

Caputo habló del pago de la deuda de enero y descartó una nueva emisión en Wall Street
El ministro de Economía, Luis Caputo, se refirió al esquema de financiamiento que el Gobierno evalúa para afrontar el vencimiento de deuda previsto para enero, por un total de USD 4.300 millones. A pocos días de ese compromiso, el funcionario prácticamente descartó la posibilidad de emitir un nuevo bono bajo legislación extranjera y aseguró que el objetivo oficial es evitar la emisión y reducir la dependencia de los mercados internacionales.
“Vamos a tratar de que no haya emisión. El objetivo es ir eliminando la dependencia que el país tiene con Wall Street. ¿Lo vamos a poder lograr? Creemos que sí”, respondió Caputo desde su cuenta de X ante la consulta de un seguidor sobre una eventual colocación de deuda en Nueva York. Minutos más tarde, el presidente Javier Milei reposteó el mensaje, en una señal de respaldo político a la estrategia delineada por el equipo económico.
En el mismo intercambio virtual, el ministro amplió su mirada sobre el esquema de financiamiento a futuro y sostuvo que “es muy difícil que un país pueda crecer sostenidamente en el tiempo sin un mercado de capitales interno más desarrollado”. En ese sentido, remarcó que el Gobierno busca sentar las bases para un crecimiento de largo plazo, aun cuando deba atender las urgencias de la coyuntura.
El propio Caputo había dejado abierta esa puerta semanas atrás, aunque ahora enfatizó que no se trata del camino preferido por el Gobierno. Según la agencia NA, el Ejecutivo ya cuenta con cerca de USD 1.800 millones obtenidos a partir de compras en el mercado y de la colocación del BONAR 2029. A ese monto se suman otros USD 700 millones que ingresarán por la concesión de las represas del Comahue.
El resto de los fondos necesarios para cumplir con el pago de enero podría provenir de nuevas compras del Tesoro en el mercado de cambios o de la firma de un acuerdo de financiamiento tipo REPO que se encuentra en negociación con bancos. Este instrumento permitiría obtener dólares a corto plazo utilizando activos como garantía, sin recurrir de manera directa a las reservas del Banco Central de la República Argentina.
Ante la repregunta de un asesor financiero sobre si la alternativa sería un REPO o una nueva emisión bajo ley local, Caputo respondió: “El Repo ya nos asegura que podemos. Pero estamos trabajando en otras alternativas de cara al futuro. Queremos que Wall Street sea una fuente de financiamiento marginal para Argentina (bonos soberanos al menos)”.
La estrategia forma parte de una ingeniería financiera más amplia que el Ministerio de Economía viene desplegando para atravesar el calendario de vencimientos de 2026 sin sobresaltos. El pago de enero es el primero de una serie de compromisos relevantes, a los que se suman otros vencimientos importantes en julio del próximo año.
En ese marco, la reciente colocación del BONAR 2029 aparece como uno de los hitos centrales del plan oficial. El título, con vencimiento en noviembre de 2029 y una tasa superior al 9% anual, marcó el regreso del país al mercado voluntario de deuda en dólares tras casi una década. En el equipo económico destacan que la operación tuvo una recepción favorable y amplió el menú de herramientas disponibles, aunque insisten en que el endeudamiento externo no será el eje central de la estrategia, sino una opción complementaria y de último recurso.