La primera sesión del año del Senado fracasó ayer cuando la oposición se retiró del recinto en medio de críticas cruzadas con el oficialismo, con lo que quedaron paralizados y postergados para abril proyectos como el Fortalecimiento de la Justicia en Santa Fe, la Ley Lucio y la Ley de Alcohol Cero al volante, en una Cámara Alta que de esta manera completa cuatro meses de inactividad tras su último debate exitoso en noviembre de 2022.
Este jueves por la tarde, los miembros de los bloques de Juntos por el Cambio (JxC) y del peronismo disidente de Unidad Federal (UF) decidieron abandonar el recinto y dejar sin quórum al oficialismo del Frente de Todos (FdT), que quedó con 34 senadores presentes cuando se requieren 37 para el desarrollo del debate.
El escándalo se originó por una discusión en torno al orden de las iniciativas a tratar, ya que cada bancada había propuesto un esquema diferente de cara a la sesión de ayer. En ese marco, luego de que el oficialismo rechazara el pedido de JxC de alterar el orden de los temas a tratar y postergar para abril el debate de la Ley de Alcohol Cero, los senadores opositores decidieron dejar sus bancas.
En la apertura de la sesión, el jefe de la bancada de JxC, Alfredo Cornejo, había planteado una moción de orden para que se vote la postergación de ese y otros temas para una sesión especial el 13 de abril. En cambio, solicitó que en la discusión solo se traten los pliegos de jueces de Santa Fe y de Córdoba y la Ley Lucio.
Pero desde el FdT insistieron con que se discutieran los proyectos agendados. Así, rechazaron su moción de orden con acusaciones a la oposición de “obstruir” el funcionamiento del cuerpo. El debate fue subiendo de tono hasta que la presidenta provisional del Senado, Claudia Ledesma, terció para someter a votación el pedido de JxC.
La autoridad indicó que se requieren dos tercios de los votos para la aprobación del pedido. Ante ello, el jefe de los senadores radicales Luis Naidenoff denunció que no correspondía dirimir la cuestión con esa ventaja sino con una mayoría simple. Con oficialismo y oposición enfrascados en ese debate, JxC y UF decidieron abandonar el recinto y la sesión quedó levantada.
Al término de la sesión, el jefe de senadores del FdT, José Mayans, criticó duramente la postura de la oposición. “Nosotros queríamos trabajar. Acá hay vanidad, un poquito de soberbia y un mensaje diciendo que nosotros sesionamos cuando queremos con los temas que queremos. Lamento la actitud obstruccionista”, expresó el legislador.
Además, Mayans negó las acusaciones contra la vicepresidenta y titular del Senado Cristina Fernández de Kirchner sobre la presunta paralización del Senado. “Es de una falsedad absoluta que Cristina quiera paralizar el Congreso. Todo esto demuestra que ella no es el problema”, manifestó; y condenó: “La primera institución que se cierra con un golpe es el Parlamento”.
A su vez, la vicepresidenta del bloque del FdT, Anabel Fernández Sagasti, sostuvo que JxC “se ha empachado de soberbia”. Luego apuntó: “Mientras los opositores se van, las familias en el Senado les piden que se queden a trabajar para tratar los proyectos de Alcohol Cero y Ley Lucio”, en referencia a los ciudadanos presentes en la Cámara en reclamo de la aprobación de cada una de las medidas.
En tanto, en calidad de titular de la bancada de JxC, Cornejo criticó la postura del oficialismo tras la sesión. “El kirchnerismo no acepta las reglas del juego democrático, el reglamento interno y las leyes que regulan el funcionamiento parlamentario. Cuando tienen mayoría, las aceptan; cuando no tienen mayoría, la pudren, como hicieron hoy”, afirmó el senador.
Después argumentó: “Hoy se le puso freno al autoritarismo. Quisieron tratar los temas que les da la gana, no los que pidió con antelación Juntos por el Cambio y Unidad Federal”. Y ejemplificó: “Los pliegos de los jueces para Rosario están desde octubre y el kirchnerismo no quiso tratarlos; en cambio, los jueces de Piedra Buena, que le interesaban a la vicepresidenta, tuvieron tratamiento exprés”.
Asimismo, el senador radical Naidenoff señaló: “El kirchnerismo no acepta la realidad de que hoy perdieron en número, entonces quieren violentar el reglamento. No les interesa la gente y nunca les importó todos los que trajeron a las gradas”. Y remató: “El presidente Alberto Fernández convocó a extraordinarias para tratar todos los temas y los plancharon durante meses”.
Fuente: Télam