SALIÓ TRUMP, ENTRÓ BIDEN : ¿Cómo será la relación entre Argentina y Estados Unidos?

El miércoles pasado se hizo efectivo el traspaso presidencial en Washington. Tras la asunción de Biden, Argentina está esperanzada por mejorar sus relaciones internacionales con Estados Unidos, que parece abrirse al diálogo en varios nuevos frentes. Pero ¿Qué cambia (y qué no) entre Trump y Biden para nuestro país? Al día siguiente, le envió una carta en la que pidió “cimentar con su administración una agenda de trabajo compartida”. Argentina y Estados Unidos Biden 

“Estoy seguro de que en esta nueva etapa el vínculo entre nuestros países se fortalecerá”. Con esas palabras recibió Alberto Fernández al nuevo presidente de Estados Unidos, Joe Biden, el pasado miércoles. Esperemos que así sea, porque el gigante norteamericano juega un rol muy importante para la Argentina. Trátese de la negociación de la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI), de acuerdos económicos con nuestro país y -por qué no- la región, o de relaciones diplomáticas respecto a Venezuela, el vínculo entre la Casa Rosada y la Casa Blanca deberá ser atesorado con delicadeza.

De hecho, así lo entienden desde la Cancillería Argentina, que el día del traspaso expresó vía Twitter: “Argentina desea fortalecer las relaciones y que se respete a los organismos multilaterales. Espera también que no se apueste a la desunión de nuestras naciones como en la etapa anterior”. El término “multilateral” tiene un lugar especial en la cabeza de los dirigentes argentinos. Luego de las relativamente frías relaciones entre Estados Unidos y América Latina durante la era Trump, la región está ansiosa por el regreso de políticas que alienten el pasaje la ultilateralidad.

Pero sería imprudente creer que solo hubo desconexión durante la presidencia de Trump y que Biden teñirá todo de color de rosa. Como veremos, en los últimos años las relaciones internacionales entre Estados Unidos y Argentina se caracterizaron por acercamientos y alejamientos cíclicos. Sea como sea, la nueva presidencia abre una ventana que, por varias razones, es vital no cerrar pronto.

Argentina y Estados Unidos Biden 

La carta de Alberto Fernández a Biden

El gobierno nacional entiende que comenzó una nueva era para las relaciones entre nuestro país y Estados Unidos. Por eso, tras los saludos formales el 20 de enero, Alberto Fernández decidió ir más allá y redactarle una carta a su par estadounidense. Aprovechó la oportunidad para reiterar su “plena disposición a encaminar de inmediato una etapa de integración constructiva y práctica”.

“De inmediato”. Su insistencia en el trabajo conjunto no es casual: la Casa Rosada sabe de la importancia de los vínculos con Washington. Así se lo hizo saber el presidente: “se requiere que prevalezca un espíritu de fraternidad, convergencia y puentes de solidaridad construidos en comunión de intereses, porque ‘nadie se salva solo’ en esta instancia de nuestra historia”.

Fernández se mueve con apuro para que las relaciones prosperen. De hecho, felicitó a Biden por algunas de las decisiones que ya tomó – la adhesión al Acuerdo de París y la reintegración a la Organización Mundial de la Salud, concretamente. En palabras del presidente argentino, estas medidas aseguran “la confianza y participación de su Nación en dimensiones multilaterales globales”.

Atención a esa palabra: “multilaterales”, ítem repetido en las comunicaciones entre Argentina y Estados Unidos que insta a dejar atrás el aislacionismo de los últimos años. La voluntad de Fernández es que Biden diga presente en la región. Al respecto, destacó: “lo se conocedor en cuerpo y alma de la realidad de América Latina”, asediada “por múltiples desafíos de inequidad, violencia y endeudamiento insostenible”.

La firma de la carta, por último, no debe pasarse por alto. “Le envío un cordial saludo que espero darle pronto personalmente”.

FMI, embajada y Venezuela Argentina y Estados Unidos Biden 

Lo bueno, lo malo, lo que hay hasta ahora Lo cierto es que las comunicaciones Buenos Aires y Washington ya habían  comenzado. Fernández y Biden habían conversado el 30 de noviembre, solo algunas semanas después de las elecciones. Aquella vez, según trascendió, los mandatarios se pusieron de acuerdo en un tema clave para la Argentina: el FMI, donde el peso de Estados Unidos es más que fuerte. Con la Casa Blanca del lado de nuestro país, se espera, se podrían saltar las trabas que aparezcan al negociar la deuda.

