Los datos oficiales confirmaron que el desempleo en la provincia de Buenos Aires alcanzó el 9.3% durante el primer trimestre de este 2025, según lo informó el Departamento de Análisis de Estadísticas Sociales del Ministerio de Economía bonaerense. La cifra representa un aumento de 1,4 puntos porcentuales con respecto al trimestre anterior, reflejando una aceleración preocupante en la pérdida de puestos de trabajo en el principal distrito del país. Este crecimiento evidencia un retroceso en materia laboral durante los primeros meses del año, en un contexto marcado por el ajuste económico y la caída del consumo interno.
Aunque el número puede parecer más moderado si se lo compara con igual período del año anterior, la baja fue apenas de 0,2 puntos porcentuales. Esa variación mínima corresponde al conjunto de los seis aglomerados urbanos relevados en el territorio bonaerense: los partidos del Gran Buenos Aires (GBA), el Gran La Plata, Mar del Plata, Bahía Blanca-Cerri, San Nicolás-Villa Constitución y Viedma-Carmen de Patagones. El dato, si bien estabilizado en términos interanuales, no disimula el deterioro en la comparación inmediata con el último trimestre de 2024.
En detalle, los partidos del GBA exhiben los índices más altos, con una tasa de desocupación del 9,7%, lo que representa a unas 613 mil personas sin empleo en esa región. La magnitud del número refleja el impacto que tiene cualquier variación del mercado laboral en el conurbano bonaerense, donde habita una parte sustancial de la población del país.
En el caso de la región capital, que comprende los municipios de La Plata, Berisso y Ensenada, el desempleo alcanza al 8,7% de la población económicamente activa. Según los datos oficiales, esto equivale a unas 40 mil personas que se encuentran actualmente en la búsqueda activa de empleo, sin éxito. Si bien se encuentra por debajo del promedio general provincial, sigue siendo un número elevado que preocupa a las autoridades locales.
Por su parte, la ciudad de Mar del Plata, históricamente golpeada por el desempleo, registra una tasa del 6%. Allí, unas 20 mil personas figuran como desocupadas en los registros oficiales. La cifra, aunque inferior a otros centros urbanos, se vuelve relevante si se considera el tamaño poblacional del distrito y su fuerte dependencia de actividades estacionales, especialmente el turismo. En un contexto económico adverso, la falta de diversificación económica se convierte en un factor crítico.
San Nicolás, en el norte provincial, muestra un desempleo del 8,5%, lo que equivale a unas 7 mil personas sin trabajo. La misma cantidad de personas desocupadas se registra en Bahía Blanca, aunque con un porcentaje más bajo, del 4,8%. En este último caso, se destaca que el nivel de desocupación es el más bajo entre los seis aglomerados relevados por el Ministerio de Economía de la provincia.
El análisis de estos datos muestra un mapa desigual, pero con una tendencia clara: la presión sobre el mercado laboral se incrementó en el arranque del año. Las cifras oficiales reflejan el impacto directo de las políticas macroeconómicas sobre el empleo en los principales centros urbanos bonaerenses. La evolución de estos indicadores será clave para los próximos meses, en un contexto donde el trabajo vuelve a estar en el centro del debate social y político.