Durante años las personas sin pareja eligen el proceso requerido para la adopción nacional y a diferencia de las parejas ya consolidadas, que han tenido que esperar entre siete y diez años para formar una familia, cerca de un 90 por ciento de estas personas siguen a la espera de una respuesta por parte del proceso de adopción nacional.
Entre los requerimientos impuestos, una persona soltera puede adoptar, siempre y cuando sea mayor de 25 años de edad, sea mayor de 17 años en relación con el adoptado y reúna además los requisitos para la adopción que señalen los Códigos Civiles o Leyes para la Familia de los estados según sea el caso. Además, ser argentino o naturalizado, en caso de ser extranjero, es necesario que resida en el país desde hace 5 años.
A pesar de que hay una posición más abierta y liberal hacia las adopciones por parte de padres solteros, aún persiste una mirada tradicional según la cual un menor necesita de una madre y un padre para crecer y desarrollarse sanamente. Lo mismo ocurre con el estereotipo de que los menores necesitan como referentes a sus padres heterosexuales, rechazando a aquellas parejas homosexuales que anhelan formar una familia.
Las agencias tienen políticas distintas a la hora de lidiar con solicitantes solteros, y especialmente si se trata del sexo femenino. Algunas no aceptan solicitudes de padres solteros en absoluto y sin excepción. Otras pueden poner su solicitud y la petición al final de la lista de espera, mientras esperan encontrar a una pareja que desee adoptar.
“Las parejas tendrán siempre prioridad”, es la frase con que más veces se va a tropezar una persona que quiera adoptar como monoparental.
Sin embargo, y pese a las dificultades, en la actualidad uno de cada diez niños adoptados forma parte de una familia monoparental, según el último estudio que publicó el Instituto de la Mujer.
Cada país posee sus propias políticas acerca de la adopción monoparental y sus requerimientos, te presentamos algunos de ellos:
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