte, la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, también avivó el conflicto al insistir con la idea de que las universidades “inventan estudiantes”. Esto lo refutó el titular del CIN, Víctor Moriñigo, quien aclaró que el presupuesto de las universidades no depende de la cantidad de alumnos, sino de la inflación.
El vicerrector de la UBA, Emiliano Yacobitti, reiteró que el objetivo de la marcha es frenar un veto como el que afectó la movilidad jubilatoria, y recordó que “más del 60 por ciento de los trabajadores universitarios están por debajo de la línea de pobreza”. Además, señaló que las universidades están perdiendo personal, con muchos docentes emigrando hacia instituciones privadas o extranjeras.
Finalmente, el decano de Economía y Administración de la Universidad Nacional de Quilmes, Rodolfo Pastore, calificó de “insólita” la estrategia discursiva del gobierno contra las universidades, destacando la importancia de la educación pública como un activo social en Argentina y América Latina.