

El peronismo apura una sesión clave en el Senado antes de la jura de los nuevos legisladores, con el objetivo de convertir en ley el proyecto que limita el uso de los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU). La estrategia responde a un escenario político cambiante: el bloque peronista será más reducido tras el recambio parlamentario, por lo que busca asegurar la aprobación del texto antes de perder volumen legislativo.
El proyecto ya cuenta con media sanción del Senado, pero en Diputados se introdujeron modificaciones durante su tratamiento. Ahora, con esas alteraciones vigentes, el oficialismo se resiste a habilitar una nueva sesión que permita insistir con la versión original, según confían en Fuerza Patria, el espacio que impulsa la iniciativa en la Cámara Alta. La tensión se centra en si se logrará reabrir el debate antes de que los nuevos senadores asuman sus bancas.
Desde el peronismo sostienen que el Senado tiene la facultad de insistir con el texto tal como fue aprobado inicialmente. La apuesta de Fuerza Patria es avanzar en ese sentido y sancionar la ley con el articulado original, evitando que se consoleren los cambios impulsados en Diputados. “El plan es insistir con el proyecto original”, admiten en el bloque, convencidos de que la redacción aprobada meses atrás es la más adecuada para establecer límites claros al uso de los DNU por parte del Poder Ejecutivo.
El oficialismo bloquea ese intento. La resistencia está puesta en evitar que avance una ley que recorta la capacidad del presidente para dictar decretos sin pasar por el Congreso. Si bien la Constitución establece un uso excepcional para los DNU, su aplicación suele ser objeto de tensiones políticas y jurídicas, y el oficialismo considera que el proyecto del peronismo podría condicionar la gestión.
una vez que los nuevos senadores juren, el peronismo perderá representación y, con ella, chances numéricas de imponerse en la Cámara Alta. Por eso, la ventana de oportunidad es estrecha y está marcada por el calendario parlamentario. Con el recambio a la vuelta de la esquina, el bloque busca avanzar esta misma semana, antes de que la nueva composición modifique el tablero de mayorías y minorías.
En paralelo, el debate sobre los DNU se cruza con la discusión más amplia sobre el equilibrio de poderes. El proyecto en cuestión busca reforzar el control legislativo sobre los decretos que dicta el Ejecutivo, exigiendo mayor rigurosidad en su evaluación y estableciendo límites más estrictos para su aplicación. Para el peronismo, esta legislación permitiría restituir un balance institucional que, a su juicio, se encuentra desproporcionado.
Por eso se niega a habilitar una sesión que pueda revertir ese avance. La puja, entonces, no solo es reglamentaria, sino política: qué versión del proyecto se convertirá finalmente en ley y en qué contexto legislativo ocurrirá.
Mientras tanto, en los pasillos del Congreso se da por hecho que, si el peronismo logra sesionar esta semana y sanciona la ley, el presidente evaluará los pasos a seguir. En Fuerza Patria, sin embargo, creen que “el presidente no podrá vetar lo que se apruebe”, una expresión que muestra la confianza del bloque en que el clima político impedirá un veto presidencial.
La discusión seguirá abierta hasta el último minuto previo al recambio, con un punto central para el posicionamiento público y para el SEO: la disputa por la regulación de los DNU, una temática que vuelve a ubicar en el centro del debate el equilibrio entre los poderes del Estado y el rol del Congreso en el sistema democrático argentino.