Mientras Juntos por el Cambio lucha por mostrarse unido bajo el flamante comando de Larreta, el Frente de Todos invita a todos sus referentes a la gran foto del proyecto. PASO campaña
A 48 horas de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) 2021, ya no queda tiempo para la propaganda política. La Argentina entra ahora en veda electoral, el democrático período guardado para la reflexión personal antes de las elecciones. Este domingo los votantes decidirán entre partidos totalmente reperfilados y con una imagen muy distinta a la de comienzos de año. Con su impacto grabado en piedra, ¿cómo encaran las PASO la oposición y el oficialismo?

Dime cómo cerraste y te diré quién eres. Tras meses de deliberación pública y privada, la etapa de proselitismo electoral terminó con grandes actos protagonizados por las principales figuras de cada frente. La presentación de Juntos por el Cambio en La Rural regaló postales que reflejan las turbulencias que atravesó la coalición opositora este 2021. Por su parte, el Frente de Todos cerró ayer en un efusivo evento que encabezaron el presidente Alberto Fernández y la vicepresidenta Cristina Fernández.

Los armados de las dos mayores fuerzas políticas del país adoptaron rumbos distintos durante el último año, con objetivos y obstáculos disímiles. En la oposición, la pulseada por hacerse con el liderazgo del partido de cara al 2023 eclipsó incluso la propia campaña y destapó internas que fueron bien públicas. El oficialismo, con sus esfuerzos ocupados en la gestión, debió anteponerse a escándalos como el Olivos Gate y vender el “proyecto” por sobre los nombres, ya ocupados en el gobierno. Ambas situaciones quedaron en evidencia con los cierres de campaña de estos días.
“Hay que ponerle basta a este kirchnerismo del cual la gente está harta”, disparó el jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta, quien hoy lidera Juntos por el Cambio. El alcalde porteño dirigió el acto con el que la coalición coronó su campaña este miércoles. Surfeando un calmado oleaje intrapartidario, incomparable a la feroz tormenta que significaron las internas, Larreta disfruta de ser el máximo referente del espacio opositor. El cierre así lo comprueba.
El evento en la Rural se enmarca en una campaña que tuvo a Larreta como faro conductor pese a que no se juega cargos. Basta con revisar los spots partidarios, cuya difusión en los medios ya está restringida por la veda, para confirmarlo. Las propagandas lo muestran recorriendo la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires junto a sus precandidatos e incluso hablando por ellos. Lo propio hizo durante la gira territorial por ambos distritos, encargándose de introducirlos él mismo. En total, una verdadera omnipresencia larretista.
Pero quizás la escena más representativa del ascenso de Larreta es el medio minuto que compartió con el expresidente Mauricio Macri en el acto. “Le pido que me acompañe acá a saludar a nuestro presidente Mauricio”, solicitó desde el escenario que lo tenía como único orador. No hace falta aclarar que el exmandatario no rechazó el llamado y subió a la tarima.
El encuentro duró poco más de 20 segundos. Luego, Larreta no dudó en indicarle el camino de salida a quien fuera el absoluto cabecilla del partido hace no más de dos años. “Vamos, vamos. Gracias Mauricio por acompañarnos”, dijo al micrófono mientras palmeaba la espalda del expresidente. Un incómodo intercambio que no logra sino sintetizar la dinámica que Juntos por el Cambio estrena estas elecciones: el jefe político ahora es Larreta.


No muchas semanas atrás, la campaña opositora exhibía unas internas despiadadas. Por el ala dura cambiemita, la presidenta del PRO Patricia Bullrich y el intendente de Vicente López Jorge Macri, primo de Mauricio, buscaban encabezar las listas en la Ciudad y la Provincia respectivamente. Lejos de ello, ambas nóminas acabaron respondiendo al ala blanda, con la exgobernadora bonaerense María Eugenia Vidal y el exvicejefe de Gobierno Diego Santilli representando al larretismo en suelos porteño y bonaerense.
Si bien ambos sectores de Juntos por el Cambio participaron del acto del miércoles, reflejar la unidad continúa siendo una tarea difícil. Nada menos que este domingo electoral, el espacio podría quedar expuesto de nuevo. Para contrarrestar esto, anunciaron que pese a las diferencias, Manes y Santilli compartirían bunker.
Al viernes, el establecimiento principal se habría ubicado en Costa Salguero. Cabe recordar que el partido no logró la lista única en Ciudad ni en Provincia: esas diferencias le costarán incluso transcurrida la elección. Al respecto, uno de los grandes ausentes en el búnker hegemónico habría sido el precandidato bonaerense Facundo Manes, quien culminaría la noche en una posta del radicalismo en La Plata. Tampoco habrían asistido los copartidarios Ricardo López Murphy y Adolfo Rubinstein, rivales de Vidal en la Ciudad.

Por si fuera poco, el jueves reaparecieron ciertos roces que el larretismo preferiría olvidados. En el cierre de campaña de Santilli tomó el micrófono Jorge Macri, del ala dura. El intendente recordó que en 2019 asumió “un compromiso: más allá de cuál fuera el resultado de la elección, no abandonar a los bonaerenses. Y acá estamos”. Una indirecta bastante directa para Vidal, quien cruzó la General Paz para candidatearse en la Ciudad. Donde hubo fuego, cenizas quedan.
El Frente de Todos también coronó el jueves su campaña electoral para las PASO 2021. Desde Tecnópolis, inició el discurso Cristina Fernández, quien se expidió largo y tendido acerca de la gestión actual y la macrista. La vicepresidenta dijo presente numerosas veces a lo largo de la campaña, a manera de reforzar la propaganda del proyecto “Todos”. Después habló Alberto Fernández: planteó las directivas para encarar las elecciones del domingo y la segunda etapa de su mandato.

Las declaraciones plasmaron la trascendencia del temario de campaña que encabezan la economía y la gestión de la pandemia. El día anterior, en Mar del Plata, el presidente sintetizaba su postura en una frase: “La mejor política económica que tuvimos fue la vacuna”. Y en Tecnópolis, remarcó que “la economía se está recuperando” y que “el día 100 está cerca”, en referencia a los 99 días que tuvo de gobierno antes de la llegada del Coronavirus.
Todo el oficialismo participó del acto del jueves: los precandidatos bonaerenses Victoria Tolosa Paz y Daniel Gollán, los precandidatos porteños Leandro Santoro y Gisela Marziotta, el gobernador bonaerense Axel Kicillof, el jefe de Gabinete Santiago Cafiero, el titular de Diputados Sergio Massa y el presidente del bloque en la cámara baja Máximo Kirchner, entre otros gobernadores, funcionarios, representantes de organizaciones sociales y dirigentes sindicalistas.
La populosa imagen retrata un símbolo que el espacio presume hace tiempo: el “proyecto” de gestión, más importante que cualquier liderazgo individual. Prácticamente toda la campaña del Frente de Todos se trató acerca de mostrar la marca del partido. Esa foto de unidad se contrapone a las postales ríspidas de Juntos por el Cambio. La batalla que encara la oposición este domingo es doble: medirse contra el oficialismo y medirse internamente, con las elecciones de 2023 allá en el horizonte.