¡Buenas tardes a todas, todos, todes y a vos! ¡Buen comienzo de semana! ¿Cómo empezaron el mes de septiembre? campaña Argentina
Como dice el refrán, “en primavera la sangre se altera” y así es como empezamos este mes. Con la sangre de la campaña política, de la juventud en el centro y del goce como arma de acero. ¿Qué es lo que estamos atravesando?
Seguramente, habrás leído y escuchado un par de comentarios de algunes candidates que dieron de qué hablar. Estos pusieron sobre la mesa disparadores que la juventud comenzó a plantear en redes sociales. Del garche, al porro, pasando por la casa propia y el miedo al futuro. Pero… ¿es realmente lo que nos preocupa como nos quieren hacer creer?
La precandidata a diputada nacional por el Frente de Todos en la provincia de Buenos Aires, Victoria Tolosa Paz, reivindicó el “goce” y el “disfrute”. En una entrevista descontracturada con Pedro Rosenblat y Martín Rechimuzzi aseguró que “en el peronismo siembre se garchó”.
“Nosotros vinimos para hacer posible la felicidad de un pueblo y la grandeza de una patria, y no hay felicidad de un pueblo sin garchar”, señaló la candidata. Lo hizo luego de que los comediantes hicieran alusión a la primavera y las ganas de “garchar” de les jóvenes.

Y es que más allá del chiste y del tono irónico, la frase fue disparadora de un montón de críticas en redes sociales y en el arco político. Pero paremos un poco. Por un lado, no es necesario decir que, en primavera, les jóvenes sólo queremos garchar. Por el otro, la reivindicación del goce no debería haber sido atribuida a les jóvenes, simplemente. ¿Acaso la gente post 40 no quiere garchar?
Si retomamos a nuestro sociólogo francés, Bourdieu y su concepto de habitus como conjunto de comportamientos y creencias naturalizados en la sociedad, la juventud es un punto clave. La creencia de que la juventud es la exaltación social es en parte cierta, pero no es la única franja etaria a la que se le puede atribuir la búsqueda de nuevas formas de convivencia.
Si así lo fuera, ¿por qué tenemos políticos y políticas post 40, 50, que hablan de les jóvenes como anclaje para proponer reglas nuevas al mismo tiempo que se excluyen de ser “jóvenes”? ¿No será que les jóvenes son el foco disparador para sumar opiniones en el debate político sin siquiera darles el espacio merecido?
Claro que sí. Quien hace política, goza. Hay quienes se involucran con fines predefinidos que poco tiene que ver con los cambios sociales. Pero hay otros que tienen otros intereses y que se corresponden con el de sus propios votantes. La política es el goce de quienes aspiran a alcanzar el poder.
Veamos un ejemplo de ambos casos. Por un lado, la precandidata a diputada nacional por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, por Juntos por el cambio, y ex gobernadora provincial, María Eugenia Vidal, respondió a los comentarios de Tolosa Paz. “¿Creen que los van a votar así? Que de su sexualidad se ocupen ellos. Ocupémonos de darles trabajo, de que tengan la mejor educación, de que puedan alquilar”, declaró luego de afirmar que el gobierno subestima a les jóvenes.

Aquellas fueron las palabras de la ex representante de les jóvenes bonaerenses, a quienes no les quería abrir más universidades públicas porque un “pobre no llegaba a la universidad”, como decía ella. La misma política que ahora se postula para representar a les jóvenes de CABA, como si corriera las fichas de un tablero a ver qué jugada le parece la más sencilla pero menos costosa.
Por otro lado, el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni, se sorprendió durante el programa de Luis Novaresio cuando éste le hizo escuchar los dichos de Tolosa Paz. Al respecto, el dirigente agregó: “Si no hay justicia social, si hay inequidad social, por más garche que haya, el pueblo es infeliz”.
Y es que les jóvenes no pensamos solo en el garche, como algunes creen. Ni tampoco en que alguien que nos negó la educación amague con devolverla. Lo que necesitamos es, lisa y llanamente, un futuro con incertidumbres capaces de resolverse, con oportunidades y derechos deconstruidos. Necesitamos políticos y políticas que salgan de nosotres, que nos conozcan y vivan las preocupaciones reales.
La creencia de que a les jóvenes se les puede llegar al corazón hablando de garche, porro y previa no es más que pensar que nos van a contentar con diez pesos para ir al kiosco y comprar caramelos. Nuestros pasatiempos y nuestros goces no deberían ser el anclaje de convencimiento político. La campaña no debería pasar por acá. No es por acá, reyes y reinas.
La justicia social como condicionante de la felicidad de un pueblo es lo más acertado para la infancia, juventud y adultez. No es necesario que nos ofrezcan un garche tranquilo sin restricciones de circulación. Lo que necesitamos es oportunidades de crecimiento igualitarias, accesos a salud y educación, posibilidades de trabajo y casa propia… Completen la lista, sé que es larga.

La preocupación de les argentines es la falta de expectativa de futuro. Pero es más fácil poner sobre la mesa cuestiones relacionadas al placer inmediato como estrategia de escape en lugar de enfrentar los verdaderos reclamos.
“Vivimos en un país que tiene todos los elementos necesarios para ser una potencia regional e insertarse en el mundo como un polo de poder, pero estamos ocupados deseando garchar o deseando fumar para no calzarnos los pantalones largos y ponernos a soñar y a trabajar por lo que soñamos. Y no es el pueblo, son quienes conducen al pueblo a su propia derrota”, redactó une colega en el blog “Rosca Meza, la Negra Peronista”.
Y es que tal vez tengamos que hacernos escuchar con mejores altavoces. “La vida que queremos” la construimos defendiendo nuestros goces, claro que sí. Pero sin dejar a un lado que no es en lo único que pensamos. La vida de les jóvenes tiene otras preocupaciones que, si no sabemos hacerlas ver, nos la pasan por alto porque no les conviene que se muestren. Estamos en campaña y es momento de hacernos valer.
Dejamos buenas ideas para pensar en la semana. Para la próxima, prometemos más.
¡Gracias por haber llegado hasta acá! Sé que tu tiempo es importante.
Que tengas una semana diversa, de género feliz y de amor genuino por dar y recibir. Te mando un abrazo.