MENEM : El adiós, su carrera política, misterios y excentricidades

El ex presidente de la Argentina, Carlos Saúl Menem, falleció hoy a los 90 años de edad. Él había sido internado en el sanatorio de Los Arcos de la Ciudad de  Buenos Aires por una infección urinaria.

El ex presidente ya había sido internado en el presente año en el Instituto de Diagnóstico y Tratamiento por una neumonía bilateral. Además, era un paciente de riesgo no sólo por su avanzada edad, sino también por padecer diabetes y problemas en los riñones.

Menem fue el segundo presidente desde el retorno a la democracia en 1983. Su largo mandato de 10 años y cuatro meses frente a los resortes nacionales ha marcado un antes y un después en el país a nivel político, económico y social. Amado por muchos, odiado por otros, el mandatario riojano se destacó por liderar la reforma de la constitución nacional de 1994, por domar una inflación encabritada y por su marcado exhibicionismo.

La economía de los años 90s Menem

Con una política neoliberal, Menem implementó el famoso “uno a uno” que duró aun más allá que su presidencia. A pesar de lograr reducir la inflación a niveles sanos, (alrededor de un porciento anual), su política incentivaba a la importación, por lo que varias PyMEs no pudieron hacer frente a la competencia extranjera. Varias empresas cerraron, como las heladeras SIAM y varias textiles, especialmente. Justamente en esta década surgen en el país el centro comercial, espacio destinado al alquiler de varios locales construido originalmente en fábricas abandonadas, como sucedió con el Plaza Oeste de Morón.

No obstante, la política monetaria menemista también logró que varios argentinos y argentinas pudieran viajar por el mundo a costos muy baratos por el tipo de cambio. Pero, a pesar de haber significado una importante mejoría de la condición de vida de la clase media, el exceso de viaje (a Miami, principalmente), hizo a la Argentina una exportadora de dólares. Producto de esto, y más aun por la gran importación, el país se quedó prontamente sin divisas, por lo que el “uno a uno” se mantuvo a base de financiación por deuda. Esta política cortoplacista produjo años más tarde la crisis del 2001.

La economía de los años 90s

A nivel político, Menem promovió una nueva constitución que cambió el escenario político, en especial electoral. Como en los Estados Unidos, existía un cuerpo electoral que era elegido por la ciudadanía y que luego estos elegían al próximo gobernante. Con la modificación de la constitución, el presidente es votado directamente por el pueblo, sin la necesidad de intermediarios.

Además, también se limitaron las prerrogativas presidencialistas. Los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU), reconocido de hecho, fue autorizado y limitado por derecho. Esto, junto a la creación del Jefe de Gabinete y con la reducción de los años de mandato presidencial (ahora reelegible hasta una vez de manera consecutiva), significó una quita del poder formal del presidente, por lo que lo obliga a ser más propenso a negociar.

De la Ferrari a la estratósfera

Más allá de la política, el riojano hizo gala de una serie de frases y excentricidades que siguen resonando aun a 20 años de finalizado su mandato. En 1991, el inversionista  italiano Massino del Lago le obsequió una Ferrari 348 TB roja al presidente. Feliz de semejante vehículo, Menem se mostró con el auto como un pavo real muestra sus  plumas y viajó de Buenos Aires a Pinamar a 190 km/h sin parar. El escándalo fue tal  que la Ferrari fue subastada y comprada por un agente de bolsa, ajeno al ámbito político. A eso se le sumó que se dictó la ley 25.188 que, entre otras cosas, estipula que todo regalo dado a un mandatario pasa a formar parte del patrimonio estatal.

Otra perla del ex presidente fue el lanzamiento de los vuelos espaciales en 1996. En un acto en Córdoba, el entonces reelegido Menem anunció que “las naves espaciales, con todas las seguridades habidas y por haber, van a salir de la atmósfera, se van a remontar a la estratósfera. Desde ahí elegir al lugar donde quieran ir. De tal forma que en una hora y media podemos estar desde Argentina en Japón, en Corea o en cualquier parte del mundo”.

Escrito por Martín Britos

Más notas sobre política nacional en POLITICA