El organismo tenía el objetivo de subir la “autoestima social” pero duró menos de 24 horas. A última hora del lunes, la Jefatura de Gabinete de Ministros, a cargo de Juan Manzur, informó la disolución de la subsecretaría de Resiliencia. En el Boletín Oficial, el Gobierno había informado que la misma iba a cumplir funciones durante dos años, aunque duró menos de 24 horas.
La oposición y los usuarios de redes sociales criticaron de inmediato la medida por considerarlo un gasto innecesario. El organismo que prometía trabajar el “humor social” llegó durante un amento del 11% de la nafta. Además, la creación de la subsecretaría no concordaba con el acuerdo firmado con el Fondo Monetario Internacional. En el mismo, se propone reducir el déficit fiscal a partir de la revisión de gastos.
Por ello y la situación económica que atraviesa el país, se suscitaron diversos cuestionamientos en torno a la designación. Junto con su disolución se aclaró que las funciones que estaba previstas para la polémica subsecretaría se desarrollarán mediante el Ministerio de Salud. Por lo tanto, el aspecto positivo de la misma no va a quedar sin efecto.
La subsecretaría iba a estar a cargo de Fernando Melillo, ex dirigente de la Coalición Cívica ARI. El objetivo general era promover las capacidades resilientes de las instituciones, grupos y familias. Estas acciones se iban a realizar articuladas con diversas áreas que componen la Administración Pública Nacional, Estados Provinciales y Municipios. Además de organizaciones de la sociedad civil con las que se pensaba construir, diseñar e implementar acciones con un enfoque social y comunitario.
Otro de los objetivos era generar una biblioteca virtual. La misma iba a consistir en la puesta en común y circulación de experiencias en torno a la temática. También, contaría con desarrollos teórico-prácticos sobre la resiliencia. Además, buscaban brindar asistencia técnica a los distintos organismos mencionados anteriormente para reforzar el enfoque de resiliencia comunitaria.