En medio de la presión cambiaria y las tensiones por la falta de reservas, el presidente Javier Milei intensificó las gestiones para asegurar un apoyo financiero de EEUU, aunque en Washington advierten que todavía no hay definiciones claras y que la decisión final está en manos de la administración de Donald Trump.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, publicó un mensaje en redes sociales donde señaló: “Ayer tuve una llamada muy positiva con el ministro Luis Caputo” y agregó que espera “con ansias que en los próximos días el equipo del ministro Caputo venga a D.C. (Washington) para avanzar significativamente en nuestras discusiones en persona sobre las opciones para brindar apoyo financiero”.
El posteo, que intenta calmar a los mercados, deja abierta la posibilidad de que la asistencia llegue antes del 27 de octubre, incluso a través de un swap de monedas, aunque no se descarta que cualquier anuncio dependa del resultado de las negociaciones presenciales.
Declaraciones de Milei
El presidente repasó públicamente las opciones en análisis. “El swap, que eso nos permite tener una línea de liquidez. Otra parte que tiene que ver con la posibilidad de recomprar títulos en el mercado secundario y compartir la ganancia. Lo cual implicaría que el Tesoro tendría una ganancia de capital por hacer esa operación y nosotros podríamos además bajar la deuda. Con lo cual, eso sería un elemento muy importante y, además, está hasta la posibilidad de que compren deuda en el mercado primario. Es decir, en la colocación original”, afirmó en declaraciones radiales.
Al mismo tiempo, destacó la intervención del funcionario norteamericano: “La verdad que fue muy fuerte escuchar las cosas que dijo, la verdad que la forma en la cual también expuso el programa que estamos cerrando. Porque ahora lo anuncia y ahora estamos con los detalles, con lo que vendría a ser la letra chica y la realidad es que es muy interesante tener esta posibilidad de alguien que tiene ese manejo de la situación”.
Señales desde Washington
Pese a los mensajes públicos, desde la capital estadounidense hay advertencias sobre el rumbo del vínculo bilateral. “El Gobierno argentino no está colaborando todo lo necesario para que los ayudemos”, señalaron fuentes en Washington, y remarcaron que “fuimos explícitos en cuanto a que la Argentina debe asegurar condiciones de gobernabilidad”.
El Tesoro enfrenta además cuestionamientos internos por el posible apoyo a la Argentina. Los productores sojeros de los denominados swing states expresaron su rechazo a asistir a un competidor directo, mientras que la rescisión del contrato entre el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, y la empresa pesquera estadounidense Red Chamber generó un fuerte malestar: “Es insólito, al mismo tiempo que nos piden ayuda atacan a una de nuestras compañías”, respondieron en Washington.
Expectativas por el encuentro Milei-Trump
La reunión prevista para el 14 de octubre entre Milei y Trump está condicionada por la evolución de la crisis cambiaria. En sectores oficiales no descartan que Estados Unidos intente mostrar algún gesto antes de esa fecha, aunque en la Casa Blanca predomina la cautela. En la city porteña, operadores remarcan que lo central no son las declaraciones, sino la concreción de la asistencia: “show me the money” (mostrame el dinero).
El frente económico
El panorama financiero argentino es delicado: el país enfrenta vencimientos por casi 2.700 millones de dólares en lo que resta del año, a los que se suman 4.500 millones en enero y más de 18.000 millones en 2026. Con reservas en niveles críticos y sin acceso al financiamiento internacional, el Gobierno depende de medidas de corto plazo y de la posibilidad de contar con respaldo externo.
El ministro de Economía, Luis Caputo, eliminó las retenciones al agro para incentivar liquidaciones y reforzó los controles cambiarios, pero los analistas advierten que esas medidas no alcanzan para frenar la demanda de dólares. La expectativa está puesta en si el apoyo financiero de Estados Unidos se concreta antes de la cita con Trump o si la negociación se prolonga en un contexto de incertidumbre cambiaria.