Desde que empezó a tomar fuerza en 1990, el pop coreano (o comúnmente llamado “kpop”) se ha vuelto sumamente popular entre los jóvenes centenials. Esto se debe a muchos factores. Sus canciones pegadizas, sus letras llamativas y sus videos increíblemente meticulosos e impactantes, hizo que las corporaciones supieran cómo aprovechar el talento de sus artistas. Esta industria puso en alto el nombre de Corea del Sur, generando muchísimos ingresos para sus principales contribuidores. Kpop historia
En los ultimos años el kpop, ha sido puesto bajo el foco de la polémica, a tal punto que fanáticos y no fanáticos se han incorporado al gran debate. Esto se debe a sucesos ocurridos en este contexto, muchos relacionados, entre otras cosas, con los artistas y sus trayectos dentro de estas empresas. La explotación dentro de estas es algo muy común, la precisión y perfección casi inaudita que requieren sus presentaciones tienen un precio.
Las empresas y sus condiciones Kpop historia
Los aspirantes que desean transformarse en cantantes quedan complemente a merced de las decisiones arbitrarias de estas entidades. Principalmente, deben pasar por un arduo entrenamiento, tanto físico, como vocal y actoral, que puede durar años y no siempre termina con un debut favorable. Por otra parte, se les exige un cuidado extremo de su apariencia, que incluye dietas muy estrictas, siendo igual para hombres y mujeres.
Los miembros de un grupo de Kpop no son elegidos por los participantes, sino por las propias compañías y pueden llegar a ser de entre cuatro a trece miembros. También controlan prácticamente todo aspecto de la vida de los artistas, ya sea público (sus apariciones, canciones, videos musicales) o privado. Incluso si un debutante ya pertenece a un grupo consolidado se ve obligado a enfrentar situaciones extremas. Por ejemplo, los ensayos pueden durar de entre siete a doce horas diarias, y estos esfuerzos no son retribuidos justamente, puesto que la empresa se suele quedar con gran porcentaje de las ganancias realizadas por los intérpretes.
Suicidios, presión y acoso Kpop historia
Si bien se había hablado de este tema antes, el cuestionamiento a las prácticas llevadas a cabo en estas corporaciones volvió a ser tema de debate en las redes sociales. Y el detonante de esto fue el suicidio de una de las impulsoras de este género, la cantante Sulli, quien fuera integrante del grupo f(x). Tenía 25 años.
Sulli era conocida por su diligencia y talento, aunque también por los enfrentamientos que llevaba contra la explotación ocurrida dentro de la industria. Mostraba que defendía la legalización de la interrumpción de los embarazos. Además, solía desafiar la cultura establecida de su país. Fue víctima de un inmenso ciberacoso en las redes por parte de retractores y fanáticos debido a su comportamiento visto a menudo como controvertido.
La presión a la que se ven sometidos
No solo por parte de las empresas, sino de los propios seguidores. Muchos de estos constantemente hostigan a sus ídolos con amenazas y comentarios maliciosos, hechos que fueron denunciados por varios integrantes del medio. Y estas acciones incluyen, por lo general, a las familias y/o parejas de los cantantes.
Lamentablemente no es la primera vez que la carrera de uno de estos intérpretes, por lo general jóvenes, termina en el suicidio. Curiosamente, la propia Sulli había asistido al funeral de otra estrella del Kpop dos años antes, Jonghyun integrante de la banda Shinee.
El cantante, que padecía depresión, fue hallado inconsciente en su casa, y pese a ser trasladado a un hospital, falleció producto de un paro cardíaco. Sus palabras finales, escritas en su nota de suicidio, son tristemente célebres.
“Estoy roto por dentro. La depresión que lentamente me ha ido carcomiendo ya me ha devorado, y no he podido superarla. Es increíble lo mucho que duele. Nadie está más atormentado ni debilitado que yo”, describió en sus momentos finales.
Incluso hubo ocasiones donde el cumplimiento estricto del inhumano protocolo de trabajo fue causante de daños graves. Este fue el caso de la boy band Wanted. La banda estaba llegando tarde a una de sus funciones, razón por la cual su manager decidió acelerar el vehículo en el que iban, que terminó estrellándose con otro en plena autopista. El accidente causó el fallecimiento de Seo Jae Ho, uno de los integrantes y dejó heridos al resto de los miembros.
Esta presión que sufren diariamente los involucrados es producto de una industria que intenta responder a las exigencias de un público consumidor. Y este no siempre es respetuoso con sus ídolos, tanto que muchas veces, acaba por deshumanizarlos.