El etiquetado frontal es Ley. Tras una sesión maratónica de más de diez horas, la Cámara de Diputados aprobó por amplia mayoría -200 a favor, 22 negativos y 16 abstenciones- el proyecto de promoción de la alimentación saludable, más conocida como Ley de etiquetado frontal de alimentos y bebidas analcohólicas. – ETIQUETADO FRONTAL
Después del quórum no conseguido el 5 de octubre pasado, la cámara baja aprobó esta ley tendiente a mejorar la calidad alimenticia de los argentinos, sobre todo de la infancia. Además significó la vuelta a la presencialidad plena del Congreso de la Nación desde el inicio de la pandemia del Covid-19.
Las empresas de alimentos deberán indicar en sus envases, a través de Sellos de Advertencia, cuándo un producto tiene alto contenido de nutrientes críticos, como azúcares, sodio y grasas.
CUANDO LA PINTA NO ES LO DE MENOS – ETIQUETADO FRONTAL
Allá por 1970, el dúo Juan & Juan hacía famoso el tema “La pinta es lo de menos”, Balada para un Gordo, en la película “El profesor patagónico”. El film retrataba que pese a la obesidad del docente, su espíritu interior era mucho más valioso que su aspecto físico.
La Ley de sellado frontal viene a retrucar ese viejo paradigma de que “la pinta es lo de menos”. Está comprobado que el impacto visual hace que el consumidor compre alimentos más con los ojos que con la cabeza. La falta de información y el neuromarketing genera que los argentinos no sepan realmente lo que adquieren ni el daño que puede ocasionar en su salud la ingesta excesiva de alimentos procesados y ultraprocesados.
Esta Ley no busca prohibir ciertas galletitas o golosinas, sino saber qué estamos comiendo, con datos claros, precisos y veraces. Podemos aseverar que, en materia de packaging alimenticio, la pinta “NO” es lo de menos.

A TOMAR NOTA – ETIQUETADO FRONTAL
Aquellos alimentos o bebidas analcohólicas que contengan alto contenido de ingredientes considerados críticos deberán consignar en el frente de sus empaques o etiquetas los Sellos de advertencia: “Exceso en azúcares”, “Exceso en sodio”, “Exceso en grasas totales”, “Exceso en grasas saturadas” y “Exceso en calorías”.
Los Sellos serán de forma octogonal, de color negro, con bordes y letras de color blanco en mayúscula y su tamaño no podrá ser inferior al 5% de la superficie total de la cara del envase.
Por otro lado, los productos que contengan edulcorantes o cafeína tendrán q colocar, inmediatamente debajo de los sellos, la siguiente leyenda precautoria: “Contiene edulcorantes y cafeína, no recomendables en niños/as”.
Se exceptúa de la colocación de sellos al azúcar común, la sal de mesa, los aceites vegetales y los frutos secos.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) indicará los límites de azúcares, sodio y grasas según su “Perfil de Nutrientes” para determinar qué productos deberán tener los sellos.
EN PENITENCIA – ETIQUETADO FRONTAL
Los productos que contengan alguno de los Sellos no podrán ser promocionados con imágenes para niños, celebridades, obsequios, premios, animaciones o personajes infantiles. Tampoco podrán incluir información complementaria o destacar que poseen propiedades nutricionales particulares (por ej. “contiene vitamina C”). Cabe recordar que, en la actualidad, 2 de cada 3 publicidades de alimentos en televisión promocionan alimentos no saludables. En este sentido, el colectivo de cocineros ACELGA, con Narda Lepes como una de sus miembros, propone “no publicitar productos nocivos para la salud, sobre todo para los más chicos”.

