¡Buenos días a todos, todas y todes! ¡Buen comienzo de semana! Semana corta o larga, como prefieran verla. Pero sin sorpresas. Ya estamos un poco acostumbrades a ciertas cosas. Después de todo, ¿quién nos quita lo bailado? ¡Empecemos! Showmatch
La semana pasada comenzó una nueva edición de Showmatch y todo parecía indicar que se trataba de una realidad paralela situada en el pasado. Con pocos cuidados sanitarios frente a la prevención del covid-19 y con escasos (casi nulos) cambios en materia de género.
A través de un medio de extrema masificación, se sigue naturalizando la cosificación de la mujer y el supuesto cuerpo ideal del hombre. Año 2021 y nada parece ser suficiente.
Lenguaje y cosificación Showmatch
¿Cuántas veces escuchaste…? “Detrás de un gran hombre, hay una gran mujer”; “Deberías ser más femenina”; “Los hombres son más de la razón y la mujer de la emoción”; “¡Qué cuerpazo!”; “Deberías empezar el gym”; “Se lo buscó por andar vestida así” … (multiplicar por mil).
Las lenguas de una sociedad reflejan muchos aspectos de los pensamientos que los individuos comparten. Esto implica una forma de entender y de ver el mundo que se diferencia de otras lenguas. A través de ella, se determinan comportamientos como la construcción ideológica, los consumos y formas de comprender a un otre en su vida cotidiana.
Para ser más precisos, el lingüista suizo Ferdinand de Saussure explica que la lengua es “el producto social asimilado por el individuo”, mientras que el habla es la “realización concreta e individual de una expresión lingüística”. Es decir, el habla es el acto de expresión de la lengua.
Pasemos al plano práctico. ¿Cuántas veces escuchaste comentarios estereotipados -y naturalizados- sobre la mujer y el hombre? Los que leíste arriba y todos los que se te vienen a la mente en este momento son manifestaciones de un habla que se desprende de una lengua que los legitima.
Esto quiere decir que aquello que escuchamos -y que hoy cuestionamos- en torno a los roles de género establecidos son una forma de ver, entender y comunicar la (aparente) realidad.
Mujer: lengua y coso Showmatch
La cosificación consiste en separar funciones o partes sexuales del cuerpo de una mujer para reducir su sexo a dichas partes sexuales. Esto quiere decir que no se reconocen otros “atributos” que no sean en términos sexuales.
Históricamente vivimos atravesades por la cosificación de la mujer, sobre todo, en la publicidad. Son innumerables los ejemplos de las mujeres con poca -o casi nada- de ropa, intentando seducir al hombre, protagonista del espacio público. La mujer en malla que entrega la cerveza al grupo de amigos, el perfume que desnuda o la gaseosa que por simplemente ser consumida por una mujer “está buenísima”.
Generalmente la cosificación se focaliza en un aspecto del cuerpo como los pechos, el abdomen o la boca. Pero, además, se acompaña con un contexto de sexualidad o erotismo. Esto se hace por medio de posiciones físicas, vestimentas, escenografías, música y comentarios específicos.
Falsa vanguardia
En Showmatch, la entrada triunfal a la que el conductor nos tiene acostumbrados consistió en un corrimiento físico de todas las bailarinas hacia los costados, formando una pasarela. Por ésta caminaron Marcelo Tinelli y su equipo acompañante. El equipo era conformado por hombres.
Luego del saludo, el conductor y sus hombres se situaron por delante de las bailarinas, formando una aparente fila de combate semejante a las vanguardias. Éstas estaban formadas por un grupo de combatientes, en época de guerras, que avanzaban primero para derribar, en el primer cruce con el oponente, a la mayor cantidad de soldados.
Las bailarinas estaban detrás, sin otra vestimenta posible que los trajes ajustados y la exaltación artificial de partes del cuerpo. Había, también, algunes bailarines. Pero la posición física asignada era el escalón del fondo, situándolos unos centímetros por encima de las mujeres. Mujeres con sonrisa imborrable aun cuando no quiera mostrarla. Y la risa forzada cuando el jefe del aire tira alguna de mal gusto.
Esta aparente vanguardia de hombres no lucha contra nada nuevo, no enfrenta a ningún enemigo. Esta vanguardia esconde, física y verbalmente. La lengua manifiesta formas de ver el mundo. La mujer con determinada vestimenta y detrás de los hombres, es una.
No zafa nadie
Como vemos, el lenguaje y la cosificación producen estereotipos que, a nivel social, son asimilados y aceptados de manera natural. En materia de género, un estereotipo es un modelo o patrón de conducta que define cómo se debe ser, actuar, pensar y sentir.
Generalmente se lo relaciona con la mujer. Sin embargo, los hombres no están exentos de este violento fenómeno. Como tampoco lo estuvo el bailarín Juan Manuel Palao, pareja de baile de Romina Richi.
Durante al menos cinco minutos al aire, el bailarín fue comentado y exaltado por Marcelo Tinelli en Showmatch. La musculatura de su cuerpo fue el tema de conversación. Richi acompañó y lo tocó en varias oportunidades.
“Se puede sacar la…”, le pidió el conductor. Palao se sacó la remera. “Acá tenes una marcación y cola parada”, describió Tinelli. Y continuó, mirando hacia Jimena Barón, integrante del jurado: “Usted me dijo que faltaban chongos, acá tiene uno”.
Más allá de que Palao haya manifestado sentirse cómodo y contento con los comentarios, la exaltación televisiva de un cuerpo puede generar el sentimiento contrario en los televidentes. El habla, el comentario y la lengua que reproduce formas de calificar los cuerpos legitima determinados detalles. El abdomen tallado, la cola parada, los músculos de brazos y la postura erguida. ¿Es necesario darles tanto lugar a estas características como si fueran las únicas que deberían gustar de un hombre?
El programa de baile más famoso del país comenzó. La vanguardia cruzó la pasarela y rompió el silencio. No derrotaron a los oponentes de la guerra. Muy por el contrario. En pleno 2021, el habla, la lengua machista y la cosificación fueron los protagonistas.
Una vez más, les invitamos a pensar y repensar. ¿Qué hay en el habla y la lengua diaria que no nos permite avanzar? ¿Qué hay en la cultura que legitima que estas formas de entender y ver la realidad se sigan reproduciendo por la pantalla?
Dejamos buenas ideas para pensar en la semana. Para la próxima prometemos más. ¡Gracias por haber llegado hasta acá! Tu tiempo es importante, ¡gracias!
Que tengas una semana diversa, de género feliz y de amor genuino por dar y recibir. Te mando un abrazo.