Después de 21 años, Lionel Messi dejo de ser jugador de Barcelona y se presentó como flamante refuerzo de PSG. Luego que terminara la temporada 20/21 Lionel Messi quedo libre del Barcelona, la intención del jugador y la dirigencia del club catalán era extender su vínculo por cuatro años más, pero por motivos económicos no se pudo concretar dicha renovación. Fair Play Financiero
Al mismo tiempo que el astro argentino disputaba la Copa América con la selección argentina, culminaba su vínculo con el conjunto Culé. Además, se transformaba oficialmente en un jugador libre. Por estos motivos, la dirigencia del club catalán empezó a tener contactos informales para extender su vínculo. El primer contacto que tuvieron fue con el jugador y luego con su representante Jorge Messi.
Con el transcurso de los días hubo un leve acercamiento entre las partes para cerrar un nuevo vinculo que culminaría en 2023. Pero la crisis económica que atraviesa el Barcelona impidió la renovación, ya que incumpliría con las reglas del Fair Play Financiero impuesto por la UEFA.

El Fair Play Financiero fue creado en el 2016 por la UEFA. Tiene una serie de medidas que todo club europeo debe cumplir para no ser inhibido de fichar jugadores.
Los motivos de esta creación fueron ponerles un tope salarial a las sociedades anónimas. Dueñas de muchos clubes del viejo continente, estrictos controles económicos y que las pérdidas que generen no les afecte totalmente.
Otro punto importante es que una de las medidas impuestas por la UEFA es que cada club europeo no puede tener gastos por más de 100 millones de euros. Sino tendrán duras sanciones económicas o inhibiciones de fichajes hasta por dos años.
A pesar de las medidas impuestas muchos clubes europeos registraron pérdidas por más de 100 millones de euros y la consecuencia fue que no podían comprar jugadores. Algunos clubes que incumplieron el fair play financiero son:
A raíz de este problema, el Barcelona no pudo renovarle a Messi ya que si lo lograba violaba las restricciones impuestas por la UEFA.

El Futbol Club Barcelona es uno de los equipos más importantes de España y Europa, pero en los últimos años empezó a tener problemas financieros, todo se debe a la mala gestión económica que comenzó con el ex presidente Josep Bartomeu y se agudizo con la pandemia del Covid-19.
Desde que asumió Josep Bartomeu en el 2014, el club catalán registró pérdidas por más de 300 millones de euros anualmente. Otro problema que profundizo esta crisis económica fueron los mercados de pases ya que el conjunto culé gastaba más plata de que le ingresaba.
Sin embargo, todo empeoro con la venta de Neymar al PSG, la transacción se hizo en 222 millones de euros, con el dinero de la transferencia se suponía que la dirigencia pagaría sus deudas y tendría un superávit. Pero no fue así ya que este dinero se destinó a la compra de Uosmane Demebele una joven promesa que fue comprado por 105 millones de euros más objetivos.
Por otro lado, el club catalán siguió comprando jugadores a precios exorbitantes como: Philppe Coutinho que los pago en 120 millones de euros más una plusvalía de 40 millones y Antoine Griezmann que fue pagado también 120 millones de euros.
La llegada de estos jugadores no fue la esperada ya que nunca rindieron en el primer equipo y se lesionaban ocurrentemente. Al notar que el mercado de pases fue un fracaso la dirigencia catalana veía con buenos ojos vender a estos jugadores por un precio similar al que los habían comprado. Pero no fue así, las ofertas que llegaban eran menores y les seguía generando pérdidas.
Por estos motivos económicos, el Barcelona no pudo renovar a su máximo ídolo Leonel Messi, porque no pudo vender en cantidad, los jugadores no se bajan el sueldo y se quieren quedar a cumplir con su contrato.
Con la ida del astro argentino, el club catalán pierde derechos de imagen, exclusividad y otros beneficios ya que el “10” generaba una ganancia de casi 3.200 millones de euros, que eran destinados a pagos de sueldos, mantenimiento del estadio entre otros.
Cabe recordar que en el 2020 el conjunto culé registro un déficit de 1.000 millones de euros, esto se debe a la pandemia del Covid-19.