La película se centra en el crimen del heredero de la reconocida marca a mediados de los noventa. Lady Gaga se pone en la piel de una de las mujeres más polémicas de la industria de la moda: Patrizia Reggiani. Según la historia, fue quien mató a su ex esposo, Maurizio Gucci, interpretado por Adam Driver, nieto del fundador de la casa de ropa italiana. El film comenzará a exhibirse hoy en los cines del país.
A su vez, Al Pacino hará el papel de Aldo, el tío del difunto sucesor y Jered Leto, será el primo del mismo. El film está basado en el libro The House of Gucci: A Sensational Story of Murder, Madness, Glamour and Greed de la escritora Sara Gay Forde. Lo dirige Ridley Scott, director de éxitos como Hannibal, Alien y Gladiador.
“Padre, hijo y casa Gucci”
“Prefiero llorar en un Rolls Royce que ser feliz en una bicicleta”, sentenció Patrizia Reggiani, la mujer apodada la “viuda negra de Italia”. La autora de la frase, fue condenada a veintiséis años de prisión por haber orquestado el asesinato de su ex marido, Maurizio Gucci, pero solo cumplió una parte. La biopic de la marca se centra en los secretos, la ambición y devoción por el lujo de una de las familias más importantes de todo el mundo. House Of Gucci recorre desde los difíciles comienzos de la relación entre Patrizia y Maurizio, la cual estaba en desacuerdo el fundador de la Casa Gucci.
Luego, repasa la vida social y ostentosa que supieron construir a lo largo de dieciocho años de matrimonio, la casi quiebra del imperio textil, a causa de un derroche desmesurado de dinero, y el trágico desenlace del nieto del fundador.
House Of Gucci: Romance, balas y dinero
El 27 de marzo de 1995, Maurizio Gucci, de tan solo 46 años, fue asesinado en la puerta de su casa en Milán. Tres balas fueron necesarias para acabar con la vida del futuro heredero de una de las marcas más importantes a nivel mundial. Todos los ojos fueron a parar directo a su ex esposa, Patricia Reggiani, quien fue acusada de obrar como autora intelectual del crimen. Por aquel entonces, el padre de sus hijas, ya había formado pareja con otra mujer, Paola Franchi. El miedo a que sus herederas perdieran toda su correspondiente fortuna no la dejaba en paz.
Se cree que ideó la venganza por esa razón, pero el hecho haber sido engañada y excluida de su círculo social, nunca se lo perdonaría. Asimismo, luego de un mediático juicio, la viuda, alejada de sus familiares, logró que el estado italiano le reconociera una parte de la fortuna: un millón de euros al año y de por vida. Esta historia encierra uno de los capítulos de la moda más atrapantes, lleno de derroche, odio, sangre y dinero.
Escrito por Florencia Toranzo
Más notas de CINE en TIEMPO LIBRE