“América Latina tiene todo lo que el mundo puede demandar. Tenemos que producir alimentos, por eso estoy pidiendo que el Congreso se ponga de acuerdo para avanzar con la ley de Agroindustria”, expuso el mandatario en declaraciones a Futurock. En esa línea, Fernández planteó la necesidad de “darle institucionalidad a la CELAC”, el organismo del cual es presidente pro témpore, para que haya “normas que empiecen a regir en toda la región”, con el debido respeto a la “unidad y diversidad”.
“Teniendo a México, Brasil y Argentina alineados en un destino común es mucho más fácil poder concretar estos objetivos. Es una gran oportunidad que tenemos para que eso de mediano o largo plazo tenga un impulso más fuerte y sólido”, afirmó. En el plano local, Fernández advirtió que “garantizar que la derecha no vuelva a Argentina, fundamentalmente por el bienestar del pueblo, es un deber que tenemos todos en nuestro espacio”, y remarcó que el Frente de Todos (FdT) “no es de 3 o 4 dirigentes”.
Perón nos enseñó
“Lo que siempre señalan es que nunca quise construir el ‘albertismo’. No creo en los personalismos, somos parte de un proyecto, algunos serán más necesarios que otros”, analizó el jefe de Estado y prosiguió: “Lo que sí sé es que soy parte de un proyecto, me pueden acusar de cualquier cosa, menos de hacer aventuras personales”.
En esa línea, afirmó que tiene la “decisión” de que FdT “gane las elecciones de 2023” y añadió que “después discutiremos quién es el mejor candidato”. No obstante, dijo que “la mejor forma es con la gente votando” y reiteró: “No soy obstáculo de nada”.
También valoró Fernández la herramienta de las PASO y aclaró que no está en sus manos “levantar o seguir” con esa instancia electoral ya que “es un tema del Congreso”, al tiempo que definió a las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias como un “hallazgo” de la gestión de la exmandataria Cristina Fernández.
Es un tema (Alberto Fernández Celac)
Además, en el plano económico, el Presidente reiteró su pedido de que el Congreso avance en el tratamiento de la ley de renta extraordinaria. Esto porque hubo una ganancia “inesperada” producto de la coyuntura. La misma no era planificada ni responde a una inversión específica, y que por lo tanto “tiene que tributarse al Estado”.
También aseveró que “una devaluación brusca hace empobrecer a la gente” y que por eso su gestión no avanzará en esa línea, al tiempo que elogió al ministro de Economía, Sergio Massa, por haber logrado “tranquilizar la economía y con rigor y sensatez económica”.