El reciente fallo en contra del decreto de necesidad y urgencia intensificó aún más las internas entre la AFA y figuras claves del ámbito político.
Desde el inicio del año, la Justicia ha suspendido en dos ocasiones los artículos del decreto de necesidad y urgencia (DNU) presentados por el gobierno nacional en relación a la incorporación de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) al fútbol argentino. Estas decisiones judiciales han sido fundamentadas en la ausencia de una justificación sólida que respalde la urgencia y necesidad de la implementación de dichas medidas.

En recientes declaraciones, el secretario de turismo Daniel Scioli, ha respaldado la incorporación de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) en el ámbito nacional, enfatizando esta propuesta como un desafío crucial para las instituciones en este período de transformación. Según Scioli, esta iniciativa representa“un desafío que tienen los clubes en esta nueva etapa”.
La respuesta en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) no se hizo esperar y fue Pablo Toviggino quién cruzó al dirigente político: “¿en qué te convertiste, Daniel?. ¿Sos el que impulsó un proyecto contra las SAD o el que ahora pide aprobarlas?”.
El tesorero de la AFA expuso la postura contradictoria del ex embajador argentino en Brasil. Este quién previo al arribo del gobierno de Javier Milei representaba los intereses de la oposición.
Toviggino, hombre de confianza de Chiqui Tapia, también ha confrontado a Juan Sebastian Verón y Andrés Fassi, presidentes de Estudiantes y Talleres, respectivamente, quienes mostraron su apoyo a la existencia de un “capital híbrido” en relación a las SAD al fútbol nacional. Ante esta postura, el dirigente de la Asociación de Fútbol los acusó de ser “mulos de una idea ajena”.
La historia de la búsqueda de capitales extranjeros en el fútbol argentino se remonta a la presidencia de Mauricio Macri en Boca Juniors en 1995. Desde entonces, Macri promovió la idea de atraer inversiones externas al deporte, incluso creando un Fondo Común de Inversión en 1997. Sin embargo, este fondo fue disuelto en septiembre de 2003. Su objetivo era cotizar en la Bolsa de Comercio para generar fondos sin que el club tuviera que gastar sus propios recursos. Siendo esto lo que facilitaría la construcción de equipos competitivos.
Retomando la línea temporal más reciente, un punto de inflexión significativo se produjo en el año 2021 cuando el ex presidente, en el foro ‘World Football Summit’, abogó por que el fútbol sudamericano debería “imitar al europeo”. Desde entonces, esta visión ha sido respaldada por el actual presidente de la Fundación FIFA.

“Por suerte la sociedad argentina cambió y va a ir a una organización del fútbol también más moderna, en la cual se permita, en libertad, que si hay socios que en su club deciden que como ven en televisión que otros clubes del mundo andan bárbaro como sociedades anónimas”, declaraba Macri en el año 2023.
En misma sintonía, el presidente Javier Milei siempre ha mostrado afinidad por el “modelo inglés” de fútbol. Son de público conocimiento las conversaciones que Milei mantuvo con el ex futbolista Sergio Aguero para atraer inversionistas del Manchester City así como el interés del Chelsea por adquirir clubes como Boca, Racing, Newell’s, Lanús y Estudiantes La Plata.
Con la actual administración, Milei considera positiva la llegada de estos capitales y su potencial impacto en el ámbito deportivo. El acercamiento de Mauricio Macri al oficialismo pone nuevamente en discusión si los clubes del fútbol argentino deben seguir siendo asociaciones civiles o dar paso a la transformación en sociedades anónimas.