La subsecretaria de Niñez y Familia presentó su renuncia luego de la controversia desatada por la adquisición de una cafetera de alta gama valuada en 2 millones de pesos. La compra, realizada por el organismo a su cargo, generó fuertes críticas en el ámbito político y social, con cuestionamientos sobre la justificación y necesidad de este tipo de gasto en el contexto de ajuste presupuestario que atraviesa el país.
Desde la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia argumentaron que el equipo se compró para la sede central en el marco de una licitación pública. Sin embargo, fuentes oficiales admiten que el monto invertido despertó un malestar generalizado, lo que precipitó la salida de la funcionaria.
En un breve comunicado, la ex subsecretaria se limitó a agradecer la oportunidad de haber ejercido su cargo y mencionó que su decisión buscaba “preservar la transparencia y la confianza en la institución”. No obstante, desde la oposición se han elevado pedidos de informes para conocer los detalles de la compra y las evaluaciones de gasto que llevaron a autorizar la adquisición de la costosa cafetera.
Uno de los que aprovechó para cargar contra la ministra de Milei fue el dirigente social Juan Grabois, por ejemplo, quien tiene hasta una disputa judicial con la funcionaria por la falta de entrega de alimentos a los comedores. “El cafecito con espuma con sobreprecio ($1.917.000) y los triples del catering de Pettovello (tres palos sospechosamente redondos) se pagan con 6444 raciones de almuerzo según el PNUD [por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo], ese que esta rocha perfumada niega a los pibes”, arremetió el político kirchnerista, en un descargó que tituló “Los privilegios de Pettovello”.