Es interesante hacer un paralelismo con el caso de las tabacaleras. A partir de la nocividad corroborada de los cigarrillos, se prohibió toda pauta publicitaria en los diferentes medios. La Fórmula 1 tenía hace unos años como principal auspiciante a las tabacaleras. Se especuló que la máxima categoría del automovilismo podía desaparecer. Sin embargo la F1 se refundó con los sponsors y hoy está más viva que nunca. El fin de semana pasado el Gran Premio de los Estados Unidos marcó un nuevo récord de asistencia con más de 400.000 espectadores. Moraleja, pese a no contar con un ingreso millonario, la F1 se adecuó a las nuevas normas sanitarias mundiales y hoy es tremendamente exitosa. Pudo conjugar salud y negocio.
EL SENADO PUSO PRIMERA – ETIQUETADO FRONTAL
En octubre del 2020, la Cámara Alta había dado media sanción para la Ley de etiquetado frontal. En una deliberación de menos de 4 horas, el Senado aprobó por 64 votos a favor y 3 en contra el proyecto de promoción de la alimentación saludable. Una de las senadoras que no acompañó la iniciativa fue la tucumana Silvia Elías de Pérez (radicalismo), quien manifestó que se intentaba “demonizar al azúcar” y “desamparar a su provincia”. Su par riojana, María Clara del Valle Vega (interbloque parlamentario federal) también voto en contra por considerar el proyecto como “inoportuno” y agregó que “se necesita educación y dinero para comprar”.
LA CRUDA REALIDAD – ETIQUETADO FRONTAL
Según el Ministerio de Salud, el 30% de los niños y niñas en edad escolar tienen sobrepeso. Por otro lado, más del 50% de la población en Argentina tienen exceso de peso. Esto aumenta considerablemente el riesgo de tener más de 200 problemas de salud (diabetes, hipertensión arterial, enfermedades respiratorias crónicas, enfermedad de riñones y del hígado, algunos tipos de cáncer, etc.)

En Argentina se duplicó el consumo de gaseosas y jugos en polvo en los últimos 20 años (pasando de 1/2 a un vaso de gaseosa por día por habitante). El consumo de frutas disminuyó un 41% y el de hortalizas un 21% en el mismo período.
Según datos de 2010 de la Base de Datos Global sobre Crecimiento Infantil y Malnutrición de la OMS, Argentina tiene el mayor porcentaje de obesidad infantil en niños y niñas menores de cinco años en la región de América Latina con un 7,3%.
Está comprobado que a mayor pobreza se consumen alimentos de menor calidad nutricional, con la consecuencia de más obesidad. Esta ley de Sellado intenta, en parte, democratizar la alimentación y hacer de la salud pública una política de Estado.
LOS VECINOS YA SE VISTEN MEJOR – ETIQUETADO FRONTAL
Chile, Uruguay, Perú, México y Ecuador hace años que utilizan los Sellos de advertencia y lograron mejorar sus estadísticas en materia de salud alimentaria. Brasil está debatiendo su implementación.
El caso de Chile es el más alentador. La ley está vigente desde 2016, logrando una disminución de la obesidad infantil. Por otro lado, y pese a lo que suponía el empresariado trasandino, no hubo daño en la industria alimenticia, que reformuló muchas de sus recetas disminuyendo el contenido de azúcares y sodio.
La situación en Perú también es interesante. En 2019 se propuso que en los colegios, y a menos de 200 metros de los mismos, no se puedan vender productos que contengan Sellos. El futuro serán los kioscos saludables.
NO TODO ES GRIETA – ETIQUETADO FRONTAL
La vuelta a la presencialidad plena en la Cámara de Diputados trajo una buena noticia. En materia de salud pública la grieta se hizo a un lado. Oficialistas y opositores coincidieron en los beneficios de esta ley de etiquetado frontal de alimentos y no dudaron en priorizar su voto en favor de las mayorías.
Ahora es el turno de ponerse el overol a la industria alimenticia. Deben entender que pueden seguir ganando grandes sumas de dinero, y quizás aún más, pero no poniendo como variable de rentabilidad la calidad de los alimentos. Es primordial considerar la salud de los ciudadanos y un tratamiento más amigable con la naturaliza. Sin consumidores y sin un planeta sustentable, cualquier negocio se reduce a la mínima expresión. Por eso es fundamental entender que no se trata de salud vs. negocio, sino de salud y negocio. Brindo por el fin de la grieta en ciertos temas. Que sea LEY.
Titular de Dietética Ramos Natural – Bolívar 155 – Ramos Mejía