

El Ministerio de Economía se comprometió con representantes de las empresas de colectivos de jurisdicción nacional del AMBA a transferir esta semana los fondos necesarios para saldar deudas pendientes y avanzar en la regularización del servicio. La medida busca destrabar un conflicto que en los últimos días comenzó a impactar de manera directa en los usuarios del transporte público.
La demora en el giro de las partidas había derivado en que varias empresas de colectivos redujeran sus frecuencias, generando complicaciones en la movilidad diaria de miles de pasajeros. Esta situación encendió señales de alerta en el sector, que venía advirtiendo sobre dificultades financieras para sostener la operación habitual.
Con este compromiso oficial, se espera que las compañías puedan recomponer parcialmente su situación económica y retomar los niveles normales de circulación. Sin embargo, el conflicto no se limita únicamente a la transferencia de fondos adeudados, sino que expone una problemática estructural que sigue sin resolverse.
Además del pago pendiente, las empresas mantienen su reclamo para que se les permita aumentar el valor del pasaje o, en su defecto, que la administración nacional incremente los montos de los subsidios. Se trata de una demanda que el sector viene sosteniendo desde hace tiempo y que, según señalan, resulta clave para garantizar la continuidad del servicio.
En este escenario, el compromiso del Ministerio de Economía aparece como una respuesta inmediata para evitar un deterioro mayor del servicio, aunque no resuelve de fondo las tensiones entre el sector privado y el Estado en torno al financiamiento del transporte público.
La evolución de esta situación será clave en los próximos días, ya que de concretarse la transferencia prometida podría comenzar a normalizarse la frecuencia de los colectivos. No obstante, el reclamo por tarifas o subsidios anticipa que el debate sobre el esquema de sostenimiento del sistema seguirá abierto.