¡Crisis!… de Partidos: de Apatía Política y Apariciones Mesiánicas en Argentina

Milei sorprendió al Mundo al ganar las elecciones generales el pasado 19 de noviembre en un holgado ballotage y no es para menos. Se trata del primer Presidente en el Mundo que adhiere a la mirada macroeconómica libertaria tan a las claras y sin gradualismos.

Sorpresa para europa

La sorpresa se vió reflejada en los diarios europeos como El Mundo de España que describió como el “ultraliberal que promete poner patas arriba a Argentina”. Llegaba al poder y en Le Monde Diplomatique de Francia se redactó que la victoria de Milei “trastorna el panorama político argentino”. Claro que, desde una visión europea, es difícil dimensionar los partidos nacionales que se crean y se ocultan bajo alianzas electorales, entran en decadencia o se alzan inesperadamente con la victoria. (Recordemos que La Libertad Avanza, el partido oficialista apenas si cuenta con 38 de los 257 diputados hasta la fecha). Pero una cosa es clara si uno compara la reacción local con la del extranjero; en Argentina, como pasó y seguirá pasando en el Mundo si continúa la tendencia, estamos presenciando una rutilante Crisis de Partidos.
Es cierto que en política siempre existieron los liderazgos y la importancia central de estos para convencer a los militantes y a los ajenos, además de tener un proyecto atrayente al electorado y de organización partidaria que asegure la lealtad para mantener gobierno. Como también es cierto que nuestra democracia representativa sólo permite las candidaturas vía partidos políticos; pero en diversos países eso se ve cada vez más atacado por las “candidaturas independientes”.  Es decir, candidatos que no pertenecen a un partido pero que por su importancia mediática o social ingresan en la competencia. Por ejemplo en Chile o en EEUU las candidaturas independientes son válidas. Y tambien, permiten en teoría liberar un poco de presión a los ciudadanos que no quieran presentarse por los partidos tradicionales. (Aunque en la práctica compiten muy de lejos contra estos).

La poca importancia que la ciudadanía le da a los partidos políticos

En Argentina se pudo observar la poca importancia que la ciudadanía le da a los partidos políticos al haber investido a Javier Milei, Diputado que había fundado su propio partido en el 2021 (a penas 2 años antes de llegar a la presidencia), y a Victoria Villarruel, la cual llegó ese mismo año a ser Diputada en la Alianza de LLA sin pertenecer a ningún partido. Lo interesante es que Villarruel pasó inmediatamente a la Presidencia del Partido Demócrata Argentino en el 2022, un lema político que había sido intervenido años antes después de una larga disputa, la cual se resolvió vía un arreglo que depositó a la Diputada como jefa del espacio y al Partido con representación en la Cámara, sin haber pasado por elecciones.
Algo que parece menor se vuelve un síntoma de nuestro tiempo: los partidos políticos ya son sólo el modo en el que compiten los candidatos y ya no son más que pantallas de un liderazgo, o una lucha de estos, para elegir quienes defienden los intereses del caudillo.

La decadencia de los partidos

 

La decadencia de los mecanismos de elección interna dentro de los partidos y la constante amenaza de romper el bloque y fundar nuevas coaliciones (que no fueron electas por la ciudadanía) han generado un desencanto en el ascenso de nuevos cuadros políticos y una sensación de apatía para participar. Porque no estamos hablando de “defender” o ir en contra de políticas, sino de que cada vez se ven menos propuestas positivas y más llamados a rechazar tal o cual cosa.
El fenómeno Milei no se puede explicar dentro de la Ciencia Política como una derrota del oficialismo peronista solamente, es una victoria de un proyecto en un contexto de otras posibilidades de liderazgo como Bullrich, Larreta o incluso Schiaretti. Y es que lo que diferenció a Javier Milei de todos los demás fue que su candidatura como un “camino del héroe” se vió envuelto de una búsqueda de mística. Y tambien, de mostrarse como la única opción para salir de la crisis económica (entendida solamente en la inflación galopante). Un verdadero mesías de la política que en su discurso rechaza al status quo de los partidos tradicionales en el clivaje peronismo-antiperonismo.

La conclusiones son:

1. Los partidos políticos Argentinos han entrado en profunda crisis y la victoria de Milei ha dejado un letargo del cual no pueden encontrar el camino. (No hace falta recordar que hace unos días votaron un aumento de sueldo dentro del Senado sin ningún pudor ni crítica al hecho insólito).
2. La victoria de Milei ha cambiado el paradigma mundial y somos observados por los países con curiosidad sobre cómo se desenvuelve este líder atípico.
3. Si el ballotage fue la definición de su Presidencia, Javier Milei tuvo su victoria más importante en las Elecciones Primarias. Estas en las que demostró que era la opción opositora más popular por una distancia muy considerable a las otras.
4. El ex-JxC demostró que no siempre dividir las candidaturas es la mejor táctica ya que la debilidad y descoordinación que mostraron frente a Milei, les privó de un triunfo que consideraban ya cocinado un año antes de la elección.
5. Milei orientó su discurso antiperonista antes de competir en la interna y una vez que se definió su rival en el ballotage. Pero en disputa de la candidatura contra JxC demostró que su eje no es ese naturalmente y que haría lo necesario para vencer al antiperonismo. Milei trasciende al clivaje peronismo-antiperonismo, aunque está obligado a disputarse con el peronismo para mantener poder y sumar apoyos desde JxC y otras fuerzas que temen al regreso del justicialismo, en la forma que mute en los próximos años.

Escrito por Emiliano González Lavado

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