El viernes se anunció que el Consejo Europeo aprobó el acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur, luego de 25 años de negociaciones. La firma oficial del tratado está prevista para el próximo 17 de enero en Paraguay y contará con la presencia del presidente argentino Javier Milei y de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
El anuncio marca un hito en la relación comercial entre ambos bloques, al tratarse de uno de los acuerdos más relevantes alcanzados por la Unión Europea en términos de apertura de mercados. El entendimiento había sido negociado durante más de dos décadas y atravesó distintas etapas políticas y económicas tanto en Europa como en América del Sur.
Según explicó el canciller argentino Pablo Quirno a través de su cuenta en la red social X, la Unión Europea “eliminará aranceles para el 92% de nuestras exportaciones y otorgará acceso preferencial para otro 7,5%”. De esta manera, Argentina y los demás países del Mercosur podrán acceder con mejores condiciones comerciales a la tercera economía global.
El acuerdo abre las puertas a un mercado de aproximadamente 450 millones de personas y que representa cerca del 15% del Producto Bruto Interno (PBI) mundial. Desde el Gobierno nacional destacan que esta apertura implica una oportunidad estratégica para incrementar exportaciones, fortalecer cadenas productivas y mejorar la inserción internacional del país.
De acuerdo con la información oficial, el impacto estimado alcanza los 4.700 millones de dólares en concepto de eliminación de barreras comerciales, lo que lo convierte en uno de los acuerdos más ambiciosos del bloque europeo.
La votación en el Consejo Europeo no estuvo exenta de tensiones. Fue clave el apoyo de Italia, cuyo voto resultó determinante para la aprobación final. En contraposición, se manifestaron en contra Francia, Polonia, Austria, Hungría e Irlanda, mientras que Bélgica optó por la abstención.
La firma del acuerdo en Paraguay será el paso formal que consolide lo aprobado por el Consejo Europeo y abrirá una nueva etapa en la relación entre la Unión Europea y el Mercosur. Tras más de 25 años de negociaciones, el entendimiento avanza hacia su concreción definitiva, en un contexto global marcado por la reconfiguración de los vínculos comerciales y la búsqueda de nuevos mercados estratégicos.