Debido a una “descompensación” por “hipotensión y mareos”, la Casa Rosada comunicó a la madrugada, horario argentino, que el presidente de la Nación Alberto Fernández debía cancelar su disertación en el marco de dos sesiones plenarias del G20 en Bali, Indonesia, donde se halla junto a su equipo y otros funcionarios del gabinete. Horas después retomó la actividad pautada, ya en buen estado de salud. ¿Qué sucedió?
“Tuve esta mañana una descompensación producto de una gastritis erosiva, que generó un sangrado y una baja de la presión importante”, señaló Fernández. “Gracias por la preocupación de muchos de ustedes. Estoy bien, estoy trabajando bien”, añadió el jefe de Estado en una breve conferencia de prensa. Lo acompañaron los ministros de Economía Sergio Massa y de Relaciones Exteriores Santiago Cafiero.
“Para verificar exactamente el nivel de sangrado nos trasladamos a un hospital de Bali al solo efecto de hacer una endoscopía. Hicimos la endoscopía y un estudio de sangre”, continuó el jefe de Estado. Tras ello, Fernández tenía programado un encuentro con el presidente de China Xi Jinping, a la que finalmente pudo acudir. “Hicimos un ratito de tiempo para la reunión, donde definitivamente quería estar”, explicó.
En tanto, el mandatario ya había preparado sus discursos para las dos sesiones plenarias del G20, una sobre Seguridad alimentaria y energética y otra sobre Salud. Ante su mencionado cuadro de salud, lo sustituyó en las citas el ministro Cafiero, quien dio lectura a los textos en ambos paneles.
“El presidente había dejado las instrucciones de cuáles iban a ser las posturas de la Argentina en los dos paneles que teníamos que participar con el ministro de Economía y con el ‘Sherpa’, el embajador [de Argentina en Estados Unidos] Jorge Argüello, procedimos a dejar la posición argentina en los dos textos de los discursos que el presidente había terminado el día anterior”, detalló el canciller.
“La reunión con Xi Jinping fue muy buena”, indicó Alberto Fernández tras la explicación sobre la descompensación que había sufrido. Y agregó: “No es la primera reunión muy buena que tenemos con el presidente de China. Pudimos hablar de los temas que nos preocupan, temas bilaterales. Los dos somos profundos defensores del multilateralismo y de la necesidad de que el desarrollo incluya a las personas de este mundo”.
“Xi Jinping me dijo que tiene el desafío de incluir en la modernidad a 1.400 millones de chinos, y que hay que hacerlo de un modo inclusivo, con justicia social. Yo le conté que es exactamente lo mismo que queremos los países en desarrollo”, afirmó el presidente. A continuación precisó que dialogaron sobre “dos temas puntuales que preocupaban” y lograron “encontrar respuesta”.
“Primero, la ampliación del Swap. Es un tema que venimos trabajando hace varios meses y no teníamos respuesta. Hoy el presidente nos informó que había autorizado al gobierno chino a que Argentina disponga libremente de 35 mil millones de yuanes, lo que significan 5 mil millones de dólares. Para nosotros es una gran noticia. Xi Jinping nos explicó que era una excepción absoluta que hacen con la Argentina y así lo agradecemos”, aseguró.
Luego mencionó: “El segundo tema es un reclamo que tenemos por una deuda que se mantiene de China por las represas Kirchner y Cepernic. Ellos admitieron que esa deuda estaba pendiente, dio instrucciones al consejo de desarrollo que estaba acompañándolo para que rápidamente se ponga en marcha y puedan cubrir esa deuda. Fue un muy buen encuentro”.
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