En esa línea se manifestó Jorge Argüello, embajador argentino en Estados Unidos, los últimos días. “Se está trabajando” en una reunión presencial entre Fernández y Biden, declaró en conferencia de prensa a APeRA (Asociación de Periodistas de la República Argentina) recientemente. Además, Argüello aseguró: “vamos a tener acuerdos, va a ser dentro de pocos meses y ese acuerdo va a marcar el fin de esa situación de extremo endeudamiento con que el gobierno de Alberto Fernández asumió”.

En la práctica, sin embargo, habrá que avanzar con cautela. Así como Argentina podría recibir ayuda estadounidense en este crucial punto, otros dilemas se perciben algo más estancados. La situación de Venezuela, particularmente, es la que pone más distancia entre los dos presidentes. Tan solo esta semana, Antony Blinken, secretario de Estado de la nueva gestión, se refirió a  Maduro como un “brutal dictador”. Es sabido que el abordaje de Alberto Fernández es diferente. 

El presidente argentino fue uno de los pocos en enviar a un encargado a las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre, consideradas fraudulentas y antidemocráticas por muchos países latinoamericanos y por Estados Unidos mismo. De cualquier modo, y aunque esté Venezuela en medio, se espera que las relaciones entre Buenos Aires y Washington puedan prosperar.

Cristina, Obama, Macri, Trump: conversaciones antiguas que vale la pena recordar

Como adelantamos, puede que el cambio de gestión no sea tan significativo para las relaciones entre Estados Unidos y Argentina como algunos creen. Todavía está cerca el antecedente de las conversaciones poco aceitadas que tuvieron Cristina Fernández y Barack Obama cuando eran presidenta y presidente. Recordemos que, por entonces, el vicepresidente de Estados Unidos era nada menos que Joe Biden.

Cristina Fernández y Obama

Aunque Cristina y Obama se dirigieron comentarios amistosos y palabras cordiales (“Cristina Kirchner es una gran amiga” había dicho el mandatario estadounidense en 2010), también sobrevinieron algunos cruces más delicados – roces por cuestiones comerciales y diplomáticas, principalmente. Las palabras del presidente norteamericano terminado el mandato de Cristina sintetizan bastante bien su relación con el kirchnerismo: “teníamos una relación cordial, pero en lo que respecta a sus políticas, sus políticas de gobierno eran siempre antiestadounidenses”.

En el 2016,  Obama visitó Argentina, ya con Macri al gobierno. En aquella ocasión, el máximo mandatario estadounidense se mostró más amable y lanzó elogios a su par argentino en conferencia de prensa. “Bajo el presidente Macri, Argentina está retomando su papel de líder en esta región y en el resto del mundo”, sostuvo. “Me entristece que solamente tengamos 9 meses de ser homólogos”.

Obama y Mauricio Macri

También Donald Trump mantuvo conversaciones con Macri cuando ambos eran presidentes, e incluso viajó a Buenos Aires para participar de la Cumbre del G20. Por entonces, en 2018, compartió una reunión más bien relajada con Macri. Así lo reflejaron sus palabras hacia él: “sos mi amigo desde hace mucho tiempo. Estás haciendo un trabajo fantástico y quiero felicitarte”. Las relaciones entre Estados Unidos y Argentina ciertamente se enfriaron desde entonces.

Las primeras medidas internacionales de Biden como presidente

En fin, comenzó la era Biden en Estados Unidos y se visualizó en disposiciones concretas que afectarán no solo a nuestro país sino a todo el mundo. El flamante presidente firmó nada menos que 17 decretos en su primer día de gobierno. Varios de ellos retrotraen medidas que Trump sancionó en su momento.

Tal vez los más importantes en materia internacional sean el regreso al Acuerdo de París para la lucha contra el cambio climático y la suspensión de la salida de la Organización Mundial de la Salud (OMS).Alberto Fernández celebró la decisión en su carta. Trump había ordenado la salida de ambos organismos en 2020. Trump había ordenado la salida de ambos organismos en 2020. Respecto a la OMS, también fue el mandatario republicano quien comenzó el proceso para retirarse de la máxima organización de salud, de la que también ordenó detener su financiamiento.

Otros decretos de Biden sancionan medidas internacionales en favor de la equidad racial y de la aceptación de inmigrantes en el país. Además, el presidente suspendió la construcción del muro con México, ícono de la campaña y gestión trumpistas. Por otro lado, durante su campaña había prometido un paquete de 4 mil millones de dólares como forma de ayuda económica para Centroamérica.

Este es el panorama hasta ahora. Con pocos días al mando y muchos frentes diplomáticos abiertos, Biden parece abrirse a la multilateralidad más que Trump. El gobierno de Alberto Fernández deberá  aprovechar las ventajas del diálogo con Estados Unidos. Además, en gran parte, será su tarea estrechar los vínculos entre la Casa Rosada y la Casa Blanca, un gesto tan deseable como necesario para que las relaciones internacionales florezcan.

Escrito por Manuel Román